Sector primario

Agricultores y ganaderos de Formentera se sienten "abandonados" por el Consell

La sequía obliga a los ganaderos a comprar el forraje en la Península

Los agricultores ya han perdido toda la cosecha de cereal

Un trabajador pinta la estructura que albergará la nave de la almazara de Formentera, en la Coorperativa del Campo. | C.C.

Un trabajador pinta la estructura que albergará la nave de la almazara de Formentera, en la Coorperativa del Campo. | C.C.

Carmelo Convalia

Carmelo Convalia

«Nos sentimos totalmente abandonados [por el Consell], vas a hablar con todos y te dicen sí, sí, sí pero pasan los meses y nada». Así se expresa el presidente de la Cooperativa del Campo de Formentera, Marcos Ribas, ante la falta de respuesta de la Administración insular a sus demandas en un año en el que la sequía ha hecho estragos en el débil sector primario local.

Un grupo de ovejas busca la sombra bajo una higuera. | C.C.

Un grupo de ovejas busca la sombra bajo una higuera. | C.C. / CARMELO convalia

«Estamos decepcionados, sabemos que en Formentera el sector primario es muy pequeño, hay poca gente que se dedique y muchos ya han desistido, si seguimos a este ritmo lo que es el ganado no quedará ninguno». En cuanto a la actividad agraria, añadió «a nivel de sembrar, es lo mismo, no llueve, la balsa de riego no funciona, tenemos los puntos de riego que en vez de estar en fincas de gente que hace agricultura están en casas particulares». El presidente insiste en que desde la Cooperativa han pedido que se instalen puntos de riego en las fincas que trabaja la Cooperativa y que los profesionales también tengan, no entiendo a qué estamos jugando», lamenta.

Las medidas

Resume la situación diciendo que no cuentan con los puntos de riego adecuados, «no funciona la balsa y no hay ayudas para la sequía, tenemos que ir a comprar el material fuera y el pasado año perdimos una ayuda de 50.000 euros por la sequía, ante esto no estamos contentos, evidentemente que no lo estamos».

El responsable del área del sector primario es el presidente del Consell de Formentera, Llorenç Córdoba, en una institución prácticamente paralizada tras las dimisiones de consellers de su equipo de gobierno.

Ante la situación tan desalentadora para este sector, la cooperativa del campo ha tomado una serie de medidas para paliar los efectos de la sequía. Ribas explica que como había campesinos que se lo pedían y teniendo en cuenta que no hay comida para los animales «y como este año hemos sembrado 120 hectáreas en el banco de tierras y no vamos a recoger nada, porque no sale nada, la idea es que los ganaderos puedan hacer uso del banco de tierras, todos los que son socios de la Cooperativa, para que puedan soltar el ganado».

Claro que han establecido una serie de normas para evitar que el ganado haga daño en esos terrenos y que rompa paredes o se coma las higueras «entonces los ganaderos interesados en entrar en las fincas tendrán que firmar un documento, una declaración responsable, en la que se pone cuánto tiempo van a estar y que se van a hacer cargo de pastorear los animales y por la noche llevárselos.

Actualmente existen en Formentera más de 900 cabezas entre caprino y ovino. En este apartado los ganaderos ya recibieron una ayuda de 15.000 euros el pasado mes de febrero que sirvió para repartir sacos de pienso por cabeza de ganado. Ahora esperan recibir otra ayuda del Consell, por la misma cuantía que han solicitado hace pocas semanas.

Por parte de la Cooperativa del Campo también han solicitado una ayuda para la sequía «que como no estaba ni contemplada veremos qué pasa». Esa ayuda es de 50.000 euros, la misma cantidad que el pasado año «se perdió» por parte del Consell. «La excusa siempre es la misma, que les faltan técnicos y que no llegan a todo», en referencia al área del sector primario.

Ante esta situación se ven obligados a comprar pacas de 450 kilos y que tienen un coste de 120 euros por unidad puesta en la Cooperativa «esto nos encarece una barbaridad los costes, lo que le pedimos al Consell es que por favor que por la triple insularidad se nos subvencione, por lo menos el coste del transporte, unos 2.000 euros, si nos pudiéramos quitar este coste podríamos comprar a otro precio», detalla Ribas.

Pero ante la situación de sequía que también afecta a la Península, la Cooperativa está almacenando pacas «porque nos han dicho que a partir de septiembre el precio se va a disparar, nosotros ahora mismo estamos comprando en Girona y Lleida, porque en Ciudad Real y en toda Castilla la Mancha ya nos han duplicado los precios», señala.

La almazara

Respecto al proyecto de la almazara para moler aceitunas y obtener aceite sin tener que ir a Ibiza, el presidente de la Cooperativa tampoco es optimista: «Este año no habrá, esto lo está haciendo Tragsa que tenía un convenio de tres meses y pidió una prórroga de tres más, ya vamos por seis meses y seguimos igual». La estructura de hierro está montada y quedan los cerramientos «pero de momento no se va a hacer». Mientras, la almazara propiamente dicha está en un contenedor en Valencia a la espera de poder montarla cuando este la nave terminada.

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