Cede de nuevo una barandilla del deteriorado paseo de Platja d’en Bossa en Ibiza

El Ayuntamiento asegura que no tiene constancia de los desperfectos que afectan a un tramo de la zona

Tramo del Paseo de Platja d’e Bossa en que el terreno ha comenzado a ceder nuevamente.

Tramo del Paseo de Platja d’e Bossa en que el terreno ha comenzado a ceder nuevamente. / D.I.

Pablo Sanz Padilla

Pablo Sanz Padilla

El hundimiento del firme del paseo de Platja d’en Bossa ha provocado la caída de parte de la barandilla que separa el recorrido de la zona de playa. A pesar de que los desperfectos son visibles desde que la estructura cediera el 25 de noviembre, aún no ha comenzado la reparación del tramo afectado.

El Ayuntamiento de Ibiza afirmó ayer desconocer los daños que se han producido en el área, aunque en la zona hay dos vallas municipales de plástico instaladas en el costado que ha quedado desprotegido. El desnivel entre el paseo y la zona de playa se salvó en un inicio con la colocación provisional de un montículo de posidionia, rudimentaria protección que ya no está.

Se da la circunstancia de que el suelo del tramo contiguo se vino abajo en noviembre del pasado año, después de que, como ha sucedido en esta ocasión, la barandilla cediera a causa del desplazamiento del terreno.

Los vecinos dieron entonces la voz de alarma ante el desprendimiento de parte del asfalto, que ya había caído al mar, cuya marea había devorado por completo la franja costera. La opinión mayoritaria entre los vecinos era que, con la retirada de la posidonia de la playa, las excavadoras se habían llevado también la arena sobre la que se asentaba el paseo.

El Consistorio colocó unas vallas y una cinta con la finalidad de alertar del peligro. La zona se vallaría dos meses más tarde con barreras metálicas, dado el riesgo que suponían los socavones que se habían generado. Asimismo, el tramo afectado se señalizó en horario nocturno con iluminación.

La zona aún permanecía protegida y pendiente de reparar cuando los primeros turistas de la temporada comenzaron a llegar a Ibiza, puesto que los trabajos que se acometieron para comenzar a arreglar los desperfectos no comenzaron hasta finales del mes de abril. Las obras supusieron un coste de 47.204,54 euros y se adjudicaron a la empresa Hermanos Parrot, y consistieron en la demolición del tramo y la retirada de la barandilla, tareas previas al levantamiento de un nuevo muro.

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