Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aves

Coses Nostres: el ibis oscuro que está conquistando los humedales 

El morito común es una especie cada vez más habitual en Ibiza y Formentera en las épocas de migración

Morito fotografiado en ses Salines el pasado 25 de marzo.

Morito fotografiado en ses Salines el pasado 25 de marzo. / CAT

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Cristina Amanda Tur @territoriocat

Ibiza

La historia del morito común es la historia de un ave fénix. En el siglo XX, esta zancuda desapareció como reproductora en muchos lugares de Europa y su presencia se volvió rara en España para, finalmente, en la década de los 90, recolonizar los humedales y aumentar sus áreas de distribución. De este modo, si antaño era un ave extraordinaria en Ibiza y Formentera, su presencia en época de migración es cada vez más habitual, aunque en un número pequeño. Este inicio de la primavera, un ejemplar solitario se ha convertido en la estrella de los aficionados a la fotografía de aves que frecuentan los estanques de ses Salines de Ibiza y, en Formentera, puede verse un grupo de cuatro ejemplares que la ornitóloga Barbara Klahr está observando desde el 4 de marzo. Estas aves, con el inconfundible pico largo y curvado de los ibis, parecen negras en la distancia, pero, en realidad, sus plumas son tornasoladas, de modo que, según la incidencia de la luz, muestran preciosos tonos verdes, granates y violetas, de un brillo metalizado. Entre todas las aves que habitan en ses Salines o pasan allí unos días, el morito llama la atención. También ha podido observarse en ses Feixes, un humedal en proceso de recuperación en el que el Ayuntamiento de Ibiza ha instalado, con gran acierto, dos observatorios de aves.  

Hace exactamente una década, el morito común (Plegadis falcinellus) nidificó por primera vez en Balears, concretamente en una colonia reproductora mixta (de varias especies) de la Albufera de Mallorca. Según anunciaban entonces en la página web del Govern balear, se habían localizado dos nidos en los que ya había pollos. Seis años después, ya se estimaba que habían criado entre veinticinco y treinta parejas (el doble que el año anterior), y así lo registraba el Anuari Ornitològic de les Balears, que, año tras año, también incluye citas de ejemplares en migración en las Pitiusas, tanto en el paso prenupcial como en el postnupcial.

En la Enciclopedia virtual de los vertebrados españoles, una herramienta del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), se destaca el «espectacular» aumento de la población de moritos a finales de los años 90 y después de medio siglo de ausencia. «Se extinguió como reproductor en diversos lugares de Europa debido principalmente a la destrucción y degradación del hábitat y la presión de la caza», se señala en el texto. A lo que hay que añadir la incidencia de la expansión agrícola, al menos en el caso de Doñana, donde esta ave tornasolada era reproductora habitual desde 1770, desapareció al iniciarse el siglo XX y regresó en 1996. Ese mismo año, los moritos volvieron a reproducirse en el Delta del Ebro. Y, hoy, estas son sus dos colonias de nidificación más grandes en España, seguidas de cerca por los humedales de la Comunidad Valenciana. 

«Es un ave que se encuentra en aumento fuerte en nuestro país tanto en tamaño poblacional como en área de distribución», según la información de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife). Y este aumento de las poblaciones en grandes humedales de toda la Península (incluyendo Portugal) explica su dispersión y que esté llegando con más frecuencia a las islas del archipiélago balear. Si nidifica ya en Mallorca, de seguir la tendencia, sería posible que, algún día no muy lejano, nidificara en las Pitiusas. 

El dios Thot

Ibis es el nombre común de los tresquiornitinos, una gran familia en la que se incluye el género Plegadis, que significa, en griego, hoz (en referencia a la forma de su pico). La denominación concreta de la especie, falcinellus, también alude a una hoz o guadaña, pero esta vez en latín. Y respecto a su nombre común en las islas, aunque en el resto de las áreas de habla catalana se usa el nombre de capó reial, en Balears se prefiere la forma ibis negre. Los ibis eran animales venerados en el Antiguo Egipto, que en su cosmología religiosa incluían a un dios representado con la cabeza de esta ave, el dios Thot. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents