Una padre y sus dos hijos se han topado en el puerto de Santa Eulària con dos ejemplares de alca común (Alca torda, en su nombre científico), al parecer muy debilitados. Estas aves tienen una curiosa semejanza con los pingüinos, aunque nada tienen que ver con ellos. En Ibiza y Formentera, según apunta un biólogo, se las conoce como gallinetes de mar.

Este experto explica que su presencia en las costas de las islas es "anómala" y que deben haber llegado por algún motivo que se desconoce mientras migraban al sur (normalmente a las costas de Mauritania, donde abundan los bancos de peces de los que se alimentan) desde las costas de Escandinavia y del norte de las Islas Británicas.

Debido a su estado de debilidad, probablemente causado por la falta de alimento, los expertos piden no acercarse a ellas, no ponerlas nerviosas porque es "lo peor que se puede hacer". "Están tan débiles que no pueden volar", explican.