Grave agresión en Ibiza que se queda sin investigar: Wayne Lineker no la ha denunciado

El empresario británico de la noche Wayne Lineker quedó inconsciente el miércoles de madrugada tras recibir un puñetazo

Wayne Lineker, con puntos en la barbilla como consecuencia de la agresión en Sant Antoni

Wayne Lineker, con puntos en la barbilla como consecuencia de la agresión en Sant Antoni / Instagram

El miércoles por la noche se produjor una agresión en Sant Antoni que involucraba a un personaje muy conocido de la noche ibicenca: Wayne Lineker, hermano del conocido futbolista británico Gary Lineker.

Al parecer, Wayne se enfrentó con unos hombres que estaban molestando a una amiga y acabó recibiendo un fuerte puñetazo que le dejó unos minutos inconsciente, tirado en el suelo, mientras el agresor desaparecía del lugar junto a sus acompañantes.

En el suceso, grabado en vídeo por un testigo, no estuvo involucrada ni la policía ni los servicios de emergencias.

Al día siguiente, la propia víctima informaba en su perfil de redes sociales: "Estoy bien. Tengo algunos puntos y el labio hinchado. Podría haber sido mucho peor, así que me considero muy afortunado de no haber estado dos metros más atrás, ya que me habría golpeado la cabeza contra la pared".

Sin detenidos ni investigación, de momento

Según publica The Sun, quien se ha puesto en contacto con la Policía Local de Sant Antoni, Lineker no ha presentado ninguna denuncia de la agresión, por lo que no existe ninguna investigación en curso. El rotativo británico asegura que los agentes se personaron en el lugar del incidente, pero cuando llegaron ni Lineker ni su atacante se encontraban ya en el lugar.

Al parecer, la Guardia Civil del municipio tampoco tiene constancia de la agresión.

En el vídeo del suceso, que ha sido compartido masivamente en redes sociales, se puede ver a Wayne Lineker intentando subir a un taxi, cuando le recibe en la calle un grupo de hombres. Uno de ellos le da un puñetazo en la barbilla. El empresario cae al suelo y permanece inconsciente al menos seis minutos, según explican testigos presenciales.

En las imágenes se puede comprobar que nadie, salvo su amiga, acude a socorrerlo, mientras un hombre se acerca sólo para bromear simulando ser un árbitro tras un K.O. en un ring de boxeo.