Suscríbete

Diario de Ibiza

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Lucha encarnizada en la hostelería para contratar trabajadores cualificados

Pequeños empresarios critican que grandes cadenas hoteleras se llevan a sus mejores trabajadores con la temporada ya comenzada | Ofrecer vivienda a los empleados, una de las claves para retener a un personal con muchas ofertas laborales

La falta de profesionales provoca que los negocios se disputen la contratación de camareros. | JUAN A. RIERA

La crónica falta de personal en el sector de la restauración y la hostelería que sufre la isla de Ibiza está provocando que se haya convertido en habitual el ‘fichaje’ de profesionales de un negocio a otro, incluso con la temporada ya iniciada. Como si se tratara de la contratación de estrellas de fútbol, en esta encarnizada lucha tiene las de ganar, como suele suceder siempre, el pez grande. Así, pequeños empresarios se quejan de que grandes cadenas hoteleras y beach clubs se están llevando a sus mejores profesionales.

Uno de los muchos anuncios en los que se solicita personal. | JUAN A. RIERA

«Esto es como una subasta. Tal cual», explica Juan Olmo, restaurador, «cuando saben que hay alguien que trabaja bien, vienen, le ofrecen 300 euros más y se lo llevan». «Esto es la ley del más fuerte, gana quien tiene más músculo financiero», resume.

«Vienen a tu local, les preguntan a tus empleados cuánto cobran y les dicen ‘pues yo te doy más’», comenta Xabi Muñoz, propietario de la hamburguesería Va Bene, en el centro de Ibiza. Sabe de lo que habla, porque entre los meses de mayo y junio ha perdido a cinco empleados fijos, y muchos de ellos se han ido a trabajar a otros negocios: «Los hoteles y las cadenas fuertes se están llevando a todo el personal. Son fuertes y se lo pueden permitir. No podemos competir con eso».

« Esto se ha convertido en una subasta en la que gana quien tiene más músculo financiero»

JUAN OLMO - RESTAURADOR

decoration

En su caso, la fuga de trabajadores con la temporada empezada solo ha podido compensarse con una vieja receta: la autoexplotación. «Entre mi mujer y yo, doblando turnos y apechugar, porque no hay otra. Meter más horas y premiar a la gente que se ha quedado», resume.

Por su parte, Olmo ha perdido también algún trabajador, pero mantiene intacta su estructura de personal. Suplir las vacantes se ha convertido en una misión imposible: «Pones un anuncio para hacer una prueba, te contestan diez personas, pero luego no aparece nadie».

« Se llevan a los trabajadores con la temporada empezada y no hay más remedio que doblar turnos»

XABI MUÑOZ - RESTAURADOR

decoration

«Los profesionales cualificados se los han llevado todos las grandes cadenas y los restaurantes de lujo. Les hacen ofertas muy buenas y ante eso no puedes competir. Incluso trabajadores fidelizados, que llevan muchos años trabajando en el mismo lugar, se van», explica Joaquín Senén, portavoz de la asociación de Comerciantes del Puerto de Ibiza.

La vivienda, la clave

«Las cosas han cambiado. Y como suelo decir, no hay nada que no se arregle con dinero», explica el propietario de otro local del centro de Ibiza que pide permanecer en el anonimato, que ofrece otra de las claves de esta situación: «He dado una vivienda a los dos camareros que tengo».

Según este pequeño empresario, la falta de vivienda ha trastocado completamente el mercado laboral, y señala que hay que asumir la nueva realidad: «Los tiempos han cambiado. Antes se hacían muchísimas horas y lo aguantabas todo. Ahora el personal que está más cualificado sabe que está cotizado y se hace valer».

« Las grandes cadenas hacen unas ofertas con las que incluso se llevan al personal fidelizado»

JOAQUÍN SENÉN - ASOCIACIÓN COMERCIANTES DEL PUERTO

decoration

Juan Olmo señala también que el factor vivienda es la clave para entender la situación actual: «La raíz del problema es que como no encuentran casa, los trabajadores se van. Los alquileres son tan altos que no les renta quedarse en Ibiza», y propone a las administraciones que tomen medidas drásticas: «No puede ser que todos los apartamentos se dediquen al alquiler turístico. Se debería reservar un porcentaje a los residentes o al alquiler residencial de trabajadores de temporada. Con esta situación, se nos está quedando una isla invivible, solo apta para ricos».

En un contexto como el actual, con escasos trabajadores cualificados convertidos en codiciadísimos objetos de deseo, quienes no les pueden pagar, o no tienen la posibilidad de ofrecerles vivienda, se ven obligados a completar su plantilla con otros perfiles, como señala Joaquín Senén: «Muchos asociados me comentan que han contratado a estudiantes y a gente que dice que ha hecho de camarero pero que, a la hora de la verdad, enseguida ves que no. Gente que no es profesional, en definitiva».

«Que te quiten al personal con la temporada comenzada no es ético», se lamenta Muñoz, «pero parece que ya todo da igual». Quizás todo se resume en que, efectivamente, los tiempos han cambiado.

Compartir el artículo

stats