Crisis sanitaria | Residencias

Familiares de usuarios de Sa Serra piden más personal «para ofrecer una atención en condiciones»

Tres personas que tienen a sus madres en el centro reclaman «que se valore de nuevo el grado de dependencia de los usuarios y se revisen las ratios» | Se quejan de que «solo hay un fisioterapeuta»

Fachada de la residencia Sa Serra, en Sant Antoni.

Fachada de la residencia Sa Serra, en Sant Antoni. / J.A. RIERA

Maite Alvite

Maite Alvite

Las declaraciones de la consellera balear de Asuntos Sociales, Fina Santiago, negando que haga falta personal en Sa Serra y asegurando que el centro «tiene la ratio más alta de auxiliares de España» han levantando ampollas entre algunos familiares de usuarios. «No estamos de acuerdo con lo que afirma la consellera de que se cumplen las ratios. Hay mucha gente aislada a causa del coronavirus y me tendría que demostrar que todas las bajas que hay se están cubriendo», comenta escéptico Ángel Casado. Su madre, Ángeles, de 88 años, es una de las usuarias de esta residencia de mayores de Sant Antoni, que cuenta con 94 plazas residenciales. Casado deja claro que está «encantado con el centro y con sus trabajadoras», pero insiste en que hace falta más personal, como denunciaron a Diario de Ibiza el pasado fin de semana un grupo de profesionales de Sa Serra.

Para Casado una de las prioridades es mejorar el servicio de fisioterapia. «Llevamos años solicitado un refuerzo para el fisioterapeuta. Solo hay uno para todo el centro y no da abasto en una residencia con casi un centenar de ancianos», asegura. «Lo que le pedimos a la consellera es más ayuda en rehabilitación porque no queremos que los mayores se queden encamados o se limiten a estar en una silla, se tienen que mover», subraya. El hijo de Ángeles explica que esta petición ya se ha hecho llegar a la dirección de Sa Serra, a la que le remitió en noviembre «una circular» en la que pedía explicaciones, entre otras cosas, por la marcha en muy poco tiempo del centro de «cuatro enfermeras y cuatro auxiliares».

Como otros familiares de usuarios, Casado insiste en que «hay que valorar el grado de dependencia de los residentes, cosa que no se ha hecho en seis años, y actualizar las ratios para poder atender a los mayores en condiciones».

Nuria Smith y Araceli Ramírez, cuyas madres también están en Sa Serra, coinciden en lo mismo que Casado: «Hay que valorar el nivel de dependencia que los residentes tienen en estos momentos y revisar las ratios para poner el personal necesario con el fin de atender a los mayores como se debe».

Problemas que vienen de lejos

Ramírez explica que siempre «ha habido problemas de falta de personal en esta residencia», que se iban solucionando a medida que iban surgiendo. Ahora, sin embargo, «la situación se ha agravado con la pandemia», señala. «Con la antigua dirección siempre andábamos luchando porque había escasez de trabajadores. Con el covid se consiguió un refuerzo, pero no es suficiente porque hay que cubrir bajas y vacaciones y, en ocasiones, no ha sido posible y se han tenido que doblar turnos», explica. Ramírez recalca que defiende « a capa y espada» a los trabajadores de Sa Serra. «Son gente que vale y ponen todo su empeño, pero llegan hasta donde pueden», afirma. Explica que su madre, Pilar, de 83 años, lleva en esta residencia cerca de cinco años. «Entró siendo totalmente autónoma y ahora está en una silla de ruedas y hay que moverla y darle de comer», explica, antes de criticar que solo haya un fisioterapeuta en el centro. La hija de Pilar trasladó sus quejas a dirección, que, afirma, «insistió en que se estaban cumpliendo las ratios y que no faltaba personal, aunque reconoció que enfermería estaba bajo mínimos». Antes, Ramírez se dirigió a la Fundación de Atención y Soporte a la Dependencia y Promoción de la Autonomía Personal, que depende de la conselleria balear de Asuntos Sociales.

La ratio

50 auxiliares para atender a 79 residentes

Según los datos actualizados que facilitó ayer la conselleria de Asuntos Sociales, en Sa Serra hay 50 auxiliares para 79 usuarios, cuando la normativa establece 32 por cada cien residentes.  

También Nuria Smith, hija y tutora legal de Encarnación, de 89 años, escribió a mediados de enero a la gerente de esta fundación, Alexandra Pavlovic. En la carta, detalla, denunciaba «los recortes de personal sanitario que se están realizando en los últimos meses en Sa Serra, que perjudican a los residentes y a los trabajadores, que está estresados». Asimismo, criticaba que «por las noches no hay personal de enfermería y solo una auxiliar por cada ala de cada planta». También se quejaba de que haya solo un fisioterapeuta. «No se está haciendo la fisioterapia necesaria a los que tienen problemas, se está consiguiendo empotrar en unas sillas de ruedas a casi todos, con una rigidez permanente difícil de trabajar y con la posibilidad de hacer daño en los cambios de pañales», exponía en la carta. Smith no sólo se queja de la falta de personal sino también de «la mala organización por parte de dirección».

Más personal del estipulado

Pavlovic respondió el pasado 22 de enero a estas reclamaciones en unos términos similares a los de Fina Santiago, una respuesta que no satisfizo a Smith. Entre otras cosas, Pavlovic destacaba en este escrito que en «en ningún momento se han hecho recortes de personal». «Todo lo contrario, desde el inicio de la pandemia se ha contratado personal de refuerzo en todos nuestros centros», afirmaba, antes de explicar que en Sa Serra hay 106 trabajadores en plantilla , de los cuales 56 son de atención directa, y a los que hay que sumar once de refuerzo. No obstante reconocía que la situación es «muy difícil porque las bajas laborales y los aislamientos de los trabajadores son continuos» y aseguraba que su mayor preocupación es «la falta de profesionales de enfermería».

«En cualquier caso, le puedo asegurar que, desde la Fundación, hacemos lo imposible por cubrir todas las bajas, vacaciones, días libres, etc. Pero si no fuera así, y si estas bajas no se cubrieran, todavía tendríamos más personal que una residencia privada y cumpliríamos con las ratios establecidas por la normativa correspondiente», subrayaba la gerente de este organismo en la carta.

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