Día Mundial contra el Maltrato en la Vejez

Toque de atención a los políticos: «Ojalá vivan en una residencia»

La plataforma Fadigma reivindica la creación de una ley integral para el cuidado de las personas mayores, muy mayores y dependientes que visibilice los casos de violencia

Isaac Vaquer

Isaac Vaquer

«Contra la violencia institucional, hacia una ley integral de protección de los mayores, muy mayores y dependientes», fue el lema en torno al que se congregaron ayer en el paseo Vara de Rey medio centenar de personas, con motivo del Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y el Maltrato en la Vejez.

La plataforma estatal de organizaciones de familiares y usuarias de residencias, Fadigma, en Ibiza, fue la convocante de la acción que reclamó la puesta en marcha de esta ley «que obligue a las administraciones» a tomar medidas que «promuevan un cambio social y cultural» en la conducta y el cuidado hacia las personas mayores. El acto se aprovechó para recoger firmas para dar impulso a esta norma, una iniciativa que seguirá en los próximos días.

«Es algo que quizás no vean nuestros padres, tampoco nosotros, pero para nuestros hijos y nuestros nietos esperemos que esto haya cambiado. A aquellos que no escuchan o que quieren hacer oídos sordos [respecto a esta situación] sólo les decimos que ojalá les toque vivir en una residencia como a nuestros familiares, porque los vamos a defender también a ellos», deseó Dulce Fernández, una de las portavoces de la plataforma.

Dulce Fernández da lectura al manifiesto. | TONI ESCOBAR

Dulce Fernández da lectura al manifiesto. | TONI ESCOBAR / isaac vaquer

El acto se inició con la lectura del manifiesto, en el que se reclamó la creación «de un marco legislativo robusto que asegure la protección de los frágiles derechos» de las personas muy mayores y con una elevada dependencia.

Una norma que «al igual que la de violencia de género o la de protección del menor debe obligar a la administración a cumplir con sus deberes con la diligencia debida», reconocer a las víctimas de abusos y violencia en la vejez e informar y formar sobre ello a la sociedad y a todas las administraciones implicadas.

También se reclamaron actuaciones contra la «violencia institucional» que denunciaron que sufren muchas personas «muy mayores» internadas en residencias y a las que se trata sin tener en cuenta sus derechos.

Contra la mercantilización

En el acto la plataforma también se hizo eco del informe de la comisión ciudadana por la verdad en las residencias a raíz de lo sucedido en la Comunidad Autónoma de Madrid durante la pandemia de covid. Un informe en el que se resalta que los centros residenciales para personas mayores en España «están obsoletos y a la espera de un cambio de modelo».

El informe critica el planteamiento «institucionalizado con carencias regulatorias evidentes, mercantilizado, sin suficientes dotaciones presupuestarias y personal con escasa formación».

A este respecto se urgió a impulsar un cambio social y cultural de fondo de la relación con las personas mayores, que rechace de lleno «la discriminación edadista», que subrayaron que «también se vive en esta isla».

Abogaron por una financiación adecuada de estas instituciones, que favorezca la adecuada remuneración a su personal, fundamentalmente femenino «con contratos precarios y salarios bajos» que provoca escasa profesionalización.

Criticaron también la «mercantilización» de la atención residencial que limita «la monitorización de la calidad de los cuidados, basándose en un modelo de negocio con importantes beneficios a las empresas» que señalaron que no están centrados en la persona sino en la generación de ingresos.

Es por ello que abogaron por un nuevo modelo que favorezca la desinstitucionalización, con alternativas para que las personas mayores residan en su propio domicilio o en pequeñas residencias «en las que sea posible una relación más cercana que preserve la intimidad y la dignidad de las personas.

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