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Diario de Ibiza

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Restauración en Ibiza: «Notamos que recibimos un 70% menos de propinas que antes»

El pago con tarjeta es uno de los principales motivos de la caída en este extra para el sector

«Notamos que recibimos un 70% menos de propinas que antes»

Los pagos con tarjeta son cada vez más habituales en casi cualquier establecimiento, incluso sin una cantidad mínima de pago en la mayoría de los casos. Lo que a priori podría parecer un mejora a la hora de cobrar para bares y restaurantes, se ha convertido en un factor negativo para los trabajadores: la disminución de las propinas.

«Definitivamente, sí, hemos notado una disminución de la cantidad de propinas con la normalización del pago con tarjeta», afirma uno de los empleados del bar Magadascar, en la céntrica plaza del Parque de Vila.

«En este bar repartimos las propinas entre los que trabajamos, que solemos ser, depende del turno, entre tres o cuatro personas. Hemos notado que ha bajado el ingreso de propinas entre un 60 y un 70% por las mañanas y en un 50% por las noches. Si antes una noche podías recibir 140 euros, ahora recibimos 70», asegura el mismo empleado.

«Los que pagaban antes en efectivo dejaban varios euros, y ahora se paga la cantidad justa en la mayoría de los casos». Da fe de ello Ani, trabajadora de una pastelería en Vara del Rey: «Con tarjeta siempre es el pago justo. A no ser que se trate de extranjeros, que si por ejemplo son ocho euros te lo redondean a diez. Los españoles somos más reacios a dejar más propina, al menos con tarjeta», comenta entre risas esta empleada.

En el caso de la Gelateria Ibiza, en el mismo paseo que el negocio anterior, este año se antoja complicado para recibir dinero extra de los clientes: «No podemos aceptar propinas con tarjeta por los posibles problemas con el cierre de caja», comenta Agustina, trabajadora de la heladería. No obstante, añade, la experiencia de años anteriores les dice que dependiendo del perfil de cada cliente, dejan más propina en función del método de pago: «Notamos que dependiendo del perfil del cliente les cuesta más o menos dejar propina. A muchos incluso les cuesta menos cuando hay que pagar con tarjeta, ya que al ver el efectivo tienen la sensación de gastar más», subraya.

Entre Ibiza y el Caribe

El caso de Francesca es diferente. Napolitana de nacimiento, llegó a Ibiza hace seis años, pero vive a caballo entre la caribeña isla de San Martín - mitad neerlandesa mitad francesa- y la pitiusa mayor: «En invierno vivo en el Caribe y allí tengo prácticamente una nómina solamente con las propinas. La mayoría de los turistas llegan desde Estados Unidos y tienen la costumbre de dejar una buena propina», comenta.

Esta italiana es la encargada del restaurante Fusion Ibiza, en la playa de ses Figueretes. Aboga por dar un servicio de gran calidad a sus clientes, pero recuerda que muchas veces hay gente que no les agradece: «Creo que la gente tiene que premiar y valorar la calidad del servicio a través de las propinas. Nosotros siempre intentamos cumplir con todas las expectativas de los clientes. Sin embargo, mucha gente no deja demasiada propina por pensar que está incluida en el servicio, como ocurre en otros países. El hecho de que esto sea decisión del cliente y que el uso de la tarjeta esté aumentando provoca que sea raro el día que llegamos a 300 euros en propinas, todo a dividir entre 18 personas».

En el otro lado del tablero encontramos a Víctor P. Linio. Zumo de naranja en mano, confiesa que «desde que se paga con tarjeta dejo mucha menos propina». Sin embargo, también asegura que «siempre intento dejar algo, pero es cierto que cuando pagas con efectivo es mucho más cómodo».

Fuera del sueldo

Añade, además, que algunos empresarios aprovechan la precariedad del sector para ‘incluir’ las propinas como parte del salario: «Lo que no me parece bien es que algunos empresarios intenten colar la propina como parte del sueldo, vendiendo a los empleados que las propinas forman parte de su sueldo».

«Los salarios», añade, «deben ser justos y adaptados al trabajo realizado y que la propina sea un premio extra. Que no se incluya como parte del salario indicaría que el sector se aleja de la precariedad», concluye este cliente.

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