El autor de la escultura robada en Ibiza: «He conseguido que mi obra llegue al ladrón y al policía»

El hurto «chapucero» de una escultura valorada en 5.000 euros en la gasolinera de Sant Rafel acaba con la detención de las personas que se la llevaron tras identificar su vehículo en las grabaciones

Malambo Isla sujeta la escultura recuperad,a que ha vuelto a colocar en la gasolinera.

Malambo Isla sujeta la escultura recuperad,a que ha vuelto a colocar en la gasolinera. / Vicent Marí

Isaac Vaquer

Isaac Vaquer

Malambo Isla expone desde hace cuatro años sus esculturas en la gasolinera Repsol de Sant Rafel. Las obras no están ancladas al suelo, no tienen cadenas que las aseguren ni ningún tipo de elemento que evite moverlas. No lo consideró necesario. El negocio cuenta con un gran número de cámaras de vigilancia, a nadie se le ocurriría robar en una gasolinera. La semana pasada pudo comprobar que hay gente muy atrevida pero que paga su osadía, tras el hurto de una de sus obras y la inmediata localización de los presuntos autores.

Varias  de las esculturas expuestas en la gasolinera. | VICENT MARÍ

Varias de las esculturas expuestas en la gasolinera. | VICENT MARÍ / Isaac Vaquer

La Guardia Civil detuvo esta semana a las personas identificadas en las grabaciones de la gasolinera tras llevarse la escultura el jueves 20 de abril de madrugada.

Según aparece en la denuncia, el hurto se produjo entre las 0.20 y las 0.50 de aquel jueves que acababa de empezar. Un todoterreno negro con aspecto descuidado llegó a esa hora a la gasolinera. Entraron a solicitar la apertura de uno de los puestos de repostaje, llenaron el depósito y cuando regresaron al vehículo se produjo el primer movimiento sospechoso.

Como si hubieran olvidado algo, hicieron un cambio de sentido y aparcaron junto a la escultura. Una mujer de mediana edad salió del vehículo y entró en la estación para comprar algo. Mientras tanto el conductor sale del coche y se queda observando a la mantis religiosa de metal con interés. Se mueve para un lado y para otro hasta que la mujer sale de la tienda. Los dos conversan frente a la escultura, indecisos, hasta que la mujer se decide a cogerla, la introduce en el coche y urge al hombre a subir con velocidad, abandonando la escena.

«La verdad que es incomprensible su actitud, no creo que sea la escultura más relevante. Si se hubieran llevado en un camión la obra más grande todavía me sentiría orgulloso, pero se nota que eran unos pringaos con un comportamiento muy chapucero», manifiesta Isla.

La gerente de la gasolinera informó cuatro días después, el domingo de aquella semana del robo. Al día siguiente Isla hizo la denuncia y, gracias a las grabaciones de la gasolinera en las que se podía ver claramente tanto el vehículo como la matrícula, pudieron localizar a los autores a las pocas horas. El artista quiso expresar su felicitación a la Guardia Civil por su efectividad y profesionalidad en el trato del caso, que está pendiente de juicio.

La pieza, que hasta el momento no tenía nombre, ha sido bautizada como ‘La mantis del delito’ por el escultor.

Arte a la vista de todos

El artista explica que el objetivo de exponer algunas de sus esculturas en la gasolinera es «poder ofrecer a gente de todo tipo la posibilidad de ver obras de arte que normalmente están reservadas a museos y galerías».

Al margen del hurto, que afortunadamente ha acabado con la captura de los autores y la recuperación de la pieza, celebra que su obra la haya apreciado «desde el policía que ha investigado el caso hasta el ladrón que la robó, con lo que tengo un rango bastante grande de gente que se interesa por lo que hago».

Malambo Isla se dedicó durante años a la carpintería en Ibiza, muy orientada a la creación de escenografías para discotecas, pero siempre hubo en él un interés artístico que le venía de familia. «Sacrifiqué una estabilidad económica, porque me iba bien como carpintero, por hacer lo que quería», relata. En su obra se mezclan los oficios por los que ha pasado, como la carpintería o la construcción, como su formación en materia de diseño gráfico. «Al final la escultura tiene también mucho de oficio, primero tienes que pensar en la estructura para lograr un equilibrio y después ya entra toda la labor artística».

Sus obras convierten objetos metálicos recogidos en chatarrerías de descartes de talleres en personajes que conforman el elenco del «planeta» que surge de su mente. Personajes entre el cómic y la fantasía que nacen de su interés por la ilustración y las novelas gráficas, que han conformado un estilo que ha atraído el interés de los amigos de lo ajeno.

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