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Diario de Ibiza

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La reforma de Platja d’en Bossa elimina las plazas de ‘parking’ de la calle e incluye un carril-bici

Las obras en un primer tramo de 450 metros, que empezarán en octubre, contemplan también la sustitución de la red de saneamiento, la separación de pluviales y la ampliación del espacio de las aceras

Los alcaldes de Vila y Sant Josep, de perfil, durante la reunión con comerciantes y vecinos. | VICENT MARÍ

Las obras de reforma integral de un tramo de 450 metros de la vía principal de Platja d’en Bossa, a partir del cruce del hotel Algarb en la avenida Pere Matutes de Vila hasta la rotonda de la calle Murtra, en el término de Sant Josep, se iniciarán en octubre con la previsión de que finalicen «completamente en abril». De hecho, el alcalde de Sant Josep, Ángel Luis Guerrero, que esta mañana ha presentado el proyecto junto a su homólogo de Vila, Rafa Ruiz, a una representación de los vecinos y empresarios de la zona, ha asegurado que la constructora Islasfalto contempla que «a partir del 17-20 de marzo hasta la primera semana de abril» del año que viene se lleven a cabo «los trabajos de limpieza».

El alcalde de Ibiza, Rafa Ruiz, ha destacado que el proyecto contempla la sustitución del alcantarillado y la incorporación de una canalización de recogida de pluviales. «Lo más importante es lo que no se ve. Se han visto en esta zona imágenes de inundaciones muy sonadas, de prácticamente ríos. Esta obra supondrá una mejora, pero hay que tener en cuenta que es una primera inversión y que sólo actuaremos en un tramo de 450 metros de una calle mucho más larga tanto hacia Vila como a Sant Josep», ha remarcado.

El proyecto contempla construir una rotonda en el cruce situado frente al hotel Algarb y eliminar los semáforos. En cuanto al modelo de la vía, Sant Josep y Vila han apostado por la eliminación de los aparcamientos de la calle para ampliar las aceras y la incorporación de un carril para bicicletas con la finalidad de que «se reduzca la velocidad del tráfico» y que «los peatones, y no los coches, sean los protagonistas».

Perfil de la nueva calle, en el que aumenta el espacio de las aceras y se incorpora un carril para bicicletas. D. I.

60 plazas de aparcamiento menos

En total se suprimirán 20 plazas de parking de la calle en el tramo de Vila y 40 del lado de Sant Josep. Guerrero ha explicado que, como alternativa, hay dos aparcamientos privados, uno de considerables dimensiones junto a la rotonda de la calle Murtra y otro en el lado sur del tramo de Vila junto al hotel Algarb, que los residentes podrán utilizar de forma gratuita.

El alcalde de Sant Josep ha recordado que para autorizar el aparcamiento de pago el Consistorio puso como condición que el 10% de su capacidad se debía reservar para residentes, y gratis. Además, la empresa que explota este parking, que cada año cierra sus puertas tras la temporada turística, tendrá la obligación de seguir abierto, según Guerrero.

Aparcamiento privado, el más reducido, situado en el lado del municipio de Eivissa, en el que se prevé una parada de taxis. D. I.

También ha indicado que, pese a la eliminación de las plazas de aparcamiento de la calle, «seguirá habiendo mucho espacio para aparcar» (en los parking privados). «Hay que promover la reducción del uso del vehículo en beneficio de los peatones y la bicicleta como hacen en todas las ciudades europeas. No tiene sentido que aquí continuemos apostando por más y más coches. Tenemos que cambiar la mentalidad», ha subrayado Guerrero, a lo que Ruiz ha agregado: «Donde había coches habrá bicicletas y gente caminando». «Es una calle muy transitada tanto en verano como en invierno a pesar de ser muy incómoda, porque basta que se crucen dos familias con un carrito y ya no hay suficiente espacio para pasar», ha recalcado.

Con un coste de 1,6 millones, estas obra se financian con los fondos extraordinarios que aportó el Estado para compensar, antes de la pandemia, las consecuencias de la caída del turoperador Thomas Cook. Sant Josep cuenta con un anteproyecto para continuar la reforma de la vía principal de Platja d’en Bossa hasta el hotel Hard Rock, con un coste de 6,6 millones de euros y del cual aún se tiene que licitar la redacción del proyecto y, sobre todo, buscar la financiación.

Tramo a oscuras y sin solución

Guerrero ha reconocido que de momento no sabe cómo se puede solucionar el último tramo, hasta el hotel Palladium, en el cual, pese a que hay «muchos problemas de tráfico y ni siquiera tiene luz», no se puede actuar por la sentencia que declaró esta zona suelo rústico protegido. «Quiero hablar de ello con el Govern y el Consell para ver si hay algún tipo de solución. Es una situación muy extraña», ha dicho el alcalde de Sant Josep.

Sobre la reforma del resto de la avenida Pere Matutes, el alcalde de Eivissa ha admitido que, por su longitud, implicará «una inversión muy potente» y que tendrá que esperar porque ahora «la prioridad» se enfoca en las obras de la calle Aragón, la segunda fase de la avenida de España y la avenida de Santa Eulària.

Tanto el representante de los comerciantes de Platja d’en Bossa, José Ramón Noguera, como el de los vecinos, Rafel Costa, agradecieron el «consenso» que ha habido para sacar adelante este proyecto. 

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