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Memoria histórica

Novela gráfica 'Y un día': Un libro para hacer «sentir» las historias de Es Campament, la colonia penitenciaria de Formentera

Un equipo formado por dos guionistas, un historiador y un ilustrador retratan la tragedia colectiva del centro de reclusión de la Savina en una novela gráfica coral que combina a la perfección ficción con historia

Ilustración realizada por Víctor Escandell a partir de una fotografía tomada en el lugar donde se levantaba es Campament.  | VÍCTOR ESCANDELL

Ilustración realizada por Víctor Escandell a partir de una fotografía tomada en el lugar donde se levantaba es Campament. | VÍCTOR ESCANDELL

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Pilar Martínez

Pilar Martínez

Formentera

La novela gráfica se ha convertido en los últimos tiempos en una herramienta, un vehículo de transmisión, que permite a los autores afrontar de una manera, quizás menos dolorosa pero igual de rotunda, una realidad compleja. Apoyándose en esa capacidad de unir historia y ficción que les ofrecía este formato narrativo, Víctor Escandell, Antoni Ferrer Abárzuza, Carles Torres y Vicent Ferrer, decidieron hace ya cuatro años sacar a la luz las historias personales que escondía la tragedia colectiva que supuso la presencia de la colonia penitenciaria es Campament en la Savina, Formentera, entre 1940 y 1942.

Páginas de la novela gráfica ‘Y un día’ facilitadas por los autores. | VÍCTOR ESCANDELL

Páginas de la novela gráfica ‘Y un día’ facilitadas por los autores. | VÍCTOR ESCANDELL

Su impecable trabajo ha salido de la imprenta recientemente en un volumen que lleva por título ‘Y un día’, en referencia a la fórmula judicial de las sentencias, y que edita La Oveja Roja en dos versiones por ahora: catalán y castellano.

Si la base de la novela es rigurosamente veraz, gracias a la participación del reconocido historiador Ferrer Abárzuza, los dos guionistas, Torres y Ferrer, han sabido utilizar la capacidad narrativa de los trazos en negro sobre blanco del ilustrador Escandell para contar «no la historia de la colonia penitenciaria, sino las historias que allí se desarrollaron», explica Torres. «El objetivo no era contar los datos, sino hacer sentir esos datos en una novela coral que no narra la vida de una persona en concreto, sino de un drama global», añade.

Se trata entonces de una obra que pretende «rescatar del olvido, a través de la ficción, unos hechos terribles que ocurrieron en Formentera y que de alguna manera, están silenciados», resume el co-guionista.

Hechos y emoción

El uso de la ficción ha permitido a los autores «revivir aquellos hechos haciendo uso de la emoción», desarrolla Torres. Así, en ‘Y un día’ se recogen «historias recreadas a través de testimonios escritos y orales que son públicos, siempre desde el más profundo respeto a las víctimas y a los trágicos hechos que ocurrieron en el penal».

Esta combinación de historia y fantasía «funciona muy bien en este caso, porque el lector puede conocer los hechos a través de la emoción que suscita la novela gráfica y, después, puede pasar al final, a la parte histórica del libro, elaborada por Ferrer Abárzuza, donde podrá encontrar el hilo conductor de muchos de los acontecimientos que aparecen en la novela».

El penal de Formentera tiene el dudoso honor de ser una de las instalaciones de reclusión más inhumanas de la posguerra española. Como explica Torres, los reclusos de la Savina tenían que sobrevivir a tres prisiones en una: por un lado, estaban en una isla que en aquella época estaba mucho más incomunicada con el resto del mundo de lo que está en la actualidad, y eso ya suponía una forma de encierro. Por otro lado, estaban las barreras propias de la colonia penitenciaria, construida a la orilla de s’Estany des Peix, un cuerpo de agua con una estrecha salida al mar que reducía enormemente cualquier posibilidad de escapar. Y para terminar, una tercera prisión, «la mental», porque muchos hombres ni siquiera sabían de qué se les acusaba ni hasta cuándo duraría su encierro. Sin olvidar la inestabilidad mental que suponían las escasas noticias que llegaban sobre el desarrollo de la II Guerra Mundial, cuya resolución en favor de un bando u otro podría determinar el futuro penitenciario del recluso.

Más de 2.000 presos y 58 fallecidos

Más de 2.000 presos procedentes de Balears y de la Península pasaron por esta colonia penitenciaria, cuyas espantosas condiciones de vida supusieron que la mayoría de los 58 presos que en ella perecieron lo hicieran de hambre o por enfermedades relacionadas con la desnutrición severa que padecían. La afrenta no terminaba allí, sino que, tras fallecer, eran enterrados sin identificar en fosas comunes, que ahora se intentan localizar para poner nombres y apellidos a los represaliados y ofrecer cierto descanso a sus familiares.

Justo en estos días los especialistas de Aranzadi-Atics están llevando a cabo una nueva excavación en el cementerio de Sant Francesc incluida en el V Plan de Fosas del Govern balear. El presidente del Consell Insular, Óscar Portas, se desplazó este martes hasta allí acompañado por el otro guionista de ‘Y un día’, Vicent Ferrer, para hacer entrega a los arqueólogos de un ejemplar de esta imprescindible novela gráfica.

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