Sanidad

El médico del parto en Ibiza con un bebé en estado crítico dice que todo iba «perfecto» y el Colegio insiste: no puede ejercer

La recién nacida sigue en estado crítico en Son Espases y el médico de familia que asistió a su nacimiento, Ángel Ruiz-Valdepeñas, suspendido de colegiación en mayo de 2021, reitera que no está inhabilitado

El médico, durante una protesta contra las vacunas y las medidas anticovid. R.J.Palomo

El médico, durante una protesta contra las vacunas y las medidas anticovid. R.J.Palomo / R.J.PALOMO

César Navarro

César Navarro

«No estoy inhabilitado. Eso es falso». El médico Ángel Ruiz-Valdepeñas, que el lunes pasado asistió al parto de una bebé, que se encuentra en estado crítico, en una vivienda particular de Santa Eulària pese a estar suspendido de colegiación, explica que ha recurrido la sanción grave que le impuso el año pasado el Colegio de Médico de Balears y que, de hecho, le impide ejercer la profesión durante seis años.

Ruiz-Valdepeñas insiste en que no hay una sentencia que respalde la decisión del órgano colegial y el vicepresidente del Colegio de Médicos de las islas, Carles Recasens, recuerda lo que es «obvio». «Claro que no está inhabilitado, eso lo tendrá que decidir un juez. Pero sí está suspendido de colegiación. Y en España y el resto de Europa si no estás colegiado no puedes ejercer la medicina. Ni en una clínica privada ni en una pública ni en tu chiringuito particular. Es tan claro y evidente...». Esta es, apunta Recasens, la «clave» del caso que el médico implicado «no quiere ver».

Además, el vicepresidente del Colegio de Médicos apunta que Ruiz-Valdepeñas «no es ni obstetra ni matrón ni pediatra» para asistir con plenas garantías en un parto. «Hay especialidades y desde luego un parto lo es. Una cosa es que pienses que estás capacitado para desarrollar una especialidad sin haberte preparado y otra estarlo de verdad», incide.

Sigue la investigación

La Guardia Civil investiga para esclarecer la participación de Ruiz-Valdepeñas en el parto. Han tomado ya declaración a varios testigos y el médico reconoce que tuvo que identificarse en la vivienda ante los agentes a petición de un miembro del personal sanitario. «No me han tomado declaración, pero si me llaman iré encantado».

Pide que no le llamen negacionista («es un término que incita al odio», asegura) por no aceptar las medidas aplicadas y aprobadas por los científicos para luchar contra el covid, y detalla que no cobra una nómina desde que le suspendieron, en mayo de 2021. Además, explica que no se publicita para llevar a cabo asistencias médicas. En el caso de este parto, «fue la familia la que me llamó, creo que a través de una amistad. No me promociono, cuando me llaman, acudo», reitera.

Al recordar el parto, el médico explica que se trataba de «un embarazo normal, de un parto normal», y que el bebé «nació perfecto, con buen color, buenos reflejos, buen llanto... Un parto absolutamente normal».

¿Qué sucedió, entonces? «A los equis minutos, no sé exactamente cuántos, pero después de lactar, de pronto [la bebé] tiene una repentina parada cardiorrespiratoria. Esto es rarísimo y es la primera vez que lo veo en un recién nacido sin ningún problema. Pero sé que es algo que está pasando últimamente en Can Misses y a nivel nacional e internacional; hay cantidad de bebés que han fallecido en el último trimestre del embarazo o a las pocas horas o días de nacer», se defiende. Aunque no lo dice, es otra velada denuncia contra los efectos mortales que asegura provocan las vacunas contra el covid.

No sabe las causas del paro cardiorrespiratorio

Ruiz-Valdepeñas, preguntado por las posibles causas de ese paro cardiorrespiratorio, reconoce: «No lo sé, será el hospital el que diga qué le ha pasado a un bebé que nació bien, en un embarazo controlado».

Y sobre si la situación médica del bebé sería diferente de haber nacido en un hospital y no en una casa particular, lejos de la asistencia recomendada, responde: «El parto fue absolutamente normal. Esta familia había decidido parir en casa, fue su decisión. Otra cosa es estar en un hospital, entonces a lo mejor... Pero por el hecho de estar ahí inicié las maniobras de reanimación cardiopulmonar inmediatamente. Probablemente más inmediatamente que si hubiera estado [la niña] sola en la habitación [de hospital ] y hubiese tenido que esperar a la matrona, que podría tardar dos o cinco minutos. Si yo no estoy tampoco sirve la ambulancia mejor medicalizada del mundo».

«La ambulancia medicalizada -prosigue el médico- hizo un trabajo excelente con una coordinación estupenda entre médico, enfermero y técnico. Y yo ayudé en lo que pude. Pero hasta que ellos llegaron, desde que ocurre el suceso, llamas al 061 y encuentran el lugar [la vivienda], menos de media hora seguro que no pasó». Aunque ese tiempo pudo resultar esencial para la niña, Ruiz-Valdepeñas insiste en que «si en esa media hora no se hace nada seguro que el bebé se muere, sin ninguna duda».

Apela al mantenimiento de la «cadena de supervivencia» para recalcar la importancia de que estuviera presente cuando la niña entró en parada. «Aunque estés en el mejor hospital del mundo y con el mejor experto en reanimación cardiopulmonar neonatal, si en los primeros minutos no se hace nada no hay nada que hacer».

"Después de una parada cardiorrespiratoria brusca, de que el SAMU llegue a la media hora y que siga... ya es un milagro"

Entonces, ¿salvó la vida de la bebé? «Esta bebita está viva de milagro», responde. «Porque después de una parada cardiorrespiratoria tan brusca, de que el SAMU llegue a la media hora y que siga... ya es un milagro. La vida es un milagro minuto a minuto, pero en este caso es más milagrosa».

Al ser preguntado sobre la importancia de la cercanía de un centro hospitalario en caso de una emergencia como esta, insiste: «Sí le puedo decir que si no se hubiera reaccionado en esa media hora probablemente la bebé no estaría en estado crítico en Son Espases».

Ruiz-Valdepeñas está «destrozado, como la familia». Pero reitera: «Yo sé que la asistencia fue perfecta. Todo iba perfectamente. La mamá y el papá estaban felices. No es normal. No sé a qué hora entró en parada, pero es una desgracia».

Este médico, famoso por sus alegatos contra las vacunas y las medidas de control contra el virus, exige que no le llamen negacionista porque, además de ser un «término despectivo», dice que está «relacionado con el Holocausto» nazi.

Este diario le explica que la noticia no es su postura sobre la pandemia (de hecho, dice que no niega el virus y asegura que su padre falleció por el coronavirus y que su hermano estuvo muy enfermo. «¿Cómo voy a negarlo?», enfatiza), sino el estado del bebé y que fuera atendido por un profesional que no está colegiado y que, según insisten desde el Colegio de Médicos, no puede ejercer, ni en la sanidad pública ni en la privada. Pero él hace hincapié en lo mismo, en que no está inhabilitado y puede ejercer.

Al ser preguntado por cómo quiere que se refieran a él, si no es negacionista, responde: «Como médico o como fundador de Médicos por la verdad».

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