Barrios

45 aniversario de la Asociación de Vecinos de ses Figueretes: Casi medio siglo escribiendo la historia del barrio

La Asociación de Vecinos de ses Figueretes cumple 45 años, periodo en el que ha contribuido a dinamizar social, cultural y deportivamente el barrio y ha jugado un papel reivindicativo

Julio Iborra y Carol Rodríguez, integrantes de la asociación, ante folletos y pósters de la asociación.

Julio Iborra y Carol Rodríguez, integrantes de la asociación, ante folletos y pósters de la asociación. / Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

La Asociación de Vecinos de ses Figueretes cumple 45 años, aunque en realidad todo comenzó a moverse años atrás y no fue hasta 1979 cuando se pudo constituir de forma oficial. A lo largo de estas décadas, la entidad ha contribuido a dinamizar social, cultural y deportivamente el barrio y ha jugado un papel reivindicativo.

Quienes fundaron hace 45 años la Asociación de Vecinos de ses Figueretes son testigos de la transformación que ha vivido la isla de Ibiza a lo largo de estas décadas. Un proceso (de crecimiento poblacional y cambios comerciales, culturales o urbanísticos) que también se ha manifestado en este barrio, cuya asociación celebra su aniversario partiendo de la fecha oficial (sobre el papel) de su creación: 1979.

Bartomeu Roig, Gilberto Tur, Julio Iborra y Carol Rodríguez, representantes de la asociación.

Una carroza con un cartel (tras la serpiente) de la asociación. / Archivo de la Asociación de Vecinos de ses Figueretes.

Sin embargo, Julio Iborra, tesorero de la entidad, explica que en realidad en aquel momento ya llevaban unos años intentando tener los estatutos: «Nos los devolvían. Y lo tenías que hacer tú mismo punto por punto. Ahora te dan un impreso y lo rellenas». De hecho, fue en 1967 cuando se avivó el interés por unirse entre vecinos para tratar sus necesidades. Otro socio fundador, Gilberto Tur (se trasladó al barrio en 1956), con una amplia experiencia como vicepresidente, señala que la playa de ses Figueretes no era una más, ni mucho menos: «Tiene mucha historia, y sobre todo era una playa de la gente de Vila. Con cualquier fiesta que se hacía, se aprovechaba para ir o a ses Figueretes o a Talamanca. Sobre todo a Figueretes, que desde las noches anteriores la gente venía con su senalló, sus higos, comida, ollas... Todo para preparar el ‘combustible’ para pasar la fiesta al día siguiente». La primera reunión de la asociación vecinal se celebró en el bar Míchel: «Después pasamos al Estambul y al Fénix», comentan.

Imagen de archivo de la asociación participando en una cabalgata.

Imagen de archivo de la asociación participando en una cabalgata. / Archivo de la Asociación de Vecinos de ses Figueretes.

Integrantes del Club Esportiu de la asociación de vecinos.

Integrantes del Club Esportiu de la asociación de vecinos. / Archivo de la Asociación de Vecinos de ses Figueretes

«La Reina Roja»

Este diario se cita con Tur e Iborra una mañana soleada en la terraza del Hotel Figueretes y a medida que avanza la conversación se unen otros socios como Carol Rodríguez (vocal de biblioteca y actividades) y Bartomeu Roig (interventor). Iborra relata que «Carmen Calafat fue la fundadora de la asociación», ya que se encargó de cohesionar a la gente, de hablar con unos y otros para hacer piña. «Le llamaban la Reina Roja, porque era comunista y en época de Franco había que tener mucha valentía para serlo». «También estaba Pepe Chica», añade Iborra, que es natural de Alicante y en 1962 le destinaron a Ibiza para hacer la mili. Se quedó aquí porque la isla no fue lo único de lo que se enamoró y se casó con una ibicenca. Cuenta que «las fiestas comenzaron a hacerse en la calle Navarra, ya que allí estaba la iglesia», de la parroquia de Sant Ciriac, ahora de la Mare de Déu del Roser i Sant Ciriac. Es el punto donde actualmente se encuentra la biblioteca pública del barrio, que gestiona la asociación y funciona como epicentro cultural. Muy destacado fue el papel que tuvo en aquel momento el párroco, «Don Toni», a la hora de organizar las fiestas, afirma Iborra.

Julio Iborra y Carol Rodríguez, ante folletos y pósters de la asociación.

