Las obras de sustitución de la tubería rota en es Caló de s’Oli finalizarán el próximo lunes, dos días después de lo previsto, según ha informado este viernes el director gerente de la Agencia Balear del Agua (Abaqua), Guillem Rosselló, en su visita a la zona. «Se están retrasando porque hemos encontrado roca y ha habido que picar un poco más», ha detallado. 

Asimismo, ha destacado la «rapidez» con la que se ha actuado para solventar el problema lo antes posible, pese a que la zona de Cala de Bou lleva sufriendo vertidos fecales de forma ininterrumpida desde el pasado 26 de septiembre que, en principio, acabarán el lunes, cuando se cumplirán 21 días de vertidos al mar o lo que es lo mismo, casi 500 horas desde que la tubería rota expulsa aguas residuales al fondo marino.

«Teníamos un proyecto redactado en 2019 que, cuando se iba a construir el auditorio, lo pusimos a disposición del Ayuntamiento de Sant Josep pero no se usó, y nos ha venido bien para poder actuar más rápido ante esta emergencia», ha puntualizado Rosselló. 

Por su parte, el secretario de Abaqua, Juan Calvo, ha avanzado que la Agencia ha contratado una consultoría ambiental que empezará a trabajar la semana que viene con el objetivo de «evaluar los efectos medioambientales del vertido». A raíz de los resultados del estudio, se adoptarán unas medidas u otras. «Se trata de tener una foto de lo que ha pasado, pero es verdad que el impacto de un vertido de 15 días es reversible», ha sostenido.

Asimismo, Calvo ha matizado que hay un «diálogo continuo» con la plataforma Salvem sa Badia, que se ha mostrado muy crítica con la situación actual que sufre es Caló de s’Oli. Precisamente, entre otras cuestiones, la entidad pidió que se hiciera pública la cantidad de aguas residuales que se vierten cada día al mar. «Es difícil cuantificarlo, pero se hará una estimación del caudal con este estudio y se verá la presión, la carga fecal, el perímetro afectado, la situación del medio marino…», ha añadido. Este estudio tendrá un coste de 14.000 euros.

Paralelamente, Rosselló ha recordado que la puesta en marcha del proyecto para renovar la red de saneamiento desde Punta Xinxó hasta la depuradora de Sant Antoni depende de que los ayuntamientos de Sant Josep y Sant Antoni cedan terrenos para colocar las diferentes instalaciones.

Comisión de seguimiento

«Para ejecutar la fase I y II se la red de saneamiento necesitamos imperiosamente que nos cedan los terrenos», ha insistido, por lo que próximamente contactarán con ambos consistorios para «hablar de los convenios que tenemos firmados con ellos».

A partir de ahí, la idea es fijar una comisión de seguimiento para acometer los trabajos lo antes posible. «Nosotros ya tenemos el proyecto redactado, así que una vez que estén listos los terrenos podremos trabajar», ha reiterado Rosselló. Estos tienen que cumplir con unas características técnicas determinadas y hasta el momento, los ofrecidos por Sant Josep, no lo hacían. «Esta es la fórmula que aplicamos con el resto de ayuntamientos de Balears y funciona», ha subrayado.

Cabe recordar que el proyecto de sustitución y mejora de la red de saneamiento general de Sant Antoni y Sant Josep consta de dos fases: la primera hace referencia a la conexión entre la EBAR La Antigua (situada cerca de la estación de autobuses de la villa de Portmany) hasta la depuradora; la segunda se refiere a la impulsión desde la EBAR de Punta Xinxó (Sant Josep) hasta la depuradora.

En el caso de Sant Antoni, el Ayuntamiento tiene que expropiar esos terrenos que, aseguran, «es complejo», aunque confían en llevarlo a cabo lo antes posible.

Salvem sa Badia

Esta misma semana la plataforma Salvem sa Badia pedía más inversión en Ibiza para evitar episodios como el de Cala de Bou. «Las depuradoras no dan abasto, las canalizaciones están obsoletas y se rompen, los emisarios están agujereados y las inversiones en el sistema son mínimas», criticaron.

En este sentido, aseguraron que el objetivo es buscar una solución, que pasa por que «todas las administraciones trabajen de forma conjunta».