Sanidad

El médico de Ibiza investigado por asistir al parto en el que murió una bebé no llevaba los «instrumentos básicos»

La Guardia Civil investiga a Ángel Ruiz-Valdepeñas por un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional. Está suspendido de colegiación por su oposición pública y activa a las medidas contra el covid

El médico suspendido que está siendo investigado, Ángel Ruiz-Valdepeñas. | VICENT MARÍ

El médico suspendido que está siendo investigado, Ángel Ruiz-Valdepeñas. | VICENT MARÍ / L.Amores/C.Navarro. eivissa

La Guardia Civil investiga por un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional al médico suspendido de colegiación Ángel Ruiz-Valdepeñas por asistir un parto en una casa privada en Santa Eulària tras el que la bebé entró en parada cardiorrespiratoria y falleció cuatro días después, el 4 de febrero, en el hospital mallorquín de Son Espases, el único de las islas que dispone de UCI pediátrica. Este facultativo está suspendido de colegiación por su oposición pública y activa a las medidas aprobadas por las autoridades sanitarias para intentar controlar la pandemia del coronavirus.

El informe de la investigación por la actuación de este facultativo fue trasladado ayer por la Guardia Civil al Juzgado de Guardia de Ibiza, según comunicaron desde la Oficina Periférica de Comunicación (OPC).

En él, los investigadores concluyen que el doctor «no portaba consigo los instrumentos básicos para la reanimación del neonato», que según él mismo explicó a Diario de Ibiza, entró en parada cardiorrespiratorio sin que sepa los motivos: « A los equis minutos, no sé exactamente cuántos, pero después de lactar, de pronto [la bebé] tiene una repentina parada cardiorrespiratoria. Esto es rarísimo y es la primera vez que lo veo en un recién nacido sin ningún problema», apuntó entonces.

Los investigadores de la Guardia Civil añaden que el doctor, sin el instrumental que consideran adecuado, llevó a cabo «la maniobra de reanimación cardiopulmunar de forma infructuosa, por lo que fue necesario avisar a los efectivos de emergencias 061, que en pocos minutos consiguieron reanimar y estabilizar al nacido».

Sobre este punto, Ruiz-Valdepeñas recordó tras el parto a Diario de Ibiza que la ambulancia tardó alrededor de media hora en llegar a la vivienda. «Si en esa media hora no se hace nada seguro que el bebé se muere, sin ninguna duda», defendió entonces.

«Aunque la reanimación por los sanitarios fue efectiva, hubo que trasladar al nacido a la UCI pediátrica de Son Espases, donde el pasado 7 de febrero falleció», detalla la Guardia Civil en su informe sobre su asistencia en este parto.

En la escueta nota de prensa, el cuerpo armado recuerda que «los hechos ocurrieron el pasado 31 de enero, cuando mediante un contrato verbal y una remuneración en efectivo, el hombre investigado asistió un parto en un domicilio en Santa Eulària».

«[El investigado] fue contratado por sus conocimientos y titulación como médico aunque en el momento del parto se encontraba inhabilitado para ejercer dicha profesión». Según adelantó ya Diario de Ibiza, al parecer cobró 1.900 euros por este servicio.

Agravio con los especialistas

Desde el Colegio de Médicos asisten al desarrollo de este caso con «tristeza» y a la espera de que se abra una posible causa judicial contra el médico para personarse y, de esta manera, aportar la información de la que disponen y acceder a la que generan las posibles actuaciones judiciales.

Carles Recasens, vicepresidente y portavoz del organismo colegial, insistió ayer en calificar de «inaceptable» la actuación del médico suspendido y en la decisión del colectivo profesional de no pronunciarse al respecto del informe de la Guardia Civil hasta que sus servicios jurídicos accedan a su contenido.

También repitió que Ruiz-Valdepeñas, a pesar de su insistencia en negarlo, «no puede ejercer porque está suspendido, es así de sencillo». Y recordó que existen profesionales especializados en obstetricia que se encargan precisamente de estos casos, y además por una remuneración mucho menor: «Por un parto en una clínica privada pueden cobrar entre 200 y 300 euros, y este médico ha cobrado alrededor de 1.900, seis veces más que alguien que ha estudiado para especializarse precisamente en esto», en referencia a la asistencia de partos.

Es «lamentable», añadió Recansens, quien apuntó que el Comib sólo está accediendo a información del caso a través de los medios de comunicación.

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