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Coses Nostres: biografía de una abeja de Ibiza salvaje

Estudios genéticos sugieren que la variedad que puede encontrarse en las Pitiusas del himenóptero silvestre más común de Europa es un endemismo

Macho de ‘Andrena ibizensis’ fotografiado en Sant Rafel. / CAT

Macho de ‘Andrena ibizensis’ fotografiado en Sant Rafel. / CAT

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Ibiza

Hace medio siglo, unos ejemplares de abeja recogidos en Sant Carles permitieron identificar, ya en 1984, una subespecie endémica de Ibiza que fue bautizada con el nombre de Andrena flavipes ibizensis. Sin embargo, una revisión del taxón eliminó posteriormente su clasificación como abeja única de las Pitiusas. Y, ahora, con las nuevas posibilidades que le ha proporcionado la genética, el entomólogo Joan Díaz Calafat, del Museu Balear de Ciències Naturals (MUCBO), propone que la abeja sea reclasificada como la especie Andrena ibizensis.

«Andrena flavipes es la especie más común de Europa —señalaba Díaz Calafat en el Nautilus, el programa de ciencia de IB3 ràdio—, y tiene un inconveniente, y es que es muy variable, así que nos ha dado muchos problemas de identificación a lo largo de la historia; esta especie ha llegado a describirse casi una treintena de veces con nombres diferentes y, al final, ha resultado que todos los nombres hacían referencia a la misma abeja». De esta forma, cuando se revisó la especie, los expertos pensaron que las diferencias observadas en los individuos de Ibiza se debían a la gran variabilidad morfológica de este himenóptero, perteneciente al grupo de las abejas mineras (abejas solitarias que excavan sus nidos en tierra).

«Así que todo fue a la misma caja. Y así desapareció el endemismo. Pero entonces no teníamos herramientas genéticas» y ahora se ha podido combinar el análisis morfológico (las diferencias físicas visibles) con el genético. En concreto, el investigador ha usado el gen COI, un gen que se encuentra en el ADN mitocondrial de los animales y que se emplea como marcador genético estándar en estudios de ADN, ya que varía muy poco entre individuos de una misma especie pero cambia de manera significativa en especies diferentes.

De esta forma, comparando ejemplares de Andrena flavipes de Mallorca y Ibiza y secuencias genéticas de otras zonas de Europa (disponibles como datos abiertos a la investigación), se ha podido trazar un árbol filogenético que permite llegar a la conclusión de que la variedad ibicenca está suficientemente separada de la especie europea para poder considerarse una especie distinta. Eso sí, según apunta el entomólogo del MUCBO, la especiación que derivó en la nueva abeja es relativamente reciente, «de menos de un millón de años».

Y, ¿cómo se diferencia la abeja ibicenca de la que existe en el resto de Europa? Para empezar, parece ser que la segunda no puede encontrarse en las Pitiusas, así que no debería haber confusión. Respecto a las características morfológicas son difíciles de observar, pero hay pequeñas variaciones en el tórax de las hembras, en las antenas y, sobre todo, en la cápsula genital de los machos.

Joan Díaz Calafat, que presentó este estudio en las IX Jornades de Medi Ambient de les Illes Balears, afirma que esta abeja es muy común en Ibiza y algo menos frecuente en Formentera. Y es un himenóptero que visita una gran variedad de plantas, por lo que sería adecuado analizar, en un futuro, qué plantas usa para recolectar polen y cuáles sólo son visitadas por su néctar, «así como el papel de esta abeja como polinizadora dentro de los ecosistemas insulares», tal y como se apunta en el texto que sobre el estudio consta en el libro de ponencias de las jornadas.

Domesticada versus silvestre

No hay que confundir un endemismo de una abeja silvestre como es el caso de Andrena ibizensis (que aún debe aceptarse) con la raza autóctona de abeja domesticada que existe en la isla y que es, en realidad, una forma de Apis mellifera, un ecotipo insular más resistente al clima mediterráneo que otras variedades. De hecho, un aumento de las colonias de abejas melíferas puede poner en riesgo la biodiversidad salvaje de himenópteros. No es lo mismo una especie domesticada, que se cría, y una silvestre.

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