Los ecologistas piden a Sant Antoni la caducidad de la licencia de actividad de Privilege

La discoteca se encuentra cerrada desde 2019 y el GEN-GOB asegura que esto da la oportunidad al Ayuntamiento de evitar su reapertura y "todas las consecuencias negativas que conlleva"

La discoteca Privilege, en la localidad de Sant Rafel, entre Vila y Sant Antoni.

La discoteca Privilege, en la localidad de Sant Rafel, entre Vila y Sant Antoni. / VICENT MARÍ

Redacción

El grupo ecologista GEN-GOB ha pedido al Ayuntamiento de Sant Antoni que declare la caducidad de la licencia de actividad de la discoteca Privilege, ubicada en Sant Rafel.

La discoteca, una de las más grandes del mundo, lleva cerrada desde el año 2019. Por este motivo, los ecologistas han enviado un escrito al Consistorio pidiendo que se evite “la reapertura y todas las consecuencias negativas contrarías al interés general de la isla y de los vecinos” de esta zona.

En el escrito, remitido por el presidente del GEN-GOB, Joan Carles Palerm, recuerdan que la corporación local puede declarar una medida de este tipo previa audiencia del último titular, cuando la actividad no se haya ejercido durante el plazo de dos años. En este sentido, señalan que este tiempo se ha excedido con creces y, por tanto, se puede proceder a declarar la caducidad de las licencias de actividad que haya tenido este local, en el caso de que hayan existido.

También señalan que las grandes dimensiones de este establecimiento hacen que “los efectos negativos se puedan ver incrementados de forma muy significativa y no meramente anecdótica”.

Según el GEN-GOB, la "permisividad" que se ha tenido por parte de las administraciones con los establecimientos de ocio nocturno situados en el medio rural ha provocado una serie de consecuencias negativas. Entre estas destacan “las molestias originadas a los vecinos y que causan reiteradas y justificadas denuncias; un incremento demostrado de accidentes de tráfico; el aumento de la saturación turística con un tipo de visitante que solo busca una actividad y que no sale rentable para el pequeño comercio”.

Además, aseguran que los locales de ocio nocturno situados en zonas alejadas de los centros turísticos causan un incremento de la huella de carbono al ser dependientes del uso del vehículo privado y también fomentan "la implantación de mafias internacionales de tráfico de sustancias estupefacientes consumidas mayoritariamente por los clientes de estos establecimientos de ocio nocturno".

La asociación recuerda asimismo que el Plan Territorial Insular aprobado en 2005 prohíbe específicamente el establecimiento de nuevos locales de ocio nocturno en suelo rústico en la isla de Ibiza.