Hasta la época de Galileo, la iglesia católica daba por cierta la teoría geocéntrica de que la tierra era el centro del universo postulada por Aristóteles. Pero todo empezó a cambiar cuando Nicolás Copérnico en 1543 publicó su obra 'De revolutonibus orbium coeslestium' que defendía y argumentaba la teoría heliocéntrica según la cual la tierra y el resto de los planetas orbitan alrededor del sol.

Basándose en sus propias observaciones astronómicas, Galileo apoyo la teoría copernicana en diversos escritos y lo que tenia que ocurrir… ocurrió. El Santo Oficio revisó sus escritos y en 1632 fue llamado a Roma a comparecer ante el inquisidor Vicenzo Maculani. Tras tres largos y tensos meses de interrogatorios, Galileo fue declarado sospechoso de herejía” y condenado a arresto domiciliario siempre que se retractase. Viejo y cansado, Galileo aceptó retractarse y mientras lo hacía pronunció está frase para la eternidad: “Eppur si muove”. Y si embargo se mueve.

Apócrifa o no, sirva esta anécdota para ilustrarnos sobre lo que está pasando en estos tiempos con respecto al marketing sostenible. Desde el cuñado de Rajoy “qué algo debe saber de esto”, hasta el negacionismo de Trump, Bolsonaro y otros líderes populistas en los tiempos de la pandemia, la llegada de un soplo de aire fresco impulsado por los fondos New Generation EU ha llegado para quedarse y enfocar nuestra relación con el clima y nuestro entorno de una manera mucho más respetuosa y responsable.

Marketing sostenible

Como por arte de ensalmo, las grandes compañías hoteleras con sede en Palma han impulsado campañas de marketing sostenible y ecología verde. Ahora todas son ecoístas, navegan en una ola de cambio y en su argumentario de comunicación no se cansan nunca de promulgar a los 4 vientos que lideran la sostenibilidad y la reducción de su huella de carbono en su actividad cotidiana. A buenas horas mangas verdes, como ya comenté en otro artículo, pero bienvenida sea esta nueva y combativa postura.

Hasta este momento, este nuevo tacticismo 'Eco' se limita a campañas de marketing, con más ruido que contenido, a planes de acción esporádicos relacionados con la protección de determinados espacios y especies, la eliminación de plásticos y la reducción de su huella de carbono pero saben que no es suficiente. Manejan información de primera mano y son plenamente conscientes de que para poder cumplir los ambiciosos objetivos de la agenda Paris 2030, van a tener que ponerse las pilas y ponérselas ya.

Por mucho que se haya pasteleado en estos últimos tiempos, el cambio climático es ya una realidad incuestionable. Eppur si muove. Y sin embargo se mueve. Se mueve en las cancillerías y gobiernos de los principales países industrializados. Se mueve en la aparentemente inmóvil China, con ambiciosos programas de descarbonización. Se mueve en el paladín del mundo libre, felizmente recuperado para la causa de la mano del sorprendente Presidente Biden. Se mueve. Y mucho.

En el norte de Europa, cuna ancestral del pensamiento verde, nació hace un tiempo la corriente Flygskam (literalmente, vergüenza de volar), que recomienda no utilizar el avión para trayectos inferiores a tres horas. Este tipo de iniciativas, medibles y cuantificables, son las que a corto van a imponerse como indicadores de reducción de emisiones. Ya no se tratará de operaciones cosméticas, el cliente, el cliente verdaderamente empoderado va a exigir saber cuanto y como se reduce la huella de carbono. Los gobiernos van a exigir a las grandes empresas que certifiquen de manera fehaciente e independiente cómo reducen sus emisiones y cómo las compensan. Los mercados de valores han decidido ya incluir en sus ratings de solvencia el grado de cumplimiento de los objetivos París 2030 y la compensación de su huella de carbono.

El futuro será verde o no será. En este sentido en MadMen Mallorca estamos muy orgullosos de ser miembros fundadores de Trueworld.org, una startup que monitoriza la huella de carbono en tiempo real mediante tecnología Blockchain y permite certificar y compensar la huella de carbono.

Si quieres saber más y conocer todas las ventajas del marketing sostenible, haz cómo ya recomendaba Heineken hace unos años: Piensa en verde.

Más info en www.mad-men.agency