Red Eléctrica ha iniciado los trabajos de reparación de uno de los dos cables de 30 kV del enlace eléctrico que une las islas de Ibiza y Formentera tras resultar dañado el pasado sábado, 3 de septiembre, por una agresión externa. La avería, según detalla la nota de prensa del operador del transporte eléctrico, fue "posiblemente provocada por la acción del ancla de una embarcación de gran eslora", pero no ha causado problemas de suministro eléctrico gracias a que el segundo cable de la interconexión ha continuado permanentemente en servicio y a la generación local en la isla. Esto provocó que la turbina de es Ca Marí se pusiera en marcha así como todos los grupos electrógenos montados en verano. Tampoco se ha producido afección ambiental alguna, más allá del impacto y arrastre del cable por el lecho marino, señala Red Eléctrica.

De forma inmediata la compañía activó su Plan de Contingencia, "movilizando todos los recursos técnicos y humanos para la localización de los daños y su reparación". Gracias a los medios especializados contemplados en el Plan de Contingencia de este verano -como un laboratorio móvil para localización de incidencias en los cables eléctricos y un ecómetro- la compañía pudo rastrear y localizar rápidamente el punto exacto de la avería.

El lugar concreto se halló el domingo 4, en un punto del tramo submarino del enlace a 800 metros de la playa de sa Roqueta de Formentera, una zona señalizada en las cartas náuticas, que recogen la presencia de los cables y la prohibición del fondeo.

Se estima que la reparación pueda completarse en el plazo de dos o tres semanas, en función, principalmente, del estado del mar. Durante todo ese tiempo se mantiene la garantía de suministro eléctrico al estar operativo el segundo cable del enlace y contarse con generación local de Formentera. De esta manera, aun estando indisponible el primer cable hasta su reparación, se cumplen en todo momento los criterios de seguridad de suministro en la isla, insiste la compañía.

Red Eléctrica ha mantenido desde el primer momento contactos con las administraciones para informarlas puntualmente del incidente y de la programación de la reparación. Asimismo, la compañía se reserva el derecho a emprender cuantas acciones legales estime oportunas ante estos hechos.

Cabe recordar que Red Eléctrica adquirió en 2010 las infraestructuras de transporte eléctrico de la isla - entre ellos el actual enlace Ibiza-Formentera - a su anterior titular en aplicación de las disposiciones legales del sector eléctrico. Desde entonces, la compañía ha destinado más de 23 millones de euros al mantenimiento de las infraestructuras que permiten el suministro eléctrico de Formentera, cuyo circuito 1 (primer cable) data de 1974 y el circuito 2 (segundo cable) de 1982.

En la actualidad se encuentra en construcción el nuevo cable (DC 132 kV) entre las islas de Ibiza y Formentera, cuya puesta en servicio está prevista para finales de 2023 y cuyo trazado submarino estará completamente protegido, principalmente mediante las técnicas de jetting y trenching, que refuerzan significativamente la integridad de la instalación también ante agresiones externas.

La futura interconexión submarina entre ambas islas incluye el despliegue de dos circuitos en corriente alterna de 132 kV entre la subestación de Formentera de 132 kV y la subestación existente de Torrent (Santa Eulària des Riu). El enlace, que tendrá una profundidad máxima de 62 metros, contará con un tramo submarino de 27,15 km y con un tramo terrestre de 5,26 km en Ibiza y de 4,8 km en Formentera. El nuevo enlace permitirá cubrir por completo la demanda de Formentera.

Accidente reiterados

No es la primera vez que se producen roturas por la acción de las anclas en los distintos cables submarinos que hay entre Eivissa y Formentera. En 2005 el ancla de un yate rompió este mismo cable, en 2015 ocurrió lo mismo en su salida por es Cavallet. En junio y julio de 2013 las anclas de dos yates rompieron el cable de fibra óptica de Formentera, a su salida en cala Jondal, dejando sin internet a toda la isla.