Entrevista

Josep Marí Ribas: «El PSOE de Ibiza queda con gente preparada, joven y con ganas de tirar adelante»

El secretario general de la Federación Socialista de Ibiza repasa su trayectoria política tras anunciar su retirada

Josep Marí Ribas,  en un momento de la entrevista. | TONI ESCOBAR

Josep Marí Ribas, en un momento de la entrevista. | TONI ESCOBAR

Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

¿Han influido los últimos resultados electorales en su marcha?

No, de hecho, los resultados de las europeas han sido bastante mejores que otras elecciones y muy similares a los de las pasadas generales. Es cierto que ha ganado el PP y que los populares vuelven a demostrar su fuerza en Eivissa, pero no son unos resultados tremendamente negativos para nosotros.

Sorprendió que su balance de la noche del 9 de junio fue muy positivo. Habló de una «dignísima segunda posición» en Eivissa, pero tras anunciar su retirada admitió a los medios que los resultados no habían sido buenos.

Para ser buenos del todo deberíamos haber vencido. El PSOE aspira siempre a sacar los mejores resultados y a ganar las elecciones, pero son unos resultados razonables en estos momentos. No creo que haya ninguna contradicción.

¿Cómo ve a su partido ahora, con la investigación a la mujer del presidente del Gobierno o el caso Koldo?

Dirigimos el Gobierno central, muchas instituciones y estamos fuertes en muchas comunidades. Sufrimos una ofensiva de poderes mediáticos que han acarreado decisiones judiciales que no compartimos y estoy seguro de que quedarán en nada, porque no hay nada más allá de las mentiras de unos medios. El partido está más ilusionado que en otros momentos.

¿Cómo deja la Federación Socialista de Eivissa?

Todo es mejorable, pero se queda fuerte, con gente muy preparada, joven y con ganas de tirar adelante con el proyecto socialdemócrata, que es la única barrera de contención ante la derecha y la extrema derecha. En Balears, vemos que el PP comparte las tesis de las derechas más extremas, como la derogación de la Ley de Memoria Histórica. Ahora no tenemos centro de poder en Eivissa, pero estamos trabajando bien donde nos han puesto los ciudadanos y recuperaremos instituciones en un tiempo.

Se ha referido a un crecimiento de la extrema derecha en Europa. ¿Influye que la izquierda se haya centrado en políticas identitarias y abandone una agenda que preocupe más a la clase trabajadora?

No creo que los partidos socialdemócratas, ni en Europa ni en España, hayamos abandonado la agenda social. Todo lo contrario. En España hemos contenido muy bien el avance de la extrema derecha. La fuerza de la socialdemocracia en España se debe a estas políticas sociales que hemos aplicado, con medidas de libertad individual y colectiva, como la gratuidad del transporte, Ley de Vivienda o el aumento de las pensiones. A veces no hablamos lo suficiente de estas medidas.

Solo hay un candidato para sucederlo en las primarias del PSOE, el concejal de Sant Josep Vicent Roselló. ¿Lo fichó usted para las listas municipales [de 2019]?

Sí y sería muy bueno para el cargo. Trabaja muy bien en todo, como profesor del IES Sant Agustí y en las áreas que llevaba como concejal cuando yo era alcalde, aunque yo después abandoné el Ayuntamiento [para ir al Govern].

¿Se arrepiente de haberse ido del Ayuntamiento?

No, porque tenía la convicción de que podía resolver problemas de Eivissa y de Sant Josep en Palma. Después de tantos años, el Ayuntamiento era más cómodo que ir al Govern, con dinámicas nuevas y bajo el fuego cruzado de toda la oposición del PP. Creo que ningún otro conseller recibía tantas preguntas como yo en el Parlament. Allí conseguí un compromiso muy importante del Govern para resolver el tema de los apartamentos Don Pepe, un asunto con el que sufrí mucho. Aún sigue, pero creo que pusimos fórmulas sobre la mesa y espero que Govern, Consell y Ayuntamiento sigan con la hoja de ruta para dar una solución a los afectados. Desde el PP se me acusó de abandonar el Ayuntamiento, cuando una buena parte de mi trabajo en el Govern se centró en los Don Pepe y Eivissa.

Pero su sustituto en Sant Josep, Ángel Guerrero, acabó como sospechoso en una trama de corrupción urbanística que ahora se está investigando.

No conozco aún el fondo de estos hechos, que me sorprendieron. Están circunscritos a la gestión durante los dos años en los que yo ya no estuve, pero confío en el buen trabajo de Ángel Luis Guerrero y espero que se demuestre que no tiene ninguna implicación delictiva.

Usted se presentó a alcalde con el PSOE en 1983, con 24 años. Hoy en día es inimaginable un candidato de esa edad. ¿Qué le animó a dar el salto tan joven?

Viví la apertura a la democracia en España. Era un momento de ebullición y yo un joven entusiasmado y preocupado, quizá un poco ingenuo en ese momento. Después dejé de lado la política [trabajó como director de una sucursal de la Banca March] hasta 1999. Me afilié pronto porque siempre he estado muy cómodo con las ideas que representa el PSOE.

Josep Marí Ribas

Josep Marí Ribas / Toni Escobar

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¿Le supuso alguna complicación posicionarse como persona de izquierdas en Sant Josep en aquellos años?

Muchas. Era un municipio tremendamente conservador, como el resto de Eivissa. La sociedad ha ido cambiando, pero entonces era poco habitual salirse de la norma. Para mí fue una sacudida, también para algunos de mi familia que no lo entendían. Muchas veces me sentí señalado y, en algún bar, si afinabas el oído, escuchabas algún comentario poco favorable.

