Formentera

Los consellers de Sa Unió renuncian a todos sus cargos y dejan solo a Córdoba

El presidente de Formentera se queda solo al frente de la institución con todas las áreas de gobierno bajo su responsabilidad

Los consellers de Sa Unió mantienen sus actas pero no gobernarán con Córdoba

Pleno del Consell de Formentera del pasado mes de mayo

Pleno del Consell de Formentera del pasado mes de mayo / C.C.

Carmelo Convalia

Carmelo Convalia

Los ocho consellers de Sa Unió (coalición del PP y Compromís) con competencias en el equipo de gobierno, "ante el comportamiento irracional y temerario del presidente [Llorenç Córdoba], que solo piensa en la silla", anuncian a través de un comunicado su renuncia "como miembros de la Junta de Gobierno, como vicepresidentes y como consellers del equipo de gobierno". Esta coalición conservadora ganó las elecciones locales y autonómicas en mayo de 2023, tras 16 años de gobiernos progresistas, con Córdoba como candidato.

Los ocho consellers de Sa Unió afirman en su comunicado que siempre han contado "con el apoyo de los dos partidos que forman la coalición, [PP y Compromís]". "Hemos trabajado para aportar estabilidad a la institución en momentos muy complicados. Por responsabilidad institucional, hemos tomado las decisiones necesarias que cada situación exigía", indican.

También destacan que han realizado "multitud de esfuerzos por intentar conducir de la mejor manera esta crisis" y en este sentido recuerdan el pleno del pasado mes de mayo: "Llegamos a retirar dos propuestas en contra del presidente como gesto de buena voluntad y poder llegar a un acuerdo". En ellas, reclamaban que Córdoba distribuyera sus áreas de gobierno entre los consellers y que saliera del consejo de administración de la Autoridad Portuaria.

Los propios consellers admiten que en la actualidad, "Sa Unió no tiene mayoría absoluta, la perdimos el día que expulsamos a Llorenç Córdoba de la coalición por sus acciones en contra del buen gobierno". "Todos somos conscientes de que el Consell Insular no puede continuar así tres años que quedan de legislatura. Los ocho consellers de Sa Unió tenemos la capacidad y somos capaces de salir adelante con este gobierno, pero es imposible con Llorenç Córdoba como presidente", agregan.

Recuerdan que llevan meses pidiendo su dimisión "por su falta de ética, por falta de confianza, por no sacar adelante su trabajo y por crear problemas en lugar de dar soluciones". "La lógica nos dice que si tuviera que dimitir alguien, para que el gobierno pudiera continuar, debería ser él para que siguieran los otros, y no los ocho para que continuara uno".

Durante las negociaciones, José Manuel Alcaraz, presidente del PP de Formentera, ha llegado a plantear su dimisión si él era el obstáculo, pero los ocho consellers de Sa Unió se niegan a gobernar en esas condiciones con Llorenç Córdoba, con el que no mantienen ningún tipo de comunicación.

La crisis estalla en noviembre

Pero a finales de noviembre del pasado año estalló la crisis en el seno del equipo de gobierno después de que el presidente del Consell y diputado en el Parlament balear anunciara que se planteaba dejar de mantener "el apoyo incondicional" a la presidenta del Govern, Marga Prohens.

Más tarde trascendió que, como confirmó el Govern, pedía sobresueldos para mantener su fidelidad, y a partir de ese momento el distanciamiento entre los ocho consellers de Sa Unió y el presidente fue creciendo, con el intercambio de graves descalificaciones e incluso recurriendo a los tribunales.

El presidente presentó una denuncia por la filtración de la grabación de una conversación que tuvo con el ex vicepresidente tercero y líder del PP de la isla, José Manuel Alcaraz, en la que, efectivamente, se le escuchaba pedir 4.000 euros más al mes.

En ese momento, sus compañeros de coalición pidieron su dimisión, mientras él hacía lo propio con la vicepresidenta primera, Verónica Castelló, y el propio Alcaraz, al que finalmente terminó destituyendo como conseller de Promoción Económica y Administración Insular. Córdoba asumió estas área de gobierno, que incluyen también Contratación y Comercio.

Posteriormente, Sa Unió denunció a Córdoba ante la Fiscalía Anticorrupción por los presuntos delitos de "prevaricación, cohecho, malversación de caudales públicos, negociaciones prohibidas a los funcionarios y tráfico de influencias".

Los desencuentros siguieron produciéndose hasta que en el pleno del pasado mes de mayo, los consellers de Sa Unió acordaron retirar dos mociones para quitar representación al presidente en el seno de la Autoridad Portuaria de Balears y para que redistribuyera sus áreas de gobierno. A cambio, ambas partes iniciaron conversaciones que se han prolongado durante dos semanas y que no han logrado ningún resultado positivo. Al contrario, agudizan las crisis y llevan la situación a un callejón sin salida en el que desde esta mañana el presidente, Llorenç Córdoba, está solo al frente del gobierno insular.

El comunicado íntegro de Sa Unió

"Las áreas paralizadas y con más conflictos son justamente las del presidente, al principio Litoral y Sector Primario. No hace falta recordar cómo se dejaron perder las subvenciones para los ganaderos al año pasado o cómo tiene abandonada el área. Tampoco es necesario recordar sus maniobras con la adjudicación de los quioscos, que han provocado que a día de hoy no hayan podido abrir. Tampoco es necesario recordar cómo tiene paralizada la regulación de s'Estany des Peix durante el año que ya lleva al cabo de la conselleria responsable, o cómo todo el personal de su área se quejó de él y va solicitar un cambio de área.

Si con todas sus competencias no le bastaba, después de cesar al conseller Alcaraz, también asumió las áreas de Promoción Económica y Administración Insular. Las consecuencias de esta decisión, evidentemente, han sido nefastas para estas áreas debido sobre todo a la falta de impulso y tiempo que le puede dedicar. Las quejas de los trabajadores de estas áreas son constantes y, no hace mucho, también hemos podido escuchar las quejas de la PYME al respecto. Los ocho consejeros de Sa Unió, contando siempre con el apoyo de los dos2 partidos que forman la coalición, hemos trabajado para aportar estabilidad a la institución en momentos muy complicados. Por responsabilidad institucional, hemos tomado las decisiones necesarias que cada situación exigía. Hemos hecho una multitud de esfuerzos por intentar conducir de la mejor manera esta crisis. En el pleno de mayo, retiramos dos propuestas en contra del presidente como gesto de buena voluntad y para llegar a un acuerdo. Pero la realidad es que Sa Unió no tiene mayoría absoluta, la perdimos el día que decidimos expulsar a Llorenç Córdoba de la coalición por sus acciones en contra del buen gobierno. Todos somos conscientes de que el Consell Insular de Formentera no puede continuar así los tres años que quedan de legislatura. Los ocho consellers de Sa Unió tenemos la capacidad y somos capaces de salir adelante con este gobierno, pero es imposible con Llorenç Córdoba como presidente. Llevamos meses pidiendo su dimisión por su falta de ética y falta de confianza, por no quitar el trabajo. Y por crear problemas en lugar de dar soluciones. La lógica nos dice que si tuviera que dimitir alguien para que el gobierno pudiera continuar, debería ser uno para que siguieran los otros ocho, y no ocho para que continuara uno. Pues bien, este hecho absurdo es lo que ha pasado hoy. Ante el comportamiento irracional y temerario del presidente, que sólo piensa en la silla, los consells de Sa Unió con competencias hemos presentado nuestra renuncia como miembros de la Junta de Gobierno, como vicepresidentes y como consellers del equipo de Gobierno".