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Diario de Ibiza

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La humedad y el calor acumulado provocarán que las lluvias sean más fuertes en las islas

El choque del aire frío y las altas temperaturas aumenta las precipitaciones | La previsión de fuertes lluvias este jueves obligó a activar ayer la alerta naranja

Una mujer y una niña con chubasqueros en Eivissa, en una imagen de archivo. | VICENT MARÍ

El calor abrasador del pasado fin de semana se desvanecerá con el aire frío que comenzó a entrar ayer en las islas. A pesar de que este miércoles las temperaturas máximas alcanzaban los 32 grados, el termómetro marcará hoy unos 29 grados en Ibiza, lo que supone un notable descenso en estos tres últimos días, concretamente de entre «casi siete y diez grados», asegura el portavoz adjunto de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Balears, Miquel Gili.

Esta importante bajada de temperaturas ha venido acompañada de nubosidades que se preveía que pudieran provocar precipitaciones en forma de chubascos y tormentas. Esto sucede por el choque entre la llegada de una lengua de aire frío y la gran cantidad de aire caliente acumulado en la atmósfera por las altas temperaturas y la humedad generadas durante este sofocante verano.

Estas «fuertes» precipitaciones obligaron ayer a activar la alerta naranja en las Pitiusas, Mallorca y Menorca.

Desde la Aemet niegan que este fenómeno sea causado por una gota fría y que se trate de una situación «potencialmente peligrosa». Estaba previsto que las precipitaciones tuvieran lugar de forma «muy puntualizada» y contaran con un carácter local, por lo que no se esperaba que cayesen de forma «generalizada», lo que hacía muy probable que los chubascos afectasen a zonas concretas.Pese a la complejidad para determinar los litros que podían llegar a caer, Gili informó de que el aviso es que podrían situarse en los «40 litros por metro cuadrado a la hora». Asimismo definió estas lluvias como «cortas», que suelen concentrarse en unos 15 y 20 minutos, pero en ocasiones «la tormenta se queda parada en un sitio y pueden llegar a caer 30 y 40 litros».

Datos «extremos»

A pesar de que los datos de este año son «extremos», las lluvias durante el mes de agosto no son una novedad en las islas, más bien son un «clásico»: «Una de las características más importantes del clima mediterráneo es la concentración de un periodo seco en los meses cálidos y la formación de tempestades cuando llega el final», explica el meteorólogo Miguel Salamanca.

Calor y tormentas

Sin embargo, la relación entre el calor sufrido durante el verano no es «perfectamente proporcional» con las tormentas que pueden llegar: «No por tener un clima súper cálido tiene que presentarse una súper tormenta» aclara Salamanca. Los daños y destrozos que pueden llegar a causar estas precipitaciones no están asegurados, aunque no se descarta se origine algún ‘cap de fibló’ que genere alguna dificultad.

No hay que olvidar que la llegada de estas lluvias son «necesarias» después de un verano «muy seco y caliente» y que la vegetación y los animales precisan está agua para «poder vivir».

Altas temperaturas La Aemet ve posible una cuarta ola de calor

Durante este verano los termómetros han llegado a rozar e incluso traspasar los 40 grados. Concretamente el fin de semana pasado la Aemet informó de que Formentera alcanzó los 44,5 grados batiendo el récord absoluto de temperatura máxima de las islas desde que hay registros, una temperatura, 44,5 grados, que también se sufrió en Montuïri (Mallorca) el sábado. La bajada de temperaturas que se espera hoy aliviará el caluroso verano durante unos días, algo que no implica que no se vuelva a escuchar hablar sobre la ya popular ola de calor. Si fuera así se trataría de la cuarta: «Aún no se puede saber pero seguramente puede llegar otra ola de calor», explicó el portavoz de la Aemet, Miquel Gili. Por su parte, el meteorólogo Miguel Salamanca recordó que aún «estamos en verano» y que queda «tiempo para que finalice». Además, añadió que la alta temperatura del mar influye «claramente» en la temperatura debido a su gran inercia térmica y la «dificultad para enfriarla» crea la probabilidad de que aumenten los grados en las islas: «Doy por hecho que pasaremos los 35 grados», avisó.

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