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Diario de Ibiza

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Piden absolver a un presunto violador de una turista al no declarar la denunciante

La fiscal solicitó ayer diez años de prisión para el procesado por agresión sexual a una mujer

El acusado de la presunta violación, ayer, durante el juicio en la Audiencia de Palma.

El abogado defensor de un presunto violador pidió ayer en la Audiencia Provincial de Palma la absolución de su cliente, al entender que la negativa a prestar declaración de la denunciante en el juicio desmontaría los cargos contra el procesado por falta de pruebas. En este sentido, aseguró que no se podían admitir las declaraciones de la mujer en fase de instrucción como prueba preconstituida. Mientras, la fiscal solicitó para el acusado una pena de diez años de prisión por un presunto delito de agresión sexual y una multa de 1.080 euros por lesiones leves.

La denunciante y su amiga, ambas de nacionalidad británica, rehusaron prestar declaración ayer en el juicio que se celebró en la Audiencia Provincial. Tanto de manera presencial como por videoconferencia desde el Reino Unido.

Los hechos que se enjuiciaron ayer en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma tuvieron lugar la madrugada del 12 de julio de 2018 en un complejo hotelero del Port d’Alcúdia. El ahora acusado, de 31 años y nacionalidad italiana, trabajaba como animador en dicho establecimiento.

A primera hora de la madrugada de ese día, el animador instó a una clienta, de nacionalidad británica, y a su amiga a salir con varios animadores. Con ambas había entablado conversación en varias ocasiones, en especial con la denunciante. Las dos aceptaron de buen grado la invitación.

Durante un buen rato, el animador y la turista estuvieron consumiendo bebidas alcohólicas. En un momento dado, el procesado alegó que se había olvidado la cartera en su apartamento para ir a comprar más alcohol. Convenció a la mujer para que le acompañara hasta allí.

La Fiscalía, en su escrito de acusación, sostiene que ambos se besaron en dicho apartamento. A continuación, «guiado por un ánimo lascivo y de satisfacción de su deseo sexual» intentó quitarle la falda a la mujer. Ella se habría resistido aduciendo que tenía la menstruación.

El acusado, de acuerdo con el relato del ministerio público, argumentó que «le era indiferente». Acto seguido colocó una segunda colcha en la cama y empujó a la víctima sobre la misma. A continuación le habría quitado el tampón antes de penetrarla vaginalmente sin utilizar preservativo.

La víctima le instó a que cesara, al estar sufriendo muchísimo dolor. Solo al cabo de un rato, el ahora procesado decidió desistir. Luego instó a la mujer a que le masturbara antes de eyacular en su brazo.

«Angustiada y con ansiedad»

Un compañero de animación del hotel del encausado sí prestó declaración ayer durante la vista. El testigo afirmó ante la Audiencia que tanto el acusado como la mujer «estaban de ligoteo».

Según la versión de este testigo, las dos mujeres y él y su compañero empezando bebiendo alcohol en las zonas comunes del hotel. Luego fueron a la habitación donde se encontraban las turistas británicas. «Tenían cartas y bebidas y estuvimos un rato jugando», indicó. En un momento dado, la denunciante y el hotel salieron con el pretexto de salir a comprar otra botella de alcohol.

Un agente de la Guardia Civil afirmó ayer, durante su comparecencia, que la denunciante se encontraba «angustiada, nerviosa y con ansiedad». De acuerdo con el protocolo establecido ante los casos de agresión sexual, la víctima fue trasladada al Hospital de Inca para que fuera examinada por un médico forense. Otra agente del instituto armado, que realizó la inspección ocular, aseguró que la habitación estaba «muy desordenada».

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