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Turismo

Room Mate tendrá que indemnizar a los dueños de El Puerto Ibiza Hotel

Una sentencia anula el contrato de alquiler del establecimiento de Vila que firmó la hotelera de Kike Sarasola en julio de 2020 y devuelve la gestión a la propiedad

Fachada principal del establecimiento, con la entrada al café concierto a la derecha. | VICENT MARÍ

Una sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción Número 3 de Ibiza ha anulado el contrato firmado por la hotelera Room Mate, propiedad del conocido empresario Kike Sarasola, con la mercantil Edificaciones Turísticas SA, que representa a la propiedad de El Puerto Ibiza Hotel, para la gestión de este establecimiento de cuatro estrellas que sustituyó a los antiguos Apartamentos El Puerto, en Vila. Además, Room Mate deberá indemnizar a la propiedad «por los daños y perjuicios» derivados del incumplimiento del contrato «liquidándose las cantidades concretas en un proceso posterior». Contra este fallo cabe recurso de apelación.

Room Mate demandó a Edificaciones Turísticas SA por un presunto delito de incumplimiento del contrato de arrendamiento de este establecimiento de cuatro estrellas situado en la calle Carles III de Vila, firmado entre las dos partes en julio de 2020. También reclamaba la hotelera de Sarasola una indemnización por daños y perjuicios, además de la publicación de la sentencia «en un periódico de tirada nacional».

La propiedad del hotel alegó que Room Mate «se negó injustificadamente a llevar a cabo la inspección definitiva y toma de posesión del hotel, demorando la misma y, con ello, el pago de la renta, la duración del contrato y la entrega del aval sustitutorio», se apunta en la sentencia que firma el magistrado Sergio González Malabia y a la que ha tenido acceso Diario de Ibiza.

La hotelera de Sarasola denunciaba que el hotel «no se encontraba en condiciones de ser entregado y recepcionado, en tanto que no había sido resuelto el problema de insonorización del local excluido del contrato destinado a café concierto [el actual Teatro Ibiza], lo que tendría que determinar el número de habitaciones legalizadas y, con ello, el importe de renta a abonar» por el alquiler del hotel.

Vicent Marí Fachada principal del hotel, situado en la calle Carlos III de Ibiza.

También argüía Room Mate que la propiedad dio «por resuelto unilateral e injustificadamente el contrato en fecha 10 de mayo de 2021, lo que le habría provocado unos daños que reclama en concepto de lucro cesante y daño emergente, así como de daño reputacional o moral».

El meollo del conflicto se encuentra en la inspección definitiva del inmueble que al parecer no llevó a cabo Room Mate y que era previa a la «toma de posesión del inmueble» por su parte.

Según consta en el fallo, el contrato de arrendamiento contemplaba una «inspección provisional antes del 31 de octubre de 2020 que se llevó a cabo» por parte de los demandantes. Fruto de esta visita se comunicaron «determinadas deficiencias subsanables» y se acordó una «inspección definitiva que tendría lugar en la fecha en que la arrendadora comunique a la arrendataria con al menos quince días de antelación».

En el fallo se explica que Room Mate «alteró las fechas contractuales pactadas» por lo que la propiedad, «a la vista de que no iba a tener lugar dicha entrega [del inmueble] el 1 de marzo de 2021 (...) emplazó a la arrendataria hasta en tres ocasiones para que tuviera lugar dicha inspección definitiva».

La inspección definitiva y la insonorización del café concierto son las claves del conflicto entre las partes

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«Por tanto», apunta el fallo, «no habiendo asistido la arrendataria a tal inspección definitiva, carece de sentido que afirme que la entrega de la posesión no tuvo lugar por la existencia de deficiencias en el inmueble que perduraban en tales fechas, siendo precisamente en tal acta en el que debían recogerse tales deficiencias». La principal era la «ausencia de insonorización del local excluido [Teatro Ibiza], sin que pueda verificarse su subsistencia si no tiene lugar la inspección definitiva por motivos imputables a la propia parte actora [Room Mate], que no así a la demandada, con las consecuencias en su caso contractualmente previstas».

El juez recuerda que de no alcanzar un acuerdo sobre el arreglo de las deficiencias del inmueble detectadas en la primera inspección, las partes podrían haber recurrido al «técnico independiente» que contempla el contrato de arrendamiento. Y añade que el café concierto estuvo cerrado hasta que fue insonorizado, por lo que no pudo afectar al funcionamiento del hotel.

Varias publicaciones especializadas anunciaron la apertura de este hotel bajo la marca Room Mate en mayo del año pasado. Incluso adelantaron el nombre: Room Mate Ángel, «en homenaje a Ángel Nieto».

Finalmente, el hotel reabrió tras una profunda reforma en junio de ese año con los «mismos propietarios de siempre», como publicó Diario de Ibiza unos días antes.

Desde Room Mate, preguntados ayer por este diario, se limitaron a anunciar: «Vamos a recurrir esta sentencia e ir a segunda instancia porque no se han tenido en cuenta debidamente todas las circunstancias del caso».

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