Etomología
Coses Nostres | La mariquita aliada con el diablo
Los coccinélidos son conocidos por alimentarse de pulgones, pero hay una especie herbívora estrechamente vinculada a una planta tóxica, común en Ibiza

Mariquita de once puntos sobre una flor ya marchita de pepinillo del diablo. / CAT
Entre insectos y plantas se establecen conexiones que es necesario conocer para entender los ecosistemas. De la misma manera que hay que saber que la gran biodiversidad existente hace habitualmente poco científicas las generalizaciones. La única generalización que en estos momentos es apropiada en relación con los insectos es la crisis que está reduciendo a niveles preocupantes especies y poblaciones. Por lo que respecta a las mariquitas —insectos con muy buena prensa—, la creencia generalizada es que son coleópteros beneficiosos porque devoran pulgones a mansalva y ayudan, así, a combatir plagas en huertos y jardines. Y, si bien ello es cierto para la mayoría de ellas, hay un género en concreto en el que tanto las larvas como los adultos son fitófagos, es decir, se alimentan de plantas y, principalmente, de cucurbitáceas (la familia del melón, la sandía y la calabaza). Se trata del género Henosepilachna (antes Epilachna), y en Ibiza y Formentera existen al menos dos mariquitas de este género, H. chrysomelina y H. argus, muy similares y a menudo confundidas, aunque la segunda es más frecuente. Henosepilachna argus está estrechamente conectada a una cucurbitácea muy especial y muy tóxica, el pepinillo del diablo (Ecballium elaterium), conocida en las islas como cogombre del diable. Popularmente, el insecto es conocido simplemente como mariquita de las cucurbitáceas o mariquita de once puntos (los escarabajos coccinélidos suelen identificarse por el número de manchas negras de sus élitros; E. chrysomelina tiene doce).
Esta conexión entre insecto y planta es tan estrecha que las larvas de la mariquita sólo comen esta planta, de modo que los individuos adultos ponen los huevos en estas hojas y, cuando encuentras una planta de pepinillo del diablo puedes observar en ella ejemplares en todas las fases del insecto. Hay que tener en cuenta, que las larvas tienen un aspecto muy diferente a los adultos y que pasan por diversos cambios hasta que forman una pupa de la que saldrá el insecto ya formado, con alas y con su aspecto de escarabajo. Es una metamorfosis similar a la de las mariposas, mucho más conocida.
Desde febrero y durante todo el verano, el pepinillo del diablo está en flor y con las hojas en todo su esplendor, de modo que también durante estos meses la mariquita de once puntos está en plena actividad. Los pepinillos del diablo, con sus habitantes, pueden verse en muchos puntos de Ibiza y Formentera, y pueden destacarse grandes matas en la zona de campo del parque natural de ses Salines y en los alrededores de las murallas renacentistas que cierran Dalt Vila.
En las islas, las mariquitas reciben los nombres de marietes o bovets, y la de once puntos es de color naranja y mide entre seis y ocho milímetros.
Efectos de un Parador
La estrecha conexión entre un insecto y una planta provoca que los impactos que recibe uno de los dos afecten también al otro. El pepinillo del diablo es una planta muy asociada a las murallas de Ibiza y que era abundante en la zona en la que se ha construido el ascensor para acceder al Parador, donde, además, se desbrozó el área circundante, eliminando plantas e insectos.
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