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Instalaciones

Firmas contra la mala gestión del polideportivo de Formentera

Los usuarios protestan por la reducción de clases dirigidas en la instalación municipal

Exterior del polideportivo de Formentera, con la piscina cubierta abajo y las salas de entrenamiento arriba. | DI

Exterior del polideportivo de Formentera, con la piscina cubierta abajo y las salas de entrenamiento arriba. | DI

Pilar Martínez

Pilar Martínez

Formentera

Los usuarios del Polideportivo Antoni Blanc de Formentera se han cansado de las cada vez peores condiciones del servicio que ofrece esta instalación deportiva municipal. Han iniciado una recogida de firmas que próximamente entregarán al Consell insular exigiendo que se tomen medidas para garantizar la prestación de unas clases que, en muchos casos, se pagan anualmente pero que ahora no pueden recibir.

En concreto, denuncian que la falta de personal cualificado ha provocado la cancelación de muchos de los entrenamientos dirigidos, lo que sumado al reducido espacio de la sala en la que se imparten, donde solo caben 14 personas, hace que los usuarios no puedan acceder a estas clases a pesar de haberlas abonado.

El problema, según explica una de las afectadas, tiene su origen en la decisión por parte del Consell de dejar de pagar horas extras a los pocos monitores que imparten estos entrenamientos. Así, el número de clases ofertadas se ha reducido para adaptarse al horario de los entrenadores, quedando solo unas cinco, seis o siete horas diarias, dependiendo del día de la semana, de actividades dirigidas. Dado que en cada sesión solo se admiten 14 personas, la demanda por parte de los usuarios supera con creces a la oferta de esta infraestructura municipal.

La situación se agrava porque desde la pandemia del covid la asistencia a estas sesiones tiene que reservarse a través de una aplicación, que solo deja hacerlo con 48 horas de antelación. «La gente se pone con el teléfono a medianoche para intentar reservar una clase para dos días después, porque como te esperes a las 7 de la mañana, ya no encuentras nada», explica una usuaria. Efectivamente, durante la tarde de este miércoles ya aparecen en la aplicación como «agotadas» todas las plazas para las diferentes actividades dirigidas tanto del jueves como del viernes.

«Nos están cobrando por un servicio que no nos dan, y hay gente que ha pagado por todo el año porque salía más económico y no pueden asistir a las clases que quieren», se queja otra usuaria.

El coste mensual para un residente en Formentera que quiera participar en las clases es de 45 euros, una cuota que también da acceso al gimnasio-sala de musculación durante el horario en que está abierto.

La otra opción que ofrece el polideportivo es pagar solo por el gimnasio, donde no hay que reservar, una cuota de 30 euros al mes. Pero el deficiente estado de las máquinas y el material de entrenamiento tampoco convence a los deportistas, que lamentan que hay dos máquinas clausuradas desde hace tiempo y el resto «no están mucho mejor», afirman .

La solución para los usuarios pasaría porque el Consell contrate al personal necesario para ampliar la oferta de actividades dirigidas, ya que la sala que las acoge está vacía la mayor parte del día. También sugieren trasladar las clases a la pista central del polideportivo, donde se podría dar cabida a más de 14 personas en cada turno, aunque para esto sería necesario comprar más equipamiento, ya que el que existe actualmente ya es insuficiente. «Nosotros no tenemos la solución pero los responsables deben hacer algo lo antes posible», exigen.

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