Suscríbete

Diario de Ibiza

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El TSJB confirma la obligación de la concesionaria Aqualia de reparar un depósito de agua de Ibiza

La cubierta colapsó en 2017, pero la compañía rechazaba repararla al entender que se deben ejecutar obras de renovación que competen al Ayuntamiento de Sant Josep

El depósito de agua de Promisa, en el polígono de Can Bufí. | D. I.

El Tribunal Superior de Justicia de Balears ha dictado una sentencia en la que confirma la obligación de Aqualia, concesionaria del suministro de agua de Sant Josep, a reparar un depósito situado en el polígono de Can Bufí. Hace cinco años, aproximadamente, la cubierta del depósito de Promisa colapsó, lo que obligó a la compañía a apuntalar la instalación con unos pilares de hierro provisionales para evitar nuevos derrumbes. Aún no se ha reparado.

Aqualia impugnó el decreto del Ayuntamiento de Sant Josep en el que este le requería para que reparase el depósito. Aqualia asumió la concesión tras absorber Aguas de Formentera, que, en el proceso de municipalización del servicio de agua aportó diversos activos, entre ellos el depósito de Promisa. Según el pliego de condiciones técnicas de la concesión heredada, Aqualia tiene la obligación de «mantener y conservar las infraestructuras adscritas al servicio», y, por su parte, al Ayuntamiento le corresponden las obras de ampliación, renovación y mejora de las instalaciones. En esto se basa Aqualia para negarse a reparar el depósito.

Así, la concesionaria defendía que esta actuación no es de conservación sino de renovación, por lo que debería acometerla el Ayuntamiento.

Ninguno de los tres informes periciales saca una conclusión determinante sobre las causas del colapso del forjado. El depósito se construyó en 1965 con una técnica constructiva que no se corresponde con lo que exige la normativa actual. Carece de impermeabilización para evitar filtraciones y, del análisis de los informes de los peritos, la sentencia concluye que ni en interior del vaso ni el forjado de cubierta se realizaron las labores de mantenimiento adecuadas para evitar el colapso, y prueba de ello es no solo el derrumbe sino también la existencia de abundante vegetación.

Así, el tribunal concluye que Aqualia tiene la obligación de mantener la infraestructura y que en el caso de que el coste de ello suponga «un desequilibrio económico» de la concesión, tiene el derecho a reclamar a la Administración a que lo restituya.

Compartir el artículo

stats