Pesca en Ibiza: El ‘llaüt’ salvado del desguace

El ‘Antonio José’, la embarcación donde han faenado tres generaciones de los ‘Quintals’, se salva de su desaparición como barco de prácticas de Can Marines

El Club Náutico Ibiza celebra la nueva botadura de la barca tras su restauración

Hasta hace 45 años, en sa Cala de Sant Vicent faenaban cuatro llaüts. Hoy en día, solo quedan los hermanos Toni y Dani Ferrer con sus respectivas embarcaciones, el ‘Quintals’ (como el malnom de su familia) y el ‘Gatons’. Ambos se dedican profesionalmente a la pesca desde que cuentan con la edad legal para trabajar. Cumplen con su sueño de niños y con la tradición que ejerció su abuelo en el ‘Antonio José’, la barca con el que se ha ganado la vida tres generaciones de su familia y que estaba condenado a desaparecer.

Si un armador de pesca adquiere un nuevo barco para faenar, está obligado a desguazar o hundir el viejo. Es una obligación legal para evitar que haya más de una embarcación en activo aprovechando una misma licencia. Los Quintals se toparon con esta expeditiva norma cuando el menor de los hermanos, Dani, de 41 años, se animó a adquirir un nuevo barco más moderno y práctico que el ‘Antonio José’, con el que navegó hasta 2021. Mejorar las condiciones de su trabajo suponía deshacerse de una reliquia que los Quintals quieren «como a un miembro más de la familia».

Nueva vida para el ‘Antonio José’ | J.A. RIERA

Imagen del 'Antonio José' antes de su restauración. | D.I. / Josep Àngel Costa

Por fortuna, el destino les ha jugado una buena pasada y ayer pudieron disfrutar, en el Club Náutico Ibiza, de la botadora del ‘Antonio José’ para su nueva vida. A partir del próximo curso, servirá como barco de prácticas para los alumnos del Centro integral de formación profesional de Can Marines, donde se imparte un grado medio de Navegación y Pesca Litoral y otro superior de Navegación y Pesca de Altura.

El jefe de departamento de estos estudios náuticos, Juan Carlos Escandell, y la directora de Can Marines, Pepita Costa, se plantearon encontrar un barco para el centro. Sus alumnos disponen de un simulador avanzado y cuentan con la colaboración de una docena de barcos profesionales para las prácticas, pero pasar a tener uno propio significaría un hito para el centro. Además de las clases de navegación y pesca, los alumnos podrán conocer el mantenimiento de la embarcación y los valores del patrimonio marítimo tradicional.

El ‘llaüt’ salvado del desguace | J.A.C.

La familia 'Quintals', en el Club Náutico Ibiza. | J.A.C. / Josep Àngel Costa

El indulto

Gracias a la intermediación de Toni Boix, el inspector de Pesca del Consell, que conocía el interés de Can Marines y la preocupación de los Quintals, la historia se resuelve con el mejor de los finales posibles: Pepita Costa vertiendo champán sobre el casco del ‘Antonio José’ y con la familia de pescadores como protagonistas del acto.

El 'mestre d'aixa' Vicent d'en Lluc construyó el 'Antonio José' en 1971

«Estamos supercontentos, pero el abuelo todavía lo estaría mucho más», recuerda Toni, de 50 años, el mayor de los dos hermanos que conforman la tercera generación de pescadores. Aunque precisa que, a bordo del llaüt, llegaron a embarcarse cuatro generaciones, cuando su abuelo tenía cien años y navegó con su nieto, el cuarto Toni de esta saga. El patriarca murió el pasado verano, con 103 años. Entonces, aún no se vislumbraba una salvación para el ‘Antonio José’. «Nunca la dijimos que nos teníamos que deshacer del barco», recuerda el nieto.

La botadura original del llaüt, de 7,5 metros de eslora, se remonta a 1971. Toni Ferrer Quintals lo adquirió junto a su socio de entonces, José Marí, de ahí el nombre del barco. Ferrer se retiró en 1978 y su hijo homónimo vio una oportunidad para rehacer su vida profesional, en un momento en que se estaba hartando de la hostelería.

El 'Antonio José', amarrado en el Club Náutico Ibiza.

El 'Antonio José', amarrado en el Club Náutico Ibiza. / J.A.C.

Varios años después, el mayor de sus hijos empezó a faenar con él, aunque después adquirió otro llaüt, el ‘Gatons’. El menor, Dani, fue el que siguió pescando en solitario con el ‘Antonio José’ hasta 2021. «Estoy muy contento de cómo ha quedado el barco, han hecho muy buen trabajo de restauración», confesaba entusiasmado Dani. A su padre, de 78 años, le costaba contener la emoción en un día «muy alegre, pero también de tristeza» por todos los recuerdos que le evocaba.

El proceso

En la ceremonia de presentación del nuevo ‘Antonio José’, Pepita Costa destacó el papel de la dirección general de Pesca del Govern balear, que financió el coste de la restauración, unos 40.000 euros. Igualmente, este organismo fue clave para salvar la embarcación del desguace, ya que intermedió ante el Ministerio para lograr el cambio de actividad del llaüt e impedir así su desguace. Ahora figura en la lista 8, que distingue a los barcos propiedad de los organismos públicos.

El 'llaüt' ha faenado durante cinco décadas en sa Cala de Sant Vicent

Las labores de restauración se han llevado en la Náutica Seni, con el mestre d’aixa José Luis Torres, mientras que la mecánica ha corrido de Miguel Ángel Escandell, del taller MC Marine Ibiza. Todos ellos recibieron ayer un reconocimiento a su trabajo por parte de los representantes de Can Marines, al igual que la docena de barcos de pesca que colaboran con las prácticas del centro, la Capitanía Marítima de Eivissa y Formentera, y el Ayuntamiento de Santa Eulària, que, durante el curso lectivo, cede un amarre en el puerto deportivo de la localidad para el 'Antonio José'.

También se agradeció especialmente la colaboración del Club Náutico Ibiza, que ha cedido un amarre para la puesta a punto del barco. Su presidente, Joan Marí, incidió en la apuesta por la marina social que promueve la entidad, que se traducirá en futuras colaboraciones con Can Marines, al igual que ya se lleva a cabo con el grado de Guía en el Medio Natural y Tiempo libre del IES Algarb, los bautismos de mar para todos los colegios de Eivissa o el programa ‘Jóvens per la mar’.

Suscríbete para seguir leyendo