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Bienestar Social

Familias acogedoras que cambian vidas en Formentera

Los menores que deben ser separados temporalmente de su entorno familiar o los que llegan solos desde Argelia podrían quedarse con familias acogedoras hasta que se solucionen sus problemas en lugar de en residencias fuera de Formentera, pero el programa no consigue voluntarios en la isla

Edificio que acoge las instalaciones de la conselleria de Bienestar Social en Sant Francesc de Formentera. | P.M.V.

Edificio que acoge las instalaciones de la conselleria de Bienestar Social en Sant Francesc de Formentera. | P.M.V.

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Pilar Martínez

Pilar Martínez

Formentera

En marzo de 2022, el área de Bienestar Social del Consell de Formentera puso en marcha un proyecto que perseguía la creación de una bolsa de familias acogedoras de menores en situación de desprotección. Tres años después, la pitiusa del sur no consigue que arranque este proyecto de vital importancia para los niños y adolescentes que, además de vivir momentos traumáticos en su entorno familiar, pueden verse obligados a abandonar su lugar de residencia para ser realojados en Ibiza o en Mallorca.

A día de hoy, la bolsa de familias acogedoras está vacía, y desde el Consell intentan dar a conocer esta opción solidaria que supone una alternativa al acogimiento residencial y ofrece a los menores la posibilidad de crecer en el mejor entorno posible al tiempo que continúan manteniendo los vínculos con sus progenitores y hermanos, si la situación lo permite.

La conselleria de Bienestar social de Formentera tiene un programa que lleva por título ‘Abre tu casa y crece en familia’, mediante el cual facilita información y formación a las personas que puedan estar valorando la posibilidad de acoger a un menor de edad en situación de riesgo o desamparo.

El objetivo es garantizar los derechos de estos niños y niñas «dentro de un entorno adecuado», ofreciéndoles una atención personalizada «mientras su familia de origen intenta rehacerse», explican desde la conselleria.

Recelos

Para los profesionales del área de protección al menor del Consell, una de las razones por las cuales no hay en la actualidad familias acogedoras en Formentera sería el recelo de las unidades familiares con niños a que las circunstancias que hacen necesaria esta intervención institucional para preservar el bienestar de un menor acaben afectando a sus propios hijos.

Pero además, no todo el mundo vale para esta trascendental misión que puede suponer un definitivo antes y después para la vida de un menor. Las familias que se decidan a formar parte del programa deben pasar por un proceso de idoneidad y una formación a cargo del personal especializado del Consell, un equipo que también acompañará a las familias durante toda la acogida. «Acoger a un niño o una niña en una situación de desprotección no es igual que hacerlo con personas que no han sufrido situaciones de riesgo o de abuso, son menores con unas características especiales y sus acogedores deben estar preparados», explican desde Bienestar Social.

También pasan las familias por una valoración para que los especialistas puedan garantizar que los voluntarios tienen las habilidades suficientes para acoger a estos niños y adolescentes. «No valoramos si son aptos o no para tener hijos, sino que, simplemente, deben tener una aptitud para soportar las circunstancias excepcionales que va a llevar el menor a su casa», apuntan.

Normativa

En el plano más práctico, el programa exige que las casas de acogida dispongan al menos de un dormitorio para los menores y otro para los adultos, ya que no está permitido que se comparta este tipo de espacio. También hay unas normas, de carácter estatal, que obligan a que exista una diferencia de edad mínima de 14 años entre la persona que acoge y la persona que es acogida, aunque esta edad mínima exigida dependerá de directamente de cada comunidad autónoma.

En Balears, los requisitos y el procedimiento están regulados por el Decreto-ley 40/2006, de 21 de abril por el cual se regulan los procedimientos de acogimiento familiar, de adopción y de determinación de idoneidad

También establece la normativa las prestaciones económicas para el sostenimiento en la crianza y formación en familias acogedoras. Es decir, las familias reciben una remuneración económica por los gastos derivados del cuidado de la persona acogida, como alimentación, ropa, educación y ocio.

Seguimiento y apoyo

Una vez se ha producido el acogimento, desde Bienestar Social se lleva a cabo un seguimiento del caso que incluye la posibilidad de que las familias contacten por teléfono con los especialistas en cualquier momento de las 24 horas del día. Se garantiza de esta manera la resolución de cuantas dudas o conflictos puedan surgir en el día a día de los implicados. Además, se suelen celebrar reuniones mensuales con todas las partes para ver cómo va evolucionando la situación.

Si esta figura de gran calado social siempre ha sido necesaria, con la nueva realidad que afronta Formentera ante la llegada de numerosos menores extranjeros no acompañados procedentes de Argelia se ha convertido en imprescindible. Desde Bienestar Social reiteran el beneficio que supondría para esos niños poder integrarse en un entorno familiar en la pitiusa del sur, en lugar de ser trasladados a otra isla para acabar en centros residenciales. «Se trata de circunstancias muy excepcionales, pero se ha dado el caso de la llegada de un niño de 5 años que podría haberse quedado con una familia en Formentera, con todo el apoyo institucional posible, pero ha tenido que ser enviado fuera de la isla», se lamentan.

Las personas interesadas en participar en este servicio pueden contactar con el área de Bienestar Social del Consell 971 321 271 o en el correo electrónico benestarsocial@conselldeformentera.cat.

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