¿Llegar a la alcaldía ha sido el mejor momento de su carrera?

Sin duda. En el 99 estuvimos muy cerca de lograrlo. No tanto en 2003, pero en 2007 ya ganamos las elecciones. De las cuatro veces que he sido elegido alcalde, la de 2007 fue el momento de mayor satisfacción política para mí. Me he dedicado con ganas y sacrificio a las otras responsabilidades que he tenido, pero ser alcalde es algo más. Me he sentido muy cómodo y orgulloso representando a los ciudadanos de Sant Josep.

¿Cómo vivió la moción de censura que, en 2011, aupó a la alcaldía a Neus Marí, Berris?

Me sentó muy mal, porque no estaba justificada. No se me censuraba nada y solo habían pasado seis meses de gobierno. Simplemente se debió a que PP y Nova Alternativa no llegaron a un acuerdo al inicio del mandato. Recuerdo que pronuncié un discurso muy duro contra Neus Berris y toda esa gente. Es una fórmula legal, pero no me parece muy correcta. En 2015, el PP obtuvo solo cinco concejales, que no fue un resultado nada bueno. Son los altibajos de la política. Tampoco tuvieron mucho éxito en 2019, porque nos consolidamos bien a pesar de esa moción.

¿Y cuál fue su momento más complicado en política?

El drama del desalojo de los Don Pepe. Tenía un informe técnico que alertaba del riesgo de derrumbe y había que sacar a los vecinos. Eso no se entendió del todo. Ahora solo deseo que se arregle. Otro momento muy amargo fue la intervención del Ayuntamiento a finales del pasado mandato [con la detención de Ángel Luis Guerrero por parte de la Guardia Civil].

¿Y los episodios de desprendimientos y evacuaciones en es Cubells?

Los desprendimientos afectaron a varias casas y al camino. Allí se intervino rápidamente, se cerró la carretera y se evacuó a la gente que quedó atrapada por el mar. La dirección general de Emergencias aplicó el Platerbal (Plan Territorial de Protección Civil), se pudo consolidar la zona y reparar el camino,

¿Es Cubells es un ejemplo de la situación urbanística que se encontró en Sant Josep?

Hemos trabajado para corregirla, pero es muy complicada. Hay unas normas subsidiarias de 1986, muy difíciles de gestionar, con mucha normativa sobrevenida. En los primeros años del turismo no existía ningún planeamiento urbanístico, salvo el plan provincial de Balears, que no regulaba mucho. Entones se recibía con los brazos abiertos cualquier inversión en el municipio. Se construyeron cosas en sa Caixota, Cala Vedella o la bahía de Portmany. Se construyó sin orden y después se quiso arreglar con las normas del 86, pero era muy complicado. Hay zonas urbanas en las que los promotores no cumplieron con las infraestructuras en su momento y después tiene que ir creándolas el Ayuntamiento.

Tras pasar por el Govern, ¿cree que escuhan a Eivissa en Mallorca?

Sí cuando hablamos claro y nos explicamos con razones. No nos escuchan tanto si solo gritamos. Tenemos que reivindicar que formamos parte de Balears. A veces, veo que los ibicencos criticamos a Mallorca, pero no trabajamos como toca. Como alcalde, conseguí mucho del Govern aportando argumentos de peso, porque entonces te hacen caso. Si solo nos ponemos a fer ucs o dar golpes en la mesa, no se logra nada.

¿Tuvo la sensación de que Menorca tiene más peso que Eivissa?

No. La mayoría del Ejecutivo es mallorquina, pero también estamos sentados ibicencos y menorquines en el Consell de Govern, llevando áreas para toda Balears, sin ningún tipo de discriminación. Si no se consigue más, es porque no se trabaja bien. Se tiene en cuenta que Eivissa aporta mucho al conjunto de Balears en Producto Interior Bruto por el peso de nuestro sector turístico.

¿Comparte el movimiento contra la masificación turística?

Los progresistas siempre hemos mantenido este discurso, no solo ahora con la limitación de los vehículos. Cuando se quiso proteger ses Salines, la derecha nos dijo de todo. Sucedió lo mismo cuando paramos el campo de golf y los hoteles de Cala d’Hort, que tenían la licencia concedida por el PP, o con la Ley de Espacios Naturales para que no se construya en suelo rústico. Hemos llegado a un punto donde mucha gente comparte este discurso y ahora el PP se quiere sumar, pero tengo mis dudas. Nos hemos gastado miles de millones de euros en ampliar carreteras y potenciar el transporte privado cuando nosotros avisábamos de que había que apostar por el transporte público. Ahora resulta que hay que limitar los coches porque hay demasiados, con lo que se demuestra las contradicciones del PP. Tampoco quieren limitar el precio de los alquileres, cuando la ley estatal lo permite en zonas tensadas. No se debe ir contra los turistas, sino controlar un modelo desbocado que impide que los residentes puedan vivir con comodidad.

¿Seguirá implicado en el PSOE?

No me iré nunca del partido, pero ya he cumplido mi etapa. Me gustaría agradecer a toda la gente con la que he trabajado todos estos años y que me ha ayudado tanto, ya sea en la agrupación de Sant Josep, el Ayuntamiento, el Consell o el Govern. Siempre me he sentido valorado y seguiré aportando lo que pueda, pero no en primera línea.

¿Y a qué dedicará su jubilación?

No me voy a aburrir. Tengo una familia fantástica y cuatro nietos para disfrutar con ellos. Tengo muchas ganas de leer todo lo que tengo pendiente, porque no tenía tiempo, y quizá me atreva a escribir algo. Me gusta cuidar el huerto y pasear. Así que podremos estar más relajados que estos años, que han sido muy intensos.n

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