Cuando preparamos unas vacaciones lo primero que hacemos es buscar el lugar al que queremos viajar, más tarde, compramos los vuelos y, por último, reservamos un hotel. Estos son los pasos que siguió un usuario que eligió Ibiza para pasar unos días del mes de julio, no obstante, lo que tenían que ser unas jornadas tranquilas y relajadas, se convirtieron en una pesadilla por culpa del alojamiento.

Según cuenta el turista en la crítica que dejó al hotel en el portal de reservas Booking, pagó cerca de 200 euros por una sola noche en un hotel, que según dice, "de hotel no tiene nada, de hecho, no llega a ser ni un motel. Eso es una casa educativa de chavales poco mas que adolescentes con problemas serios." Más adelante, el mismo usuario se queja de que el alojamiento no disponía de aire acondicionado y que en la habitación solo había "un ventilador que ni giraba" y que "pese a estar por encima de los 30 grados ni siquiera había un pequeño frigorífico para poner una botella de agua".

Al parecer, el hotel tampoco estaba ventilado y, según cuenta el cliente, "los pasillos y la habitación desprendían un olor asqueroso, los azulejos estaban sucios, el jabón desprendía la peor fragancia del mundo y los armarios eran de película de terror. Jamás guardaría ahí mi ropa", sentencia el turista, que finaliza la crítica explicando que pagó por una reserva con desayuno incluido que no llegó a disfrutar. Algo que "en 46 años de vida nunca me había pasado. Me he alojado en un sitio que me vendieron por hotel, pese a ser un cuchitril".

Por su parte, los propietarios del hotel, contestaron al cliente de la siguiente manera: "gracias por compartirnos su experiencia de alojamiento. Es grato para nosotros enterarnos de sus opiniones y sugerencias, las cuales evidentemente no compartimos. Agradecemos el tiempo empleado en dejar una valoración. Cordialmente. El equipo.