Pegatinas en oposición al proyecto de puerto deportivo. / DI

500 y 1.000 socios

En un contexto social en el que muchas asociaciones decaen debido a que las formas de relación entre vecinos también han cambiado (se han diluido), en ses Figueretes son alrededor de 500 socios, y cerca de 1.000 en la biblioteca, detalla la responsable del espacio, Carol Rodríguez. Según la última estadística anual que se hizo, dicha biblioteca registró más de 5.000 entradas. «Pero hemos llegado a pasar a las 6.000 en un año (...) Esta biblioteca también es punto de información, incluso para visitantes extranjeros, y un punto de encuentro, por ejemplo, para realizar trabajos en grupo», explica Rodríguez. De momento tienen un fondo de 6.001 publicaciones: «No podemos aumentar el número porque estamos intentando tener más dinero para más estanterías». Se inauguró en el 2002, aunque fue en el 2000 cuando se comenzó a trabajar en ello, matiza. Los inicios, como suele ocurrir, conllevaron un arduo trabajo. Durante todo este tiempo, la biblioteca ha acogido actividades de lo más diversas: formaciones de cultura popular, cursos de tambor y flaüta, ball pagès, competiciones de ajedrez, clubes de lectura, cuentacuentos o conferencias son algunos ejemplos que cita Bartomeu Roig.

En 2002, la asociación firmó convenios de colaboración y gestión con el Ayuntamiento y la biblioteca se incorporó a la Xarxa de Biblioteques del Consell Insular. «Desde la asociación somos conscientes de la multiculturalidad del barrio y la biblioteca es uno de los puntos esenciales desde donde se trabaja por la integración», apuntan en su web.

También funciona como un espacio de encuentro el local social situado en la Avenida Sant Jordi, que acoge actividades y eventos, así como parte de las fiestas del barrio; además de ofrecer el servicio de bar.

Carol Rodríguez también resalta el imprescindible papel de los voluntarios: «Sin ellos no hay asociación». Para este día [ayer] cuenta con 26. Y es que a las seis de la tarde comenzaba una fiesta de 45 aniversario (en la plaza Julià Verdera —nombre que rinde homenaje al expresidente de la asociación— y la playa) con talleres, actividades infantiles, animación y música en directo con Alex Hinohouse Dj (con emisión en Radio Ibiza Paradise).

«Los voluntarios son gente que acude desinteresadamente a esta celebración, que destina tiempo de su ocio a venir a ayudar y que el barrio vaya adelante», valora, por su parte, Pep Joan, presidente de la asociación. «Son personas que ayudan a montar todo, estar aquí, limpiar, colocar cosas y, más tarde, servir para que la gente pueda disfrutar», agrega.

Por otro lado, Tur e Iborra explican que donde actualmente se encuentra La Caixa antes había una casa payesa, en la que se acabó estableciendo un restaurante de comida china. «Lo llevaba el señor Kim, teníamos muy buena relación con él». Tur aún recuerda cuando el barrio comenzó a formarse como tal, y la edificación de algunas casitas cerca de Puig des Molins. Los socios fundadores han vivido de cerca el crecimiento de toda esta zona, con la llegada de nuevos vecinos, edificaciones y negocios. Y es que el mapa empresarial también ha variado y ses Figueretes es un punto atractivo también para turistas.

Bartomeu Roig, Gilberto Tur, Julio Iborra y Carol Rodríguez, representantes de la asociación.

Bartomeu Roig, Gilberto Tur, Julio Iborra y Carol Rodríguez, representantes de la asociación. / Toni Escandell Tur

En cuanto a la infraestructura pública, Roig apunta a que «en casi todos los barrios hay escuelas, por ejemplo, mientras que en ses Figueretes, no. Faltan servicios generales»: «De alguna manera, la asociación de vecinos ha suplido estas carencias. Hemos tenido que ir promoviendo ciertos servicios para mayores y niños desde la asociación». Además, los representantes de esta recuerdan las bandas de música del barrio y la gran dinamización deportiva que hay en su historia reciente: «Había trece equipos de fútbol sala, uno de vóleibol, una banda de trompetas, cornetas y tambores, y otra de majorettes», detalla Julio Iborra.

Roig destaca como uno de los grandes hitos haber podido «mantener este panorama», dice mientras señala la playa, en clara referencia a la paralización del proyecto del puerto deportivo. «El movimiento no solo implicó a la gente de ses Figueretes, sino a todo el entorno, tanto de Platja d’en Bossa como des Molins y Vila. En el 2006 se presentó el proyecto del puerto y este tema duró hasta 2015 o 2016, cuando se acabaron todos los contenciosos y demás». Una «lucha para preservar la playa de ses Figueretes», reitera. En 2006 les concedieron el premio Amic de la Terra por este motivo.

Preguntados por los deseos para el barrio de cara al futuro, Roig aboga por trabajar para «preservar la llama de la cultura y algunas tradiciones ibicencas, y mantener el buen funcionamiento y la convivencia» de la que disfrutan. Además, uno de los objetivos es organizar varias actividades para lo que queda de año, más allá de las fiestas que se celebran en la segunda semana de agosto.

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