Educación

Una visita para despertar vocaciones sanitarias en Ibiza

Una treintena de alumnos de primero de Bachillerato de los institutos Quartó de Portmany y Nuestra Señora de la Consolación visitan el Hospital Can Misses para conocer las diferentes profesiones sanitarias, las funciones asociadas a cada una de ellas y los estudios que requieren

La jornada busca despertar la vocación sanitaria entre los jóvenes de Ibiza

Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

La radiografía de una pierna o la de la arteria aorta inflamada, las muestras de datos recopilados durante el covid o las sillas de ruedas que hay en el Hospital Can Misses sustituyeron ayer a las aulas y los libros de texto de una treintena de alumnos de Bachillerato de los institutos Nuestra Señora de la Consolación y Quartó de Portmany. Éstos participaron en la tercera jornada teórico-práctica que organiza la Unidad de Docencia, Formación e Investigación con la de Mejora Continua y Seguridad del Paciente del Área de Salud para despertar vocaciones sanitarias entre los estudiantes.

Tras una breve charla introductoria, los alumnos se reparten en cuatro grupos para conocer los servicios de Urgencias, Rehabilitación, Radiología y Laboratorio de Can Misses. En cada visita, un referente del Área de Salud pitiusa explica a los alumnos las oportunidades laborales y los estudios necesarios para cursarlas, además de invitarles a participar en algunas de las pruebas que se llevan a cabo en cada especialidad médica.

Como la que se observa en una de las salas de Urgencias, en la que un maniquí de reanimación cardiopulmonar (RCP) yace tendido en el suelo, mientras media docena de alumnos se van turnando de dos en dos para aprender a practicar la reanimación. Entre comprensiones torácicas e insuflaciones, las enfermeras que les acompañan van corrigiendo: «Brazos extendidos, y que todo tu peso esté sobre el cuerpo», «no flexiones los brazos».

En la sala de al lado, Elena Criado, fisioterapeuta, imparte un taller para «quitar la idea de que la fisioterapia está sólo relacionada con los deportes», cuenta a un grupo de seis alumnos, antes de hablarles de especialidades como la fisioterapia ortopédica o la respiratoria.

Especialidades en fisioterapia

Para su explicación, Criado utiliza el modelo anatómico de una pelvis y cuenta las dos maneras existentes para incentivar su musculatura: «Con electrodos anales o vaginales», detalla, y añade, por las miradas de curiosidad que despierta entre su público: «Hay que perder el tabú y la vergüenza, porque [la lesión de pelvis] es un problema muy común. En las mujeres, por ejemplo, sería muy normal después de un parto o embarazo». La fisioterapeuta también ofrece ejemplos de cómo se colocan prótesis de cadera y rodilla y añade: «La traumatología es la carpintería de los huesos».

A Adam Aalouf y a su amigo Cristian Tumbaco, alumnos del Bachillerato Científico, les ha parecido muy interesante el taller de fisioterapia: «Desde fuera siempre ves el resultado final y desde dentro se ve el proceso, que es largo y tiene sus diferentes etapas y maquinarias», aclara Aalouf. Él tiene pensado decantarse por alguna profesión médica: «Al ver como funcionan, te haces una idea y te ayuda a saber que igual es lo que te gustaría hacer», detalla.

Realidades profesionales

En la siguiente sala, Elena Llorente, terapeuta ocupacional, muestra la labor de una profesión que «es poco conocida», asegura. Llorente trabaja con aquellas personas que padecen una afectación cerebral o cualquier patología que «afecta a la independencia de las personas». Para ayudar a su movilidad, Llorente enseña a los alumnos material como un «cuhitenedor», que une ambos utensilios en uno, un «pone calcetines» o un peine largo y encorvado que facilita llegar a la parte trasera de la cabeza para peinarse.

Coincidiendo con la primera afirmación de Llorente, Joana Ribas y su compañera Laura Ribas, también estudiantes del Bachillerato Científico cuentan: «No sabíamos lo que era la terapia ocupacional y no pensábamos que hiciera falta ir a la universidad para una profesión así, no sé por qué, porque tiene todo el sentido». A ellas también les ha sorprendido que los fisioterapeutas trabajen en el ámbito respiratorio: «No me lo esperaba», afirma Joana.

Tras finalizar estas dos visitas, algunos alumnos prueban a seguir un recorrido en silla de ruedas, preparado «para que vean que no sólo se trata de la movilidad de la persona, sino también de cómo está adaptado el entorno», señala Llorente.

En su visita a Radiología, los alumnos ven ejemplos de mamografías y diferentes tipos de radiografías. A Mateo Rubio, alumno de Bacillerato Tecnológico, le gustaría estudiar Biotecnología y le ha interesado saber que «el trabajo consistiría en venir y explicar a los médicos cómo funcionan las máquinas». En su caso, el TAC es lo que más le ha llamado la atención: «Nos han explicado que cada vez hay más avances y en vez de tardar siete segundos [en tener la tomografía] está en tres», apunta, revelando una afición que no oculta. A su lado, Aurora Ruiz también cree que se decantaría «por una ingeniería o la biotecnología», mientras que su compañera Sajida explica que eligió la rama de ciencias «ante la duda de no saber qué hacer». Le gusta mucho la biología y espera decidirse pronto.

Por otro lado, Iban Macías, también alumno del tecnológico, ha visitado el laboratorio, donde ha visto análisis de sangre, «datos de cómo tomaban las muestras diarias en la época del covid» y muestras reales de tejidos, algo que le ha parecido «impactante antes del almuerzo», indica con ironía, mientras se termina su bocadillo. Él sabe que quiere estudiar arquitectura: «Pero no estoy muy seguro, entonces, igual lo de las prótesis o arreglar máquinas puede ser una salida... Al final es para ayudar a las personas», afirma, y demuestra, como señala su profesora de Técnicas experimentales, Vanesa Vergara, que esta visita «es vital para quienes aún tienen dudas sobre los estudios por los que decantarse».

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