Medio Ambiente

Conflicto vecinal en Roca Llisa por la tala de unos pinos

Uno de los afectados está dispuesto a denunciar a Santa Eulària por permitir que se corten los árboles sin el voto unánime de la comunidad

Imagen de los tres pinos de la discordia en el edificio Ibigolf IV. | D.I.

Imagen de los tres pinos de la discordia en el edificio Ibigolf IV. | D.I.

Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

La tala de tres pinos está dividiendo a los residentes en Roca Llisa. La comunidad de propietarios del edificio Ibigolf IV quiere cortarlos sin el beneplácito general, pero sí mayoritario. El Ayuntamiento de Santa Eulària ha concedido su autorización, pero tanto un vecino como el presidente del consejo rector de Roca Llisa han presentado alegaciones para que se revoque el permiso, alegando la falta de unanimidad y el respeto al medio ambiente. Y están dispuestos a denunciar al Consistorio por prevaricación si no da marcha atrás.

Toda la polémica deriva de la instancia municipal para solicitar autorización de tala de árboles, que está redactada de una manera que el propio Ayuntamiento califica de «confusa y poco afortunada»: «En el caso de árboles en comunidades de propietarios (CCPP), se debe solicitar a nombre de la CCPP, siendo aprobada la solicitud por toda la comunidad».

El propietario discordante asegura que la tala de los árboles se debe a que tapan la vista de unos vecinos, no a motivos de seguridad

La disputa

Con este texto, uno de los vecinos y el abogado que le asesora consideran que el permiso requiere de plena unanimidad. Sin embargo, la junta ordinaria de propietarios del edificio Ibigolf IV aprobó talar los pinos con once votos a favor, tres abstenciones y uno en contra. Así, el Ayuntamiento concedió la autorización a la tala, con el argumento de que se debía a problemas de seguridad, ya que los troncos se elevan sobre los muros de unas casas y estarían agrietando el suelo.

El propietario discordante asegura que todo se debe a que los árboles tapan la vista a unos vecinos. Por ello, ha solicitado un informe a un ingeniero agrónomo, que indica que los pinos, de 70 años de edad, se encuentran en buen estado y no ocasionan peligro alguno.

Este propietario alega que no solo se necesita un respaldo unánime para cortar los árboles, sino que también se debe consultar a los otros tres edificios que conforman el residencial Ibigolf. Por su parte, el Ayuntamiento indica que esta polémica es una cuestión interna de los vecinos y que autorizaciones como la tala de árboles solo necesitan el acuerdo mayoritario de una comunidad de propietarios, no el unánime. Respecto a la instancia de la discordia, el portavoz municipal subraya que en el texto se quiere indicar que una tala en una comunidad de vecinos no se puede pedir a título particular, sino general.

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