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Bienestar social

UGT denuncia «interferencias políticas» en la Residencia Es Brolls de Formentera

La renuncia del director del centro sociosanitario tras un mes y medio en el cargo «pone en riesgo» la atención de los mayores

Imad El Bouchaibi, Carla Tur y la consellera de Bienestar Social, Cristina Costa, en una imagen de archivo. | CIF

Imad El Bouchaibi, Carla Tur y la consellera de Bienestar Social, Cristina Costa, en una imagen de archivo. | CIF

Pilar Martínez

Pilar Martínez

Formentera

Continúan los problemas con la gestión de la única residencia de mayores de Formentera, un conflicto que comenzó en noviembre de 2024 por un cambio no consensuado en los horarios de las trabajadoras y que parecía solucionado con la sustitución a mediados de abril de la anterior directora, Carla Tur, por Imad El Bouchaibi Daali.

Pero la semana pasada, tanto El Bouchaibi como una de las enfermeras contratadas para suplir la carencia de profesionales en el centro manifestaron su deseo de abandonar sus puestos de trabajo, en una decisión que el Consell insular atribuyó a «dificultades» para encontrar alojamiento permanente en la isla. Pero que podría obedecer a otras causas, según lo manifestado por el mismo El Bouchaibi en una carta abierta en la cual expresa que «una dirección debe ser técnica y no política», al tiempo que «invita» a los partidos políticos de Formentera a «hacer una reflexión profunda del futuro de la isla».

Ahora, el sindicato UGT denuncia «síntomas de una gestión autoritaria que no respeta los derechos del personal ni las necesidades de los mayores», y considera que «la falta de una dirección técnica y la interferencia política han afectado negativamente» al funcionamiento de la residencia, dificultando la toma de decisiones orientadas «exclusivamente al bienestar de los mayores y al apoyo de las trabajadoras».

El sindicato, que muestra en un comunicado su «profunda preocupación» por la salida de El Bouchaibi y por la marcha de una enfermera, considera que «estas dos bajas representan un duro golpe para la estabilidad» del centro sociosanitario, al dejar un «vacío» en la gestión y «poner en riesgo la calidad en la atención que reciben los mayores». Para los representantes de los trabajadores, las renuncias «evidencian la falta de apoyo institucional y una gestión política que no ha estado a la altura de las necesidades del centro y de las personas que dependen de él».

También recuerdan que los nuevos horarios se han impuesto de manera «unilateral», lo que ha generado entre las trabajadoras «malestar y una profunda inseguridad laboral».

Desde UGT critican «la falta de diálogo y la ausencia de voluntad negociadora por parte del Consell, que «ha ignorado reiteradamente las propuestas de mejora enviadas por el sindicato». «El incumplimiento de los acuerdos establecidos, junto con las coacciones y amenazas hacia las trabajadoras, son síntomas de una gestión autoritaria», afirman en el comunicado.

Diálogo

UGT exige al Consell que reanude de manera inmediata el diálogo con todas las partes implicadas, «con el único objetivo de garantizar la continuidad y calidad del servicio», al entender que «los mayores de Formentera, sus familias y las trabajadoras de la residencia merecen respuestas claras, soluciones efectivas y una gestión comprometida con su bienestar». Además, avisan de que seguirán «vigilantes» y no descartan «acciones adicionales» si no se avanza en una negociación «real y respetuosa».

Por su parte, el ya ex director de la residencia Es Brolls, hizo pública el sábado una carta en la que aseguraba haber puesto en el centro de su labor «el bienestar de los usuarios, el respeto por sus derechos y el acompañamiento digno y humano que se merecen». Y dice haber trabajado para dar apoyo y escuchar al equipo de profesionales del centro, «que son el corazón y el motor de cada pequeña gran mejora».

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