La Alianza Residuo Cero informó ayer de que «40 organizaciones sociales, económicas y ambientales de Balears, del Estado y de Europa apoyan la implantación del Sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR)» que se quiere poner en marcha este año, seguramente después de la temporada, en Formentera. Este proyecto está impulsado por la Dirección general de Residuos del Govern pero cuenta con las reticencias del comercio local.

Quienes apoyan el SDDR, entre los que hay empresas privadas y particulares, han firmado un comunicado para conseguir, dicen, que Formentera «se convierta en la primera isla residuo cero del Mediterráneo». Recuerdan que la Ley balear de Residuos y Suelos Contaminados es pionera, al igual que la nueva Ley estatal, aprobada la pasada semana, porque apuesta por la implantación de este sistema, que llega a recuperar entre el 80 y el 90% de los envases cuando ahora es del 25%.