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Servicios de playa

El Govern rectifica y autoriza más hamacas y sombrillas en las playas de Formentera

La nueva resolución admite zonas de hamacas y sombrillas que han sido reubicadas o reducidas, aunque mantiene fuera otras propuestas que no cumplen los requisitos técnicos, jurídicos o ambientales

La playa de ses Illetes no ha tenido hamacas este verano.

La playa de ses Illetes no ha tenido hamacas este verano. / Pilar Martínez

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Pilar Martínez

Pilar Martínez

El Govern balear ha culminado la revisión de las instalaciones de temporada de las playas de Formentera para el periodo 2026-2029 y ha dictado una nueva resolución después de analizar las alegaciones y la documentación presentada por el Consell Insular. La decisión permite incorporar nuevas ocupaciones respecto a la resolución anterior, aunque mantiene la negativa para aquellas propuestas que continúan sin cumplir las condiciones exigidas.

Según informa la conselleria del Mar y del Ciclo del Agua, durante el trámite de alegaciones el Consell de Formentera introdujo modificaciones en parte de las instalaciones solicitadas. Entre ellas figuran renuncias a determinadas ocupaciones, reubicaciones de zonas de hamacas y sombrillas y reducciones de superficie para adaptarlas a las distancias exigidas respecto a los sistemas dunares y la línea de pleamar.

A partir de estos cambios, la conselleria balear ha vuelto a analizar las propuestas de manera individualizada y ha autorizado aquellas que considera compatibles con la normativa de Costas, la protección ambiental y el uso público de las playas.

Entre las instalaciones que reciben autorización se encuentran diferentes actuaciones en Cala Saona, Cavall d'en Borràs, ses Illetes, Llevant, es Pujols, es Caló, es Copinyar, Migjorn, Arenals y s'Estany des Peix (el balizamiento del canal de entrada).

Más hamacas y sombrillas, pero sin concretar

Uno de los principales cambios afecta a las zonas destinadas a hamacas y sombrillas. La nueva resolución permite autorizar algunas de las ocupaciones que habían quedado fuera después de que el Consell modificara su configuración, redujera la superficie solicitada o cambiara su emplazamiento para ajustarlo a las condiciones impuestas.

En determinados casos, las instalaciones deberán disponerse en una única fila o adaptar sus distancias a la realidad física de cada playa con el objetivo, según la conselleria, de reducir su impacto y garantizar suficiente espacio para el uso público.

La nota del Govern, sin embargo, no concreta el número total de hamacas y sombrillas que quedan finalmente autorizadas tras la revisión.

También reciben autorización distintas instalaciones vinculadas directamente con la seguridad, el socorrismo y la accesibilidad, entre ellas torres de vigilancia, módulos de primeros auxilios, embarcaciones de rescate y elementos destinados a facilitar el acceso a las playas de personas con movilidad reducida.

La resolución considera que en estos casos existen razones de interés público general y de seguridad que justifican su instalación por el servicio que prestan a los usuarios.

No se autoriza todo lo solicitado

La revisión no supone, sin embargo, que el Govern haya aceptado todas las alegaciones de Formentera. La conselleria de Juan Manuel Lafuente mantiene fuera diversas propuestas que, después del análisis técnico y jurídico, considera que no pueden ocupar el dominio público marítimo-terrestre en los términos planteados por el Consell.

Entre las instalaciones que siguen sin autorización figuran determinadas zonas de hamacas y sombrillas de ses Illetes, además de un quiosco-librería en es Copinyar.

También permanecen fuera de la autorización distintos quioscos, terrazas y casetas de baño proyectados en playas como Cala Saona, es Pujols, es Copinyar, Arenals, Migjorn o ca Marí.

La conselleria sostiene que la nueva resolución permite incorporar las propuestas que, después de las modificaciones introducidas por el Consell, cumplen las condiciones exigidas, mientras mantiene la denegación de aquellas que continúan presentando impedimentos técnicos, jurídicos o ambientales.

Además, las instalaciones autorizadas deberán adaptarse en todo momento a la realidad física de cada playa. Si durante la temporada cambia la configuración de la costa, las ocupaciones podrán ser modificadas, ajustadas o incluso eliminadas, previa comunicación y de forma consensuada con la conselleria del Mar y del Ciclo del Agua.

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