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Diario de Ibiza

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Acuerdo de las instituciones de Ibiza para tratar de evitar la masificación de las playas a partir de 2022

Proponen aplicar el modelo de Cala Salada y Benirràs con ‘parkings’ alternativos y buses lanzaderas en otros puntos de la costa con «un exceso de aforo»

Los alcaldes y el presidente, ayer, en la entrada del Ayuntamiento de Santa Eulària. | VICENT MARÍ

«Todos sabemos que es un problema que va a más y no se solucionará sólo hablando de ello. Es el momento de aplicar soluciones prácticas y viables», indicó el presidente del Consell, Vicent Marí, sobre el acuerdo adoptado ayer por el Consell de Alcaldes para regular el acceso en vehículos a las playas con «más aglomeraciones y exceso» de usuarios.

El presidente destacó la importancia de «anticiparse» a un problema que de antemano se sabe que se va a repetir en 2022, por lo que se deben abordar ya posibles medidas de control para evitar que «llegue julio y agosto y no se haya hecho nada». «Este problema puede ser muy grave si no se adoptan medidas con tiempo», agregó el presidente insular.

Para empezar, los alcaldes presentarán un mapa con las zonas de la costa que generan más problemas de masificación y dificultades para aparcar y en las que se considera que se debe intervenir.

Vicent Marí explicó que la idea es buscar terrenos para ubicar «aparcamientos alternativos» y que, desde estos puntos, los usuarios se desplacen hasta la playa con autobuses lanzadera, como en Benirràs y Cala Salada. «No se puede llegar con el coche a pie de playa», justificó el presidente, que apuntó la necesidad de aplicar «una vigilancia y control».

En este sentido, Marí indicó que todas las administraciones deben implicarse y, en el caso del Consell, se prevé que el proyecto Ibiza Smart Island pueda servir para controlar el aforo de algunas de las playas que concentran más atención en verano. El presidente dijo que se deben aplicar «soluciones de forma escalonada» y que una parte deben funcionar a partir del próximo verano.

A principios de octubre, el Consell anunció que el próximo verano se prevé, en el proyecto Smart Island, instalar cámaras de control de aforo en 33 playas de la Ibiza con la finalidad de que tanto los turistas como las instituciones dispongan al instante de información sobre su grado de ocupación.

Por otra parte, el Consell de Alcaldes también aprobó una modificación del proyecto de reconversión del antiguo cuartel militar de sa Coma en una zona de servicios diversos, como educativos, de emergencias y ambientales, entre otros. La modificación afecta a la residencia de estudiantes que se proyecta ubicar en la zona de uso educativo, en la que se construye la Escuela de Hostelería y se prevé también la nueva sede de la Escuela Oficial de Idiomas.

Marí explicó que las obras de la Escuela de Hostelería están cumpliendo el calendario y que se prevé que se pueda iniciar, a partir de septiembre y octubre de 2022, el próximo curso escolar. También se acordó la denominación de todo este espacio como «Parque Insular de Servicios de sa Coma».

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