Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vecinos de Can Bonet y Can Tomàs exigen medidas de seguridad vial en sus barrios

Un centenar de personas participan en un «paseo de concienciación» para destacar los tramos y cruces más peligrosos de esta zona de Sant Antoni

Los vecinos atraviesan el peligroso paso de peatones de la ronda.

Los vecinos atraviesan el peligroso paso de peatones de la ronda. / Fernando De Lama López

Fernando de Lama

Fernando de Lama

Sant Antoni

La premura de la convocatoria, ya que el permiso de la Delegación del Gobierno llegó solo con unas horas de antelación, no impidió que los vecinos de los barrios de Can Bonet y Can Tomàs de Sant Antoni salieran ayer a reclamar de nuevo medidas urgentes de seguridad vial en toda la zona. Y es que están «hartos», como señalaron algunos durante el recorrido.

Alrededor de un centenar de vecinos, ataviados con chalecos reflectantes amarillos y escoltados por patrullas de la Guardia Civil y la Policía Local, participaron a última hora de la tarde de ayer en una marcha, que llamaron «paseo de concienciación», «para hacer visibles los problemas que vivimos cada día», señaló la presidenta de la asociación de vecinos de Can Bonet, María José Torres.

Así, salieron del aparcamiento de Es Puig, por el estrecho camino y el arcén que lleva hasta el peligroso paso de cebra sin visibilidad que hay en el inicio de la ronda, que representa el único nexo entre Can Bonet y Can Tomàs y por el que los coches circulan sin parar a toda velocidad. Después se internaron por la calle principal de Can Tomàs, estrecha, sin aceras, mal iluminada y con un solo badén en todo su recorrido. «Por aquí circulan cada día decenas de vehículos y en verano más, ya que muchos vienen por aquí para librarse de los embotellamientos de la primera parte de la autovía. La usan como un cinturón de ronda», señaló una vecina.

Los vecinos cruzan por el peligroso paso de cebra de la ronda. | F. DE L.

Los vecinos cruzan por el peligroso paso de cebra de la ronda. | F. DE L. / Fernando de lama. sant antoni

Después regresaron a Can Bonet por el paso de Can Guillemó, que pese a los semáforos y las señales luminosas que se han instalado sigue representando un peligro por la velocidad a la que circulan los vehículos en un tramo de varios kilómetros totalmente recto.

A la marcha se unieron la alcaldesa accidental y concejala de Vías y Obras de Sant Antoni, Neus Mateu, y el concejal responsable de estos barrios, Miguel Tur, que aseguraron que el Ayuntamiento apoya las reivindicaciones de los vecinos. «Vamos a hacer todo lo que podamos para solucionar estos problemas», dijo Mateu, que recordó que la autovía que separa estos dos barrios depende de otras administraciones.

Los vecinos reclaman la instalación de un radar precisamente en la zona de Can Guillemó y el Ayuntamiento lo ve con buenos ojos, aunque no es sencillo, porque depende de la Dirección General de Tráfico.

Radar en Can Guillemó

«Si la DGT no lo pone, estamos de acuerdo con el Consell Insular para que declare el tramo como travesía urbana y lo pueda poner el Ayuntamiento», informó Mateu. La alcaldesa en funciones destacó que sí se podrá cumplir otra de las peticiones: el paso de cebra de la ronda se trasladará a Es Puig y se terminará la acera desde Can Tomàs a este acceso para asegurar el paso entre los dos barrios.

Sobre Can Tomás, Mateu dijo que en los próximos días visitará la zona con el ingeniero municipal para ver la forma de construir algunas aceras, ampliar los arcenes si es posible e instalar algunos badenes más para que los peatones puedan recorrer la travesía con seguridad. Hay mucho por hacer.

Tracking Pixel Contents