Ibiza tiene 5.081 pozos para la extracción de agua, un 12,2% más que hace tres años
La dirección general de Recursos Hídricos del Govern explica que se pueden autorizar más perforaciones en la isla, siempre y cuando no sean en zonas donde los acuíferos ya están tensionados

Santa Gertrudis a vista de pájaro. / Xavier Durán

Las Pitiusas cuentan, a día de hoy, con un total de 5.352 pozos autorizados, 5.081 en Ibiza y 271 en Formentera. Son un 12,2 y un 34,3% más que hace tres años, cuando se contabilizaron 4.462 y 178 respectivamente, según datos facilitados por la conselleria balear de Medio Ambiente. «Este incremento es consecuencia del urbanismo en las islas, que constata que hay muchas casas en suelo rústico, además de una parcelación del terreno para uso agrícola», explica la directora general de Recursos Hídricos del Govern, Joana María Garau.
Y no hay límite a la hora de pedir nuevas autorizaciones, siempre y cuando no se quieran hacer en zonas donde los acuíferos ya están tensionados. De hecho, en Formentera no se pueden abrir nuevos pozos y en Ibiza, actualmente, están vetadas algunas zonas: desde Sant Antoni hasta Santa Agnès, el litoral de Sant Josep hasta es Codolar, la zona de sa Serra Grossa, la costa de Santa Eulària y desde la Cala Sant Vicent hasta el Port de Sant Miquel. «El Plan Hidrológico de Balears fija que donde hay un índice de explotación grande de los acuíferos no se puede extraer más agua», puntualiza Garau.
A los pozos autorizados deben sumarse las perforaciones ilegales, que no están contabilizadas. «Son muy difíciles de controlar. Tenemos una red de seguimiento de pozos, que acoge 1.200 perforaciones, cuyos parámetros se miran con diferente periodicidad. Con esta red podemos detectar comportamientos anómalos en un lugar determinado y esto nos puede servir de guía para saber que se están haciendo extracciones ilegales, pero encontrar los pozos es realmente complicado», reconoce Garau.
Otro de los problemas que se encuentra el departamento es la escasez de medios con los que cuenta. «Desde un punto de vista objetivo, hay infradotación de medios importante en todo el tema relacionado con el agua», sostiene la directora general. Para Ibiza y Formentera solo hay dos vigilantes, aunque la mayoría de las denuncias que reciben son por parte de particulares.
Sin embargo, añade que no siempre se trata de pozos ilegales. «Algunas veces tienen permiso, lo que pasa que el ciudadano ve que se está abriendo un pozo y ya piensa que es ilegal», matiza. Asimismo, explica que reciben denuncias relacionadas con los camiones de suministro de agua. «Estas empresas nos dan información sobre el consumo que realizan, pero es cierto que los pozos de donde extraen el agua son visitados más a menudo. Hay gente que cumple, pero también hay quien no. También hay que tener en cuenta que, aunque alguien vea mucho tránsito de camiones tiene que pensar que tienen una capacidad de entre diez y 15 metros cúbicos y una casa una unos cien en un mes, por lo que son diez camiones mensuales», aclara Garau.
En cuanto a la cuantía de las sanciones por aquellas perforaciones detectadas que funcionan al margen de la ley, señala que depende de la gravedad de la misma: las leves pueden alcanzar los 10.000 euros, las menos graves hasta 50.000, las graves hasta medio millón y las muy graves, como máximo, conllevan una sanción de un millón de euros.
¿Cómo tramitar un permiso?
La directora general de Recursos Hídricos dice que hay dos tipos de permisos diferentes para solicitar la apertura de un nuevo pozo en función del volumen de agua que se quiera extraer: para aquellos de menos de 7.000 metros cúbicos y para cantidades más importantes. «La mayoría de las solicitudes son de menos de 7.000 y, principalmente, para uso doméstico, aunque aquí también entran para pequeñas actividades agrícolas y agroturismos», incide Garau.
Hay tres fases para otorgar las concesiones (permiso para extraer el agua): primero se autoriza la obra, después se realiza un estudio de aforo para saber cuánta agua se puede sacar de esa zona y con esa información se otorga la autorización (en caso de que se pueda) y se hace el final de obra. «Cuando se pide una autorización hay que cumplir con una distancia mínima al aprovechamiento más cercano», recuerda.
Paralelamente, Garau señala que se pueden quitar autorizaciones de pozos abiertos, aunque, hasta el momento, no se ha dado ningún caso en el archipiélago. «Si no se usa el pozo durante tres años, se puede revocar», concluye.
Suscríbete para seguir leyendo
- Detenido el presunto autor del apuñalamiento mortal en Sant Antoni
- Inmovilizado por motivos de seguridad en el puerto de Ibiza el barco que tiene que iniciar el traslado de la basura a Mallorca
- Muere el hombre apuñalado con una botella rota en el paseo marítimo de Sant Antoni
- Rajan con una botella rota a un hombre en el paseo marítimo de Sant Antoni
- Cazado en el aeropuerto de Ibiza un viajero de 71 años con 1.900 cajetillas de contrabando
- Aviso a navegantes en Ibiza y Formentera: reventón térmico a escasas millas de la costa
- Sector del chárter de Ibiza: 'Si la última temporada fue regular, esta es directamente mala
- El paseo matinal de Mariano Rajoy por la orilla de Platja d'en Bossa