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Diario de Ibiza

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Negocios

Los negocios de Ibiza, afectados por "la dificultad de encontrar personal cualificado"

«Los costes de contratación de personal» es otro de los factores que más afectan a los negocios pitiusos, según la ‘Encuesta de actividad de 2021’ de la Pimeef, que augura un buen 2022... dependiendo de la guerra

Àngels Marí explica el contenido de la encuesta de actividad de la Pimeef. | J.A.RIERA

El segundo factor que más afecta a los negocios pitiusos es «la dificultad para encontrar personal cualificado». El cuarto, «los costes de contratación de personal», según la ‘Encuesta de actividad de 2021’ elaborada por la Petita i Mitjana Empresa d’Ibiza i Formentera (Pimeef) y dada a conocer ayer en rueda de prensa. Y ambos factores tienen un denominador común: que la vivienda está por las nubes. Eso si se encuentra una libre. Alfonso Rojo, presidente de la Pimeef, asegura que los empresarios pitiusos han empezado a encontrarlas: «Hay viviendas», afirma. Pero no están en el mercado, están ocultas. Visto que ese es uno de los mayores problemas para atraer trabajadores, los socios de la Pimeef han decidido ser ellos los que, como se hacía antaño, proporcionen la casa a sus trabajadores. Han buscado y se han topado con algo que no esperaban: haber, hay casas vacías, pero los propietarios no las alquilan a los trabajadores «por miedo», afirma Rojo.

«Nos alquilan viviendas personas que las tienen vacías porque tienen miedo a que se realquilen y se metan allí ocho a vivir, o que luego no los puedan sacar de ellas», explica Rojo. «Viviendas, hay», insiste

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Tienen pavor, señala el presidente de la Pimeef, al impago del alquiler, pero también a que sus inmuebles se conviertan en pisos patera y a que, acabado el contrato al finalizar la temporada, se nieguen a salir de ellos. Pero ese temor desaparece, según Rojo, cuando es una empresa la que se ofrece a alquilarlo para su plantilla. La solvencia, la seguridad de que serán abonadas las cuotas mensuales y que, en caso de destrozos o de que los inquilinos no desalojen la casa al concluir el periodo estipulado, las empresas solucionarán los problemas que surjan o pagarán los desperfectos, son los factores que les están permitiendo resolver dónde se alojarán sus empleados esta temporada. «Nos alquilan viviendas personas que las tienen vacías porque tienen miedo a que se realquilen y se metan allí ocho a vivir, o que luego no los puedan sacar de ellas», explica Rojo. «Viviendas, hay», insiste. Otra cosa es que estén en el mercado.

Los propietarios las ponen a disposición de las empresarios bien porque ya los conocen personalmente o confiados en su «solvencia»: «No es igual reclamar a una empresa que a un trabajador. Alquilarlas a empresarios les tranquiliza», avisa Àngels Marí, secretaria general de la Pimeef.

Eso sí, pagadas «a precio de mercado», es decir, muy caras: desde 800 euros las que sólo tienen una habitación, desde 1.200 las que tienen dos habitaciones, desde 1.500 las que tienen tres... Y al trabajador no le sale gratis: se le incluye el alquiler en la nómina como pago en especie, detalla Rojo, que asegura que en la búsqueda de lugares donde alojar a sus plantillas se han encontrado con «mucha economía sumergida», «mucho mercado negro» y «mafias» que se aprovechan de esta situación.

Los empresarios han empezado a actuar porque «no se puede mirar a otro lado ni esperar a que esto lo resuelva la Administración»

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Marí señala que esa búsqueda se ha convertido en un asunto de «seguridad laboral». Muchos trabajadores no rinden porque se ven obligados a dormir «dentro de sus coches», o acaban alojados en «garajes y cuartos de aperos de las granjas». Y eso «merma su productividad», indica Rojo, que cuenta el caso de un trabajador al que desvalijó uno (o quizás varios) de sus seis compañeros de habitación. Los empresarios han empezado a actuar porque «no se puede mirar a otro lado ni esperar a que esto lo resuelva la Administración». La próxima semana se reunirán con los sindicatos para exponerles las dificultades que tienen y cómo piensan resolverlas, pero esencialmente para que sepan que no se desentienden de este asunto.

Pendientes de la guerra

Pese a que la guerra de Ucrania es una nueva vuelta de tuerca en la profunda crisis económica, Rojo confía en que este año aumente la contratación, como, según el informe presentado, asegura que hará casi el 41% de los encuestados. El 56% dice que posiblemente la mantenga, y casi el 3%, que la reduzca esta temporada. De estos últimos, el 13% asegura que la falta de vivienda es uno de los factores predominantes para no incrementar plantillas; el 20%, la falta de formación.

«Quien espere a contratar, tendrá problemas para completar su plantilla», alerta Rojo

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Si el conflicto bélico no se extiende «catastróficamente» a Europa y, en breve, se apacigua, Rojo cree que los empresarios no tendrán miedo a contratar, algo que este año empezaron a hacer mucho antes de lo previsto tras encontrarse en 2020 con que no hallaban suficiente mano de obra: antiguos trabajadores optaban por aceptar ofertas en la Península porque ni la duración del contrato ni los costes de vivir en Ibiza les salían rentables. «Quien espere a contratar, tendrá problemas para completar su plantilla», alerta Rojo.

El principal factor que en 2021 afectó a los negocios pitiusos fue la evolución de la epidemia, según la encuesta, realizada a 230 empresas. Aun así, el pasado año «se percibieron claros indicios de recuperación económica», señala Àngels Marí. Fue un ejercicio muy bueno para casi el 7% de los encuestados, bueno para el 30% y normal para algo más del 37%. Pero si se compara con los años previos a la pandemia, el porcentaje de quienes opinan que fue malo (24%) o muy malo (1,9%) es mucho más elevado. Los resultados fueron, pues, «más positivos que en 2020», pese a lo cual Marí considera que no se ha de dar un «mensaje triunfalista» y advierte de que los datos de ventas constatan que «los terribles resultados de 2020 se arrastraron aún en 2021». En relación al año anterior, aumentaron las ventas en el 55% de los negocios, disminuyeron en el 24% y no variaron en el 20,5%.

Subidas de precios

Los mayores incrementos de ventas se registraron en el comercio (73%) y en la hostelería (64%), y en menor medida (38%) en industria, transporte y construcción. En el grupo que incrementó sus ventas, casi el 69% experimentó un aumento superior al 11%. Y en el que vio cómo menguaban, más de un 87% tuvo descensos superiores al 11%. Según Àngels Marí, este último porcentaje es preocupante porque «a esas empresas les será difícil aguantar en 2022».

Por municipios, el mejor comportamiento se dio en Vila y Sant Antoni, mientras que el peor tuvo lugar en Santa Eulària y Sant Josep.

Esta vez, «la crisis no ha pillado desprevenidas» a las empresas pitiusas. Quizás gracias a la cercanía de la anterior, la que estalló en 2008. Tras lo vivido entonces, los empresarios tenían «saneados» sus negocios

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La secretaria general de la Pimeef apunta que, esta vez, «la crisis no ha pillado desprevenidas» a las empresas pitiusas. Quizás gracias a la cercanía de la anterior, la que estalló en 2008. Tras lo vivido entonces, los empresarios tenían «saneados» sus negocios. «De aquella crisis -indica Vicent Prats, director de banca y empresas del Sabadell- aprendieron que hay que guardar para cuando llegan las épocas malas».

Según la encuesta, el 59% de los encuestados aseguraron que no necesitaron un crédito en 2021, casi el 48% no pidieron subvención a las administraciones públicas, y el 69% no solicitaron financiación pública o privada. Algunos empresarios señalaron «la dificultad de acceder a ayudas debido a que se pedían requisitos excesivos», mientras otros apuntaron a que no había ayudas para su sector. En 2021 presentaron algún expediente de regulación temporal de empleo el 28,8% de las empresas. Estos ERTE afectaron a un 25% de la plantilla en el 52% de los casos, y a más de un 75% en el 11,6% de las empresas.

«En 2021, el empresario fue generoso y no subió precios [no lo hizo el 63% de los encuestados]. Pero en 2022 no le quedará más remedio porque si no su negocio sería inviable»

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En esta encuesta se incluye cómo el encarecimiento de la energía gravó los costes de la empresa. El alza de la electricidad supuso un aumento hasta del 25% de los costes en el 66% (dos tercios) de los negocios. El de la gasolina, hasta el 25% en el 68% de los casos. De ahí que el 69% tenga previsto incrementar los precios de venta en 2022. Un 12,4% no sabe aún qué hará: «En 2021, el empresario fue generoso y no subió precios [no lo hizo el 63% de los encuestados]. Pero en 2022 no le quedará más remedio porque si no su negocio sería inviable», sentencia Rojo.

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