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Diario de Ibiza

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Ses Feixes

Los vecinos de ses Feixes, a la espera de un milagro

Las acequias abandonadas y taponadas, el subsuelo salinizado y la contaminación provocada por los fecales son algunos de los problemas que soportan los vecinos de la zona, donde un gran número de personas sobrevive en infraviviendas

Los antiguos portales quedan al descubierto tras retirar la vegetación. | J.A.RIERA

El Plan Especial que debe dignificar este espacio está aprobado, cuenta con presupuesto y solo falta que las administraciones implicadas firmen el convenio. También se han reanudado las obras de la depuradora que deberá garantizar un caudal de agua limpia a esta antigua zona de regadío. Los vecinos se frotan los ojos ante la posibilidad de que ahora sí, la suerte de ses Feixes cambie para siempre. Mientras, la suciedad y la degradación siguen siendo la norma del día a día en esta zona.

La máquina avanza lentamente por el camino central de ses Feixes y va cortando y desbrozando el tupido muro de cañas que se sitúa en el lado este del camino, el más cercano al mar. Solo puede actuar en ese lado, porque es el que pertenece al término municipal de Ibiza y esta actuación la paga ese Ayuntamiento. El otro lado del camino, en cambio, pertenece a Santa Eulària.

Acumulación de basura en una de las infraviviendas J.A. Riera

«Es un alivio que desbrocen el camino y limpien la acequia», comenta Ana Lledó, presidenta de la Asociación de Vecinos de Talamanca, ses Figueres, Illa Plana y ses Feixes, aunque pronto rebaja la euforia: «Estas cañas crecen muy deprisa, unos diez centímetros por día. Pronto volverá a estar como antes». Al arrancarlas, dejan al descubierto el antiguo cauce del canal central de ses Feixes, ahora ya completamente taponado por los lodos acumulados y convertido en apenas una zanja. Es lo que queda de un sistema de cultivo milenario y que pervivió aquí hasta hace pocas décadas.

Lledó, que vive en una casa justo en el corazón de ses Feixes, tiene claro qué otras medidas podrían adoptar las autoridades competentes -en este caso, los ayuntamientos- para mejorar la zona: «Este suelo es de arena de cantera y cuando llueve se convierte en un barrizal, se deposita en las acequias, las tapona y ensucia los portales de feixa. No digo que asfalten el camino, pero estaría bien que se buscaran soluciones más sostenibles y duraderas», y añade otra reivindicación: «Farolas para que haya un poco de luz por la noche. Aquí viven familias con niños, por la noche está muy oscuro y da mucho respeto».

Montaña de desperdicios junto al camino principal. J.A. Riera

Las okupaciones

El tópico afirma que en ses Feixes sólo viven okupas, lo cual no es cierto. Muchos okupas han encontrado refugio aquí, pero también hay vecinos de toda la vida y otros llegados más recientemente que mantienen una intensa vida social. «Es como un pueblo dentro de Vila. Nos ayudamos, nos prestamos cosas. Hay un ambiente muy bueno», señala la portavoz.

El camino central de ses Feixes también es el epicentro de los okupas de la zona. Junto a los antiguos portales, muchos de ellos en pésimo estado de conservación, se encuentran antiguos corrales en ruinas y los chamizos donde se guardaban los aperos de labranza. Estas estructuras depauperadas son las que han escogido como refugio muchas personas sin techo.

Algunos vecinos han desbrozado en la zona de las canalizaciones. J.A. Riera

En los 850 metros que separan un extremo del otro de este camino, el paseante puede detectar fàcilmente el acceso a nueve infraviviendas okupadas. Su ubicación y, especialmente, la extensión de toda la ruina y porquería acumulada se observa mejor con las fotografías aéreas que ofrece GoogleMaps. La mayoría de estas personas tienen la costumbre de recoger chatarra, muebles abandonados y todo tipo de objetos que acumulan en una situación de completo caos. Además del amontonamiento de suciedad y ruinas, sus condiciones son infrahumanas: los inquilinos no solo sufren la humedad y la presencia de mosquitos y ratas, además no tienen más remedio que hacer sus necesidades en las acequias porque estas infraviviendas no disponen de ningún tipo de saneamiento ni de agua corriente, y se ven obligados a acumular bidones de plástico para disponer de ella. Algunos tejados se han venido abajo y se protegen con lonas y planchas de hierro.

Una situación absolutamente insostenible y degradante, que Lledó explica manteniendo la empatía: «Nadie merecer vivir en estas condiciones». Los días en que llueve con intensidad, las acumulaciones fecales afloran y, al estar las acequias taponadas y no circular el agua, los excrementos y la basura inunda la zona. «En un espacio como ses Feixes no pueden existir estas montañas de ruinas y porquería. Debo decir también que con la mayoría de personas que viven aquí de okupas tengo muy buena relación, son buena gente y no provocan problemas. Hay que buscar una solución. No tienen saneamiento ni higiene de ningún tipo. Insisto, nadie merece estar así».

Ana María Lledó, presidenta de la Asociación de Vecinos. J.A. Riera

Vivir en ses Feixes

Lledó se instaló en esta zona hace dos años, en una pequeña casa junto al antiguo camino hacia Jesús. En este tiempo ha instalado placas solares en el edificio -que es autosuficiente de abril a noviembre- y ha desbrozado su terreno. Intentó cultivar su parcela y recuperar el tradicional uso agrícola de la feixa, pero ha sido imposible: «Opté a una ayuda del Ministerio de Agricultura e intenté plantar naranjos e higueras, pero fue inviable. Primero, no me llegaba el agua, estaba todo taponado. Cuando llegó, eran fecales. Además, toda la capa freática está salinizada». Antiguamente, las compuertas separaban el agua salada de la dulce, pero a día de hoy toda la zona que hay entre el camí vell y el mar es irrecuperable para la agricultura. «Cuando tuvimos el primer problema de fecales, el olor era tan nauseabundo que sufría dolores de cabeza. Pero cuando llueve y rebrota la vida, esto es un tesoro. Ves patos, garzas, pollas de agua. Hay una biodiversidad natural increíble. Esto podría ser una zona de protección de aves. Este espacio, cuando se recupere, será un paraíso».

La esperanza de los vecinos de Talamanca radica en la finalizacion de las obras de la nueva depuradora de Vila. Según informó el Ministerio de Transición Ecológica a la Asociación de Vecinos, ésta entrará en funcionamiento en el año 2023, proveeerá de agua limpia a las canalizaciones de ses Feixes y garantizará un caudal de flujo regular.

Destaponar las acequias

Para lograrlo, será imprescindible que las acequias dejen de estar taponadas. En este caso, la colaboración de los propietarios resulta imprescindible. Lledó predica con el ejemplo y ha limpiado su parte de acequia central, aunque es consciente que no basta con eliminar la vegetación, sino que es necesario retirar los lodos que taponan la antigua red hidráulica y para eso se necesita maquinaria específica: «Los vecinos nos hemos planteado alquilar entre todos una máquina para que realice el trabajo. Veo a la gente motivada».

Desde la Asociación de Vecinos se mantienen el contacto con las administraciones para que empiece a rodar ya el Plan Especial de Protección de la zona. Lledó se muestra optimista: «¿Por qué no lo vamos a lograr? Estoy convencida de que lo conseguiremos, y desde la asociación seremos una gota malaya que nos dedicaremos a recordar a las administraciones de que estamos aquí, y que ses Feixes no pueden esperar más».

Un Plan Especial listo y a la espera de una firma

El Consell de Ibiza y los dos ayuntamientos se han comprometido a poner el Plan en marcha. Durante esta semana, el Ayuntamiento de Ibiza está ejecutando trabajos de desbroce de las cañas que se encuentran junto a los dos caminos que atraviesan ses Feixes en su término municipal, y también se está aplanando y compactando el suelo de estas vías. Estas labores estan incluidas en el Plan Especial de ses Feixes que se aprobó en 2019, pero que sigue pendiente de aplicación, a la espera de que se firme el convenio de colaboración entre el Consell y los ayuntamientos de Vila y Santa Eulària.

El conseller insular de Territorio, Mariano Juan, aseguró a Diario de Ibiza que el convenio se firmará este año y que existe un acuerdo económico entre las instituciones. Así, en el primer año, habrá un presupuesto de 320.000 euros para ejecutar un plan de choque para limpiar ses Feixes, restaurar sus elementos patrimoniales y salubrizar sus principales canales. De esta inversión, el Consell aportará la mitad y el resto lo pagarán entre los dos consistorios de manera proporcional a sus responsabilidades. Vila ha informado a este Diario que todavía no les han hecho llegar el borrador del convenio y que, mientras, están sufragando estas actuaciones con su dinero.

Las competencias de mantenimiento de los caminos y limpieza de basuras corresponden a los municipios, mientras que la protección de los elementos patrimonialeses responsabilidad del Consell. La mejora de la calidad de las aguas será una realidad con la finalización de la nueva depuradora, una obra que corresponde al Ministerio de Transición Ecológica.

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