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Vacaciones pagadas si las nubes frustran el bronceado

Las aseguradoras proponen a las viviendas turísticas garantizar el moreno o un concierto de Guetta

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Ibiza

Antes de la pandemia, José Luis Latorre, director de la aseguradora Alea Cover, especializada en eventos (conciertos) y congresos, tenía dificultades para vender seguros de causa mayor: «La gente pensaba que para qué iba a contratar uno si nunca pasaba nada. Pues ha pasado», comentó durante la segunda charla del VI Congreso de Viviendas Turísticas Vacacionales, centrada, precisamente, en el ámbito de los seguros. La pandemia, a su juicio, «ha generado una nueva situación», pues de repente el empresario se ha percatado de que «cualquier bichito se puede llevar por delante su negocio».

Cuando el coronavirus empezó a propagarse en China y tocó territorio europeo, allá por febrero, también comenzaron a expandirse las tasas de los seguros: «Empezaron a ser de un 30% o del 35% del capital asegurado. Qué locura, cómo puedes cobrarme eso, me decían. Pues cualquiera hubiera pagado, incluso en el mes de mayo, hasta un 60% del capital de las pérdidas».

«Factor de distinción»

«Factor de distinción»

De ahí que, en la actualidad, «si vendes un seguro que cubra una pandemia, lo compran, siempre que cueste algo menos del 100% del capital». Pero no para el actual virus: «No puedo hacerte un seguro contra el Covid-19 cuando ya hay Covid-19, de la misma manera que no puedo asegurarte contra unas lluvias torrenciales si ya están cayendo».

Latorre recomendó a las viviendas turísticas vacacionales de Ibiza que apuesten por «un factor de distinción». Porque si algo tiene este sector, que a veces parece una casa de apuestas, es que está abierto a casi todo: «Imaginen que viene el turista y durante el tiempo de su estancia está nublado. Pues se puede contratar un seguro para cubrir eso y vendérselo al cliente: si no se pone moreno, se le pagan todas las vacaciones».

¿Y si el cliente no quería ponerse moreno sino asistir a un concierto de David Guetta? Lo mismo: si se cancela, paga el seguro. «Se puede garantizar y repercutir el coste al cliente, que no creo que eche atrás la contratación de ese seguro», pues es calderilla en comparación con lo que le costará el resto del viaje.

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