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Diario de Ibiza

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Medio Ambiente

Las estrellas de mar, ¿víctimas de Instagram en Ibiza?

El oceanógrafo Diego Ponce advierte que los equinodermos sufren un estrés al sacarlos del agua que los convierte en presas fáciles

La imagen de la discordia que publicó Paco León en sus redes sociales. | INSTAGRAM

El popular actor Paco León se ha convertido este fin de semana en objeto de la ira de algunos usuarios de Twitter, después de exhibir en su Instagram una foto con una estrella de mar que acababa de extraer para posar en su tabla de paddle surf. Tras su linchamiento en redes sociales, el sevillano admitió que no había dado «un buen ejemplo», aunque aseguraba que el equinodermo «estuvo fuera del agua tres segundos». Independientemente del lapso de tiempo, «sacar a un animal marino de su ámbito ya implica un riesgo», subraya el oceanógrafo ibicenco Diego Ponce Costa.

«Aunque parezca que se encuentra bien en el momento en que lo devuelves a su medio, en verdad está estresado, con las defensas mucho más bajas, de manera que se convierte en un objetivo mucho más vulnerable ante sus depredadores naturales», incide el científico.

Para dejar claros los efectos que puede sufrir la estrella de mar, recurre a una comparación bien gráfica: «Imagina que un gigante te agarra entre sus dedos, te levanta, se te queda mirando y te devuelve al suelo. Puede que parezca que no te ha pasado nada, pero el susto que te has llevado provocará que no te puedas mover del sitio en un buen rato», apunta. En el caso del equinodermo, también se puede dañar fácilmente los pies ambulacrales que, en forma de ventosa, le sirven para moverse, además de alejarlo de su entorno habitual y convertirlo en una presa más fácil.

La moda de las fotos

Todas las estrellas de mar están protegidas para evitar su recolección con finalidad decorativa. Ponce detalla que, en el caso de las Pitiusas, «no es una especie en riesgo de desaparición», pero añade que en las zonas con más frecuencia de bañistas o buceadores «son más difíciles de encontrar».

"No se debe interactuar con un animal buceando ni cogerlo para una foto y hay que estar seguro de que se mantiene una distancia prudencial"

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«Hay que tener claro que, buceando, no se debe interactuar con el animal ni cogerlo para una foto. Si se quiere una imagen de recuerdo, hay que estar seguro de que se mantiene una distancia prudencial», subraya.

«Es una moda que no viene de ahora, sino que se arrastra desde hace tiempo. Pero aunque ahora no exista una amenaza para la población de estrellas de mar, puede que un día a alguien le dé por coger un caballito de mar para hacerse una foto. Entonces sí que estaremos ante un impacto bastante importante», sentencia.

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