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Sanidad en Ibiza: el promotor del hospital privado de Jesús tiene que pagar 6,5 millones para poder iniciar las obras

Además del pago de 1,8 millones del Impuesto de Construcciones y Obras, el empresario farmacéutico Juan Tur Viñas tiene que liquidar 4,7 millones por «el aprovechamiento atípico» del terreno por ser rústico

Terreno en el que se proyecta el hospital durante el inicio de los movimientos de tierra para la exploración arqueológica. | JESÚS AL LÍMITE

El promotor del hospital privado de Jesús, el empresario farmacéutico Juan Tur Viñas, a través de la sociedad Iniciativas Médicas de Ibiza y Formentera, tiene que pagar 6,5 millones de euros sólo para empezar las obras. En concreto, el promotor tiene que pagar, por un lado, 1,8 millones de euros del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) para retirar la licencia del Ayuntamiento de Santa Eulària y, por otro, 4,7 millones de euros antes del inicio de las obras en concepto de «aprovechamiento atípico» del suelo.

Se trata en este último caso del 10% del importe de los costes de inversión de la implantación efectiva, al margen de la maquinaria y equipos, que regula la ley 6/1997 de Suelo Rústico de Balears para compensar la implantación de edificios o cambios de uso en este tipo de terrenos que no tienen nada que ver con la explotación agrícola, ganadera, forestal o la conservación y la defensa del medio natural. Hay que tener en cuenta que el terreno donde se prevé levantar el complejo hospitalario, situado junto al campo de fútbol de Jesús, es suelo rústico y, por ello, el Consell de Ibiza, en agosto de 2010, tuvo que aprobar una declaración de interés general del proyecto de Tur Viñas.

No se ha aún retirado la licencia

La junta de gobierno de Santa Eulària aprobó el pasado 28 de octubre la licencia de construcción e instalación del hospital privado, el segundo de la isla. El pasado viernes el promotor todavía no había retirado la licencia, según conformaron a este diario fuentes municipales. El plazo para hacerlo finaliza en dos meses.

El acuerdo de la junta de gobierno apunta, además, que sólo se pueden iniciar las obras en el llamado sector IIIB, el área en la que el departamento de Patrimonio del Consell ha autorizado el inicio de las obras tras analizar los restos arqueológicos hallados. En todo caso, el promotor, también para retirar la licencia, debe presentar en el Ayuntamiento un anexo del proyecto ejecutivo con los trabajos que se deben acometer para dar cumplimiento a las condiciones que ha impuesto Patrimonio para permitir las obras en este sector.

Por ahora sólo se han excavado dos de los seis sectores en los que se ha dividido el extenso terreno. Hasta ahora se ha descubierto un pequeño centro de producción agrícola de época tardopúnica, a partir el siglo II a.C., según la datación de los restos de cerámica asociados a las zanjas de cultivo antiguas de viña desenterrados, la retícula de surcos que se puede ver a simple vista. También se han hallado los restos de una pequeña vivienda asociada a la explotación agraria, pero sólo se ha excavado una parte de la misma. Este modelo de pequeñas explotaciones agrarias antiguas de producción de vino está muy extendido en la isla.

El acuerdo de la junta de gobierno especifica que una vez finalizadas las obras en el sector IIIB, para continuar los trabajos en el resto de sectores delimitados en el plan de actuación arqueológica deberá aportarse la preceptiva autorización de Patrimonio.

Permiso necesario de Salud

Otra de las condiciones que establece el Ayuntamiento antes del inicio de las obras es la obtención, por parte del promotor del proyecto, de la autorización de instalación de la dirección general de Evaluación y Acreditación de Centros Sanitarios, dependiente de la conselleria balear de Salud.

Tal como ya publicó este diario, la conselleria balear de Salud informó recientemente al promotor, a raíz de una denuncia presentada por el propietario de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, Francisco Vilás, de que el permiso que obtuvo en mayo de 2011 para construir el complejo sanitario privado de Jesús había caducado. La vigencia de este documento es de sólo seis meses, lo que ha obligado al promotor a tramitarlo de nuevo.

La validez de la tramitación ambiental está en manos del Consell

La conselleria balear de Medio Ambiente ya ha informado al Ayuntamiento de que es el Consell de Ibiza, como órgano sustantivo, el que debe resolver si la declaración de impacto ambiental favorable del proyecto, obtenida en julio de 2010, es aún válida. Para ello, Medio Ambiente ya advirtió de que las obras debían empezar antes del 8 de noviembre. Para tratar de cumplir esta condición, el promotor presentó en el Ayuntamiento un acta de replanteo e inicio de obras, aunque los trabajos no pueden empezar sin haber retirado antes la licencia.

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