Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cinco individuos siembran el miedo en Sant Ferran: peleas, amenazas de muerte, robos y cuchillos

Los vecinos, que no pueden más, acuden a la Guardia Civil para denunciar la situación

Parte del grupo de vecinos de Sant Ferran que se desplazó hasta el cuartel de la Guardia Civil.

Parte del grupo de vecinos de Sant Ferran que se desplazó hasta el cuartel de la Guardia Civil. / Ràdio Illa

Ibiza

Peleas, amenazas de muerte, persecuciones, robos y exhibición de cuchillos y hasta de una réplica de un arma de fuego se han convertido en el día a día de Sant Ferran, en Formentera, una población hasta hace poco tiempo tranquila que anhela, sobre todas las cosas, recuperar esa tranquilidad.

El miedo no está sembrando un grupo compuesto por unos cinco individuos que mantienen en vilo a comerciantes y vecinos, que ya han pedido a las autoridades que tomen cartas en el asunto, con sus acciones violentas. La plaza del pueblo, el segundo en cuanto a población en la isla, donde convergen las calles principales, es el principal punto de acción de este grupo. Un foco de conflicto en el que campa a sus anchas un grupo de «entre tres y cinco personas», todos varones, que dedican su tiempo a consumir bebidas alcohólicas y otro tipo de sustancias para, una vez bajo sus negativos efectos, dedicarse a sembrar el caos y sobre todo el miedo entre vecinos y comerciantes.

Estos denuncian que las autoridades, a las que han pedido ayuda, "no hacen nada" , lo que implica que estos individuos "se sientan impunes" y vayan "por la calle con cuchillos amenazando a la gente, incluso a las ocho de la mañana». Entre quienes solicitan una actuación contundente contra este grupo, cuyos integrantes son marroquís, se encuentra parte de la comunidad musulmana de Sant Ferran, que muestran su repulsa hacia "unos borrachos que quieren marchar la imagen de Formentera y de la comunidad árabe y musulmana que está perfectamente integrada en la isla".

A la crítica se ha sumado la asociación de familias del colegio Sant Ferran, que relata algunos de los "hechos cotidianos" de este grupo que tienen que sufrir: increpar a los niños que cogen el autobús escolar, vejar e insultar a vecinos, peleas o lanzamiento de piedras a la entrada al colegio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents