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Impacto negativo

Las actividades recreativas en es Freus perjudican al delfín, según un estudio

El buceo o las embarcaciones en áreas marinas protegidas ahuyentan a los delfines | Científicos advierten de que la especie evita esta zona durante temporada turística

Delfines en la bahía de Sant Antoni, en una imagen de archivo.

Delfines en la bahía de Sant Antoni, en una imagen de archivo. / J. A. RIERA

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europa press | ibiza

­Las actividades como el buceo y la incursión de las embarcaciones recreativas en áreas marinas protegidas ahuyentan y perjudican al delfín mular en es Freus, según las conclusiones de un estudio que ha monitorizado la presencia de la especie, la «más común» de estos cetáceos, durante doce meses consecutivos en siete áreas marinas protegidas de Balears, Cataluña y Valencia: sa Dragonera (Balears) e Islas Columbretes (Comunitat Valenciana) en 2006 y 2007; es Freus de Ibiza y Formentera, islas Medes (Cataluña) y Serra Gelada (Comunidad Valenciana) en 2008 y 2009; y Migjorn de Mallorca y Levante de Mallorca (Cala Rajada), entre 2011 y 2013.

Un equipo de científicos, con la participación de la Universitat de les Illes Balears (UIB), ha medido la presencia de delfines mulares en estas siete áreas marinas protegidas de la costa mediterránea española y ha concluido que las actividades recreativas en estas áreas tienen un impacto «negativo» en el delfín mular (Tursiops truncatus), puesto que evita estas zonas durante la época de mayor turismo, de abril a noviembre, especialmente durante las horas de luz que coinciden con las actividades recreativas.

«Si este desplazamiento ocurre en áreas o periodos críticos para la supervivencia del delfín mular, nos encontramos ante un serio problema de gestión medioambiental y conservación de una especie vulnerable y emblemática», alerta el biólogo marino.

Para medir la presencia de los cetáceos los científicos analizaron la ecolocalización que emiten, sonidos «breves y potentes» para recibir su eco reflejado por la presa. Estos sonidos, llamados pulsos, son registrados por detectores sumergidos durante meses en el mar. Con un hidrófono y un procesador, los instrumentos archivan las detecciones y sus características acústicas.

Posteriormente, se analizan los datos y se describe la presencia de los animales. «En función de la estructura temporal de la secuencia de pulsos, podemos identificar cuándo un delfín está explorando o persiguiendo a una presa», detalla el científico.

En las zonas protegidas analizadas existen entre 4 y 20 delfines mulares por cada 100 kilómetros cuadrados. «Varios estudios sugieren que la población en nuestras costas mediterráneas está en declive», alerta Castellote. La especie está protegida por dos convenciones y la Directiva de Hábitats de la Unión Europea, así como por el Libro rojo de los vertebrados de España. En el estudio también han participado la dirección general de Medio Rural y Marino del Govern balear, la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Barcelona, entre otros organismos y asociaciones.

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