Mercado inmobiliario
Las hipotecas verdes pierden fuerza en España: la oferta cae un 20% y los tipos suben en 2026
Cada vez menos bancos apuestan por las hipotecas verdes y las que quedan salen más caras que una hipoteca tradicional.

Imagen de archivo de carteles de venta de pisos en el escaparate de una entidad inmobiliaria. / EFE/J.M. Espinosa
Laura Martínez
Hablar de hipotecas verdes en España en 2026 es hablar de un producto que existe sobre el papel, pero que cada vez cuesta más encontrar en las oficinas bancarias. Lejos de consolidarse, este tipo de financiación está perdiendo terreno: los productos disponibles se han reducido de 19 a 15 en el último año, y el interés medio ha subido del 3,78% al 4,07%. Y lo que es más llamativo: solo seis entidades incluyen la hipoteca verde en su oferta: Abanca, Bankinter, CaixaBank, Cajamar, Banco Mediolanum y Triodos Bank. Bancos que fueron pioneros en este producto, como BBVA o Santander, han reducido o directamente eliminado su presencia en este segmento.
¿Qué es y qué pide el banco?
Las hipotecas verdes son un tipo de financiación hipotecaria que fomenta la adquisición o rehabilitación de viviendas con altos estándares de eficiencia energética. Para acceder a ellas, la vivienda debe contar con una certificación energética A o superior, o en caso de rehabilitación, mejorar al menos un 30% el consumo energético. A cambio, el banco ofrece una pequeña bonificación: en España, el incentivo suele ser una bajada del tipo de interés de alrededor del 0,1%.
También existe la modalidad para rehabilitación: si se compra una vivienda de segunda mano con una calificación energética baja pero se presenta un proyecto de reforma —placas solares, aerotermia, aislamiento térmico—, el banco puede aplicar las condiciones verdes una vez finalizada la obra y presentado el nuevo certificado.
¿Compensa realmente?
Aquí está la trampa. El diferencial de las hipotecas verdes con la media del Banco de España se ha ampliado hasta el 1,32%. Es decir, en términos absolutos, una hipoteca verde todavía sale más cara que una convencional. El ahorro real solo se materializa si se suma la bonificación al menor gasto mensual en energía, algo que no siempre es fácil de cuantificar de antemano.
¿Qué futuro tienen?
La presión regulatoria europea sigue siendo el principal argumento a su favor. En 2025-2026, varias entidades han integrado criterios ESG en sus políticas de riesgo, y los fondos europeos junto con los programas de rehabilitación energética siguen impulsando mejoras en el parque residencial. Con el parque de viviendas español muy envejecido, la normativa de la UE empuja hacia una mayor eficiencia energética, lo que a medio plazo debería traducirse en más demanda y, en teoría, en mejores condiciones para el cliente. Por ahora, sin embargo, el producto no termina de despegar y los bancos no parecen dispuestos a apostar fuerte por él.
- Alerta por la desaparición de una niña en Ibiza: intensa búsqueda con perros y drones de madrugada
- Las seis mujeres más influyentes de Ibiza, según Forbes Women: listado completo de las 30 de Baleares
- Oposición vecinal al nuevo Mercat Nou de Ibiza: 'Queremos que se reconstruya el actual
- Paquita, hamaquera de Ibiza en Cala Llonga: 'Estamos trabajando un 50% menos
- El pirata de Porroig se enfrenta una multa de 4.500 euros por rajar una embarcación en Formentera
- Buena parte de la ciudad de Ibiza, sin luz por una avería en un cable subterráneo
- Paolo Colombo, gerente de uno de los chiringuitos de Cala Llonga: 'Hay muchas cosas que no cuadran
- Piden ocho años de cárcel y medio millón de euros al relaciones públicas de una discoteca de Ibiza que mandó cuatro meses a un cliente al hospital de un puñetazo