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Diario de Ibiza

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Ciencia

El científico Albert Cisquella Serra: «Ibiza podría posicionarse en invierno como centro neurálgico de convenciones científicas»

«Para mí, los científicos que se quedan en España son superhéroes», opina el investigador ibicenco que trabaja en un sistema de propulsión eléctrico para microsatélites en colaboración con la NASA

Albert Cisquella Serra, en las instalaciones de Diario de Ibiza el pasado miércoles, 10 de agosto. TONI ESCOBAR

Albert Cisquella Serra, nacido en Barcelona y criado en Ibiza, investiga en el campo de la nanotecnología aplicada a la industria aeroespacial. Lo hace en Estados Unidos, donde lleva seis años viviendo. Allí es donde este graduado en Ingeniería Química ha hecho el doctorado en el departamento de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de la Universidad de California en Irvine y ha desarrollado un sistema de propulsión para micro y nanosatélites con la colaboración y la financiación de la NASA.

Inquieto y ambicioso, en el mejor sentido de la palabra, Cisquella está viviendo una etapa «muy bonita y muy dinámica en su vida» llena de proyectos. «Estoy en unos meses claves de transición. Me han salido ofertas muy interesantes en Silicon Valley y en el área de Boston que he rechazado, pero algunas otras las estoy considerando», asegura el joven ibicenco, que, entre otras distinciones, ha sido reconocido como ingeniero y científico emergente en la Ohio State University y premiado por su investigación con el Henry Samueli Endowed Fellowship.

En los años que lleva formándose y trabajando en California, Cisquella ha dado charlas en importantes conferencias como la del MIT, tiene «más de siete publicaciones científicas en diferentes revistas» y es editor en una de las publicaciones científicas más longevas editadas en lengua castellana, ‘Afinidad’.

De izquierda a derecha, Manuel Gamero y Marc Madou, mentores de Albert Cisquella, a su derecha, y Lorenzo Valdevit. | ARCHIVO PERSONAL A.C.S.

De momento, Albert Cisquella no se plantea regresar a España, un país que «tiene científicos brillantes» a los que las instituciones públicas «no apoyan ni escuchan suficiente». «La innovación en la ciencia se traduce en un aumento de la economía del país a largo plazo y en España no tenemos proyectos largoplacistas. Si no cambiamos, tendremos problemas pronto», advierte.

Para el investigador ibicenco «los científicos que se quedan en este país son superhéroes» y merecerían ser «mucho más respetados en lo económico y en lo social».

Más inversión en investigación

«España ha demostrado que puede ser la mejor en sectores como la hostelería, que requiere un sacrificio, voluntad, talento y producto. Tenemos que aplicar la misma fórmula con la investigación. Hay que invertir en este campo y en innovación y ponérselo fácil a los científicos en lo burocrático. Hay que trabajar también en una ley de mecenazgo mejor», sugiere Cisquella.

Al científico le gustaría mucho volver algún día a Ibiza, isla que visita ahora una vez al año y en la que reside su familia, concretamente en Vila. Allí, recuerda, su abuelo regentó el Bar Mariano de la Marina y luego la Cafetería Vara de Rey, de la que después se ocupó su padre. Cisquella está convencido de que «la isla tiene la infraestructura para posicionarse en invierno como un centro neurálgico de convenciones científicas», lo que atraería un nuevo turismo que a Cisquella le encantaría ver en Ibiza.

La Ciencia, el mejor pasaporte

A los jóvenes ibicencos que están pensando en dedicarse a la investigación, les anima a que persigan sus sueños y que no teman tomar decisiones. «La ciencia es el futuro y es el mejor pasaporte que hay en el mundo porque te permite trabajar en cualquier parte», remarca. «No hay nada permanente y hay que ser más dinámico que nunca. La formación es clave para poder moverse internacionalmente, no hay que tener miedo a encasillarse en una carrera. Se le puede dar la vuelta de mil maneras», asegura.

El investigador también recomienda a los jóvenes apoyarse en amigos y familia que sean «ambiciosos, de una manera sana». «Yo no estaría donde estoy sino hubiera estado rodeado de amigos ibicencos emprendedores, trabajadores, buenas personas y ambiciosos». «A mi familia le debo todo el apoyo incondicional que me han dado, incluso siendo difícil para ellos verme tan lejos», recalca Cisquella, para el que Ibiza «es y será siempre su casa».

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