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Migración

Entierro en Formentera de migrantes no identificados: Morir sin nombre por cruzar una frontera

Tras dar sepultura este jueves a los dos últimos cuerpos encontrados en la costa a principios de mes, en el pequeño cementerio de Formentera ya hay 18 nichos con 18 seres humanos sin nombre ni apellidos en su interior, 19 si se contabiliza una extremidad hallada hace meses en el mar y enterrada en una pequeña tumba.

En esta parte del cementerio de Sant Francesc hay 13 cuerpos no identificados encontrados en el mar. | P.M.V.

En esta parte del cementerio de Sant Francesc hay 13 cuerpos no identificados encontrados en el mar. | P.M.V.

Pilar Martínez

Pilar Martínez

Formentera

En la mayoría de las sociedades modernas, un nombre y al menos un apellido esperan a los recién nacidos cuando abandonan el seno materno. Un nombre que define, dignifica y garantiza una identidad que acompaña a esa persona durante toda su vida, perdurando en la memoria de sus conocidos tras su muerte.

Pero si alguien se ahoga en el mar tratando de llegar a Europa desde África por el motivo que sea, hay muchas posibilidades de que su nombre, su pasado y el futuro que soñó desaparezcan con él.

Este jueves se dio sepultura en el cementerio de Sant Francesc a los dos últimos cadáveres encontrados en las costas de Formentera a principios de este mes de marzo. Dos varones jóvenes que con toda probabilidad viajaban en alguna patera de las que cada vez con mayor frecuencia transitan la ruta entre Argelia y las Illes Balears. Al parecer, no llevaban muchas horas muertos cuando sus cuerpos llegaron a la playa y quedaron encallados entre las rocas. Dos vidas desperdiciadas por haber formado parte de un negocio inmoral en el cual eran el último eslabón, el más débil.

Llegada al cementerio de uno de los ataúdes

Llegada al cementerio de uno de los ataúdes / Pilar Martínez

Según el informe ‘Derecho a la vida’ que elabora la ONG Caminando Fronteras,1.037 personas fallecieron en el mar durante la travesía en 2025, más del doble que en 2024, cuando se contabilizaron 517 víctimas.

Muchos de estos seres humanos no serán llorados por sus familiares, simplemente porque nadie sabe quiénes son ni de dónde procedían, así que no hay nadie a quien avisar de su pérdida.

El jueves por la mañana, las empleadas de la funeraria local y el encargado del cementerio fueron los únicos testigos del fin de unas vidas que no podrán ser recordadas.

Uno de los dos jóvenes enterrados este jueves en el cementerio de Sant Francesc

Uno de los dos jóvenes enterrados este jueves en el cementerio de Sant Francesc / Pilar Martínez

Dentro de unos sencillos ataúdes sin motivos religiosos, fueron introducidos en unos nichos que nunca tendrán lápidas y donde solo queda constancia de la fecha en la que fueron localizados ahogados y la lamentable inscripción: ‘Muerto en el mar. Desconocido’.

Unas solitarias flores de plástico colocadas con sensibilidad por Pepín Escandell, el enterrador de Formentera, acompañan a estos dos desconocidos.

Pepín Escandell cierra el nicho tras introducir el ataúd

Pepín Escandell cierra el nicho tras introducir el ataúd / Pilar Martínez

Ya son 18 los cuerpos no identificados a los que Pepín ha dado sepultura en este pequeño y cuidado camposanto, 19 si contamos la extremidad que apareció en noviembre del año pasado y está enterrada en una pequeña caja en una zona de tierra. Nadie sabe cuántos más tendrá que enterrar en los próximos meses si los gobiernos y la sociedad siguen cerrando los ojos ante una realidad que molesta.

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