Conflicto familiar

Condenan a un hombre a compartir casa con su exsuegra

El matrimonio se dividió la casa en el divorcio, pero la exmujer, que impuso la presencia de su madre, la abandonó al volver a casarse

Fachada de la Audiencia Provincial, en Palma. | B. POMAR

Fachada de la Audiencia Provincial, en Palma. | B. POMAR

La Audiencia de Palma ha dictado una sentencia por la que obliga a un hombre a compartir la vivienda con su exsuegra. Esta mujer anciana, que está enferma y necesita una ayuda constante, compartirá las mismas paredes con su anterior yerno, mientras que su hija ya no vive en esta vivienda, porque tras divorciarse inició una nueva relación con otro hombre, con el que se casó y se marchó a vivir con él.

Este matrimonio, padre de un hijo, decidió divorciarse hace ahora diez años. Al ser el hijo menor, se decidió que la custodia quedaría bajo la responsabilidad de la madre. La pareja había adquirido a medias una vivienda en Palma. La casa era muy grande y al divorciarse, en lugar de marcharse uno de ellos y adquirir una nueva casa, la pareja adoptó una decisión poco común. Ambos dividirían la casa y cada uno ocuparía un determinado espacio. El hombre ocuparía una habitación pequeña, un baño, el lavadero y un trastero. En cambio, la mujer ocuparía una zona más amplia, con dos habitaciones, un salón, un baño y una cocina. Para aprobar este convenio, la mujer impuso que su madre también tendría derecho a vivir en la parte más amplia de la vivienda. El documento indicaba si el hijo abandonaba la casa, el espacio donde vive el padre se ampliaría.

Acuerdo de divorcio

Aunque este acuerdo fue firmado por ambos, años más tarde el hombre pidió una modificación de las condiciones. El motivo era muy sencillo: ni su mujer, ni tampoco su hijo, vivían en la casa. Su exesposa se había casado y se marchado con su hijo a vivir con su hijo en la vivienda de su pareja. Sin embargo, su exsuegra no se había movido y seguía residiendo en la misma vivienda que él. Por esta nueva circunstancia consideraba que era él quien debía disfrutar de la totalidad del inmueble, por lo que lógicamente no se le podía exigir continuar compartiendo un espacio con la madre de su exmujer.

La propietaria de la mitad de la casa se opuso a la propuesta de su exmarido. Explicó al juez que era cierto que ella ya no vivía en el domicilio, pero se debía que en el acuerdo de divorcio ambos acordaron que las nuevas parejas no convivirían nunca en esta vivienda. Por ello, se marchó a otro domicilio con su nuevo marido.

Con respecto a su madre, insistió en que era una mujer muy mayor y estaba enferma. Cuando vivía en la casa realizó unas obras de adaptación a los problemas de movilidad de su madre. Además, la casa anteriormente había sido de esta mujer, que se la vendió a su hija y a su anterior yerno.

La mujer también señaló que cada día acudía al domicilio a visitar a su madre y que estaba buscando a una persona para que pudiera encargarse de su cuidado. Sobre ello, el marido añadió que junto a la anciana vivía un matrimonio, que también se estableció en la vivienda junto a un hijo ya adolescente.

Protección a la anciana

El juez llega a la conclusión de que no existe ninguna razón para modificar el acuerdo que firmó el matrimonio sobre el uso de la vivienda. Es decir, en su momento el marido aceptó que su suegra ocuparía la otra parte de la casa y que desde entonces, con independencia de que su hija viva en otra casa, su situación sigue siendo la misma.

La sentencia recuerda que la ley lo que protege es a la persona que necesita más protección. En este caso, la persona que precisa con más necesidad disponer de un techo es la madre de la propietaria. La sentencia, además, añade que el hombre no ha detallado ninguna razón concreta que justifique que, pese a la marcha de su mujer y de su hijo a vivir a otro inmueble, exista una razón que justifique que puede disfrutar en solitario de la vivienda que, entre otras cosas, solo es el propietario de la mitad del inmueble.

Bajo este argumento, este vecino de Palma está obligado a compartir el espacio junto a la madre de su exmujer y abuela de su único hijo